La industria de moldes portuguesa hace frente a los retos internacionales

Portugal, preparado para cualquier reto

Nerea Gorriti01/11/2005
Si algo define la industria moldista portuguesa es su capacidad de reacción ante los cambios de mercado. Así lo hemos podido comprobar en Plásticos Universales en una reciente visita al país vecino donde constatamos cómo en tan sólo un año (desde la celebración de una de las mayores concentraciones de profesionales del molde en Europa y el mundo, la Semana de los Moldes que tuvo lugar en octubre de 2004) numerosas empresas han adoptado nuevas estrategias comerciales y de producción, han adquirido nuevas y potentes máquinas de alta velocidad y precisión y se han creado nuevas iniciativas de formación y de dinamización de las empresas del sector. Un claro ejemplo de los esfuerzos de entidades como Cefamol y Centimfe junto al gobierno portugués es la reciente inauguración de Open, Centro de Incubación de Oportunidades de Negocio, que tiene como objetivo estimular la innovación, incentivando la cooperación empresarial y espíritu emprendedor, apoyando el lanzamiento de iniciativas innovadoras del sector.
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La industria, en general, atraviesa un momento en el que la palabra “innovación” se pronuncia sin cesar. Ser más competitivos es uno de los objetivos de todas las empresas, algunas para sobrevivir en un mercado muy competitivo y otras para incrementar sus beneficios. Esta es una lección que las empresas fabricantes de moldes portuguesas tienen aprendida de sobra.

En los dos polos moldistas portugueses, Marinha Grande y Oliveira de Azeméis, se puede encontrar una de las mayores concentraciones de fabricantes de moldes por metros cuadrados del mundo. Este singular emplazamiento les permite tener ventajas como la posibilidad de cooperar, subcontratar la fabricación de una parte de la producción en un radio de pocos kilómetros y compartir el vasto “know how” de muchas empresas del sector.

Un sector maduro

Portugal es muy competitiva, sobre todo en la fabricación de moldes de gran complejidad tecnológica. Trescientas empresas y 7.500 trabajadores conforman el grueso de la industria portuguesa del molde, que se encuentra entre los fabricantes mejor preparados de todo el mundo.

Está caracterizada por un alto índice de exportación que asciende al 90 por ciento del total de la producción de la industria. Portugal es uno de los mercados mejor preparados de todo el mundo.

Precisamente, el volumen de exportación en 2004 supuso 335 millones de euros, y un valor de producción de 368 millones de euros.

Oliveira de Azeméis cuenta con 86 empresas moldistas que emplean a 1.600 trabajadores. La concentración de compañías moldistas representa en esta región el 29 por ciento del total y se caracterizan por la producción de moldes de grandes dimensiones.

El segundo eje es Marinha Grande, región que acoge a 190 empresas dedicadas a la fabricación de moldes y a 5.000 trabajadores. Este área concentra el 63 por ciento de empresas de Portugal, mientras que el 8 por ciento restante se condensa en otras áreas geográficas.

La clave de su éxito

El desarrollo del mercado portugués se ha mantenido a lo largo de los años en los primeros puestos de la industria moldista internacional por varias motivos: El moldista portugués siempre ha sido emprendedor, participa en el mercado internacional, establece importantes redes de colaboración (I+D y negocios), dedica una especial atención a la formación especializada, a la innovación, a la investigación y desarrollo tecnológico. Todas estas características van de la mano de las fuertes inversiones que llevan a cabo las empresas del país vecino, a su amplio know how y una amplia capacidad de adaptación y flexibilidad de todo el sector.

La implementación de tecnologías y de herramientas que aseguran la competitividad ha conseguido que Portugal reduzca los tiempos de entrega del molde a precios competitivos.

Según Manuel Oliveira, secretario general de Cefamol “en los últimos años las empresas de moldes han prolongado su cadena de valor. No sólo fabrican el molde sino que además llevan a cabo el desarrollo de producto. Asimismo, muchos fabricantes han invertido en líneas de transformación de plástico para hacer piezas o pequeños sistemas y dar así otro servicio al cliente. Esto ha permitido que muchas empresas se encuentren fuertemente consolidadas en el mercado”.

Numerosas empresas portuguesas, que tienen como destinatario al endeble sector de la automoción, pretenden también diversificar su producción y abrirse a nuevos sectores y mercados. No obstante, el mercado español continua siendo un mercado importante por factores obvios como son la proximidad, la similitud cultural e intereses comunes. En este sentido, Portugal mantiene estrechos lazos de colaboración en España, comparte proyectos con Centimfe donde hay entidades españolas, con AITIIP en Aragón, Gaiker en el País Vasco y la Fundación Ascamm y el nuevo Centro Tecnológico del Plástico de Tein en Cataluña. “Queremos crear redes de colaboración con diferentes empresas, institutos, universidades, asociaciones y centros tecnológicos de diferentes países para trabajar en común en un mercado global, muy vasto y muy competente.”

Cooperación empresarial

Una de las características más importantes que perfilan la industria moldista es sin duda su capacidad de cooperación entre empresas cuya actividad, o bien se complementa o bien es similar pero trata de ampliar la capacidad de producción para asumir proyectos más grandes y compartir sinergias.

Y esta actitud es sin duda una de las claves para afrontar cualquier amenaza del mercado. “Hay competencia entre ellas, pero es muy sana. Las empresas se reúnen en la misma mesa a discutir, tienen sensibilidad para la cooperación para poder trabajar en común, entrar en el mercado de forma conjunta, definir las estrategias de mercado o analizar cómo superar problemas o bien con recursos humanos o bien con formas de trabajo”, añade Manuel Oliveira.

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Manuel Oliveira, Secretario General de Cefamol

¿Qué cambios de mercado sortea la industria?

El mercado de los moldes está sometido a constantes cambios. La globalización de mercados y clientes ha llevado a la agrupación de compradores de moldes en empresas multinacionales, han aparecido nuevos fabricantes en mercados emergentes, se exigen plazos de entrega cada vez menores y los precios con tendencia al descenso.

Según el secretario general de Cefamol, a las amenazas del mercado se suman unas condiciones de pagos difíciles que sin duda condicionan al sector.

“Lamentablemente, vemos cómo muchas se ven obligadas a cerrar sus puertas en muchos países como Alemania, Inglaterra, Francia y España. En este sentido, pensamos que nosotros vamos a continuar manteniendo nuestra posición. Hemos depositado mucha confianza en el futuro”, asegura Oliveira.

En este nuevo escenario, la industria está sujeta a fuertes inversiones en modernización de equipamiento, en la necesidad de emplear técnicas en procesos con elevado nivel tecnológico y en utilizar cada vez más nuevos factores de competitividad como son el diseño, marketing, etc. Tampoco hay que olvidar que las empresas compiten con mercados cada vez más sofisticados y exigentes.

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Principales industrias 2003

Amplia conciencia tecnológica

No podemos obviar otro camino que sin duda acerca a los moldistas portugueses a altos estándares de calidad y es que, otra de las actitudes del sector es la constante transferencia entre universidad y empresa. “Creemos que es fundamental la cooperación con universidades y centros tecnológicos y la participación en proyectos europeos de innovación e investigación. Las empresas cada vez participan más, incorporando nuevos conocimientos tanto tecnológicos como de gestión y dirección. También es básica la formación de los recursos humanos”, concluye el representante de Cefamol.
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Principales Mercados 2004

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