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Mecánica Comercial introduce mejoras tecnológicas a su entalladora y abre nuevos horizontes de exportación en Norteamérica

“Con esta nueva patente, Meco se sitúa en la primera línea tecnológica”

Laia Banús24/05/2011

24 de mayo de 2011

Fiel a su filosofía de continua innovación, el equipo de Mecánica Comercial, S.L. ha dado un paso más en la mejora del diseño de su máquina entalladora, la mejor tarjeta de presentación de esta empresa de Valls (Tarragona) en las principales ferias europeas y que recientemente también ha cruzado el charco. Una mejora que ha puesto ‘patas arriba’ la tecnología de su entalladora hasta el punto de crear una nueva patente, sustituyendo en este caso los motores convencionales por servomotores. Conversamos sobre ello y mucho más con su director gerente, Juan José Peirón.

Dice el diccionario que ‘ingenio’ es tanto una ‘máquina o artificio mecánico’ como la ‘facultad del hombre para discurrir o inventar con prontitud y facilidad’. Estamos frente a un clarísimo caso de ingenio, en todas sus acepciones. Ya la primera máquina entalladora de Meco, creada por Juan Antonio y Juan José Peirón, padre e hijo, fue producto de la necesidad, puesto que en su trabajo de construcción de máquinas para producir aceites vegetales —sector origen de la empresa— necesitaban realizar muchos chaveteros, la mayoría de gran tamaño. Las máquinas que los responsables de Meco encontraban en el mercado realizaban estos chaveteros de manera lenta e imprecisa, cosa que ‘provocó’ el nacimiento este primer gran invento de los Peirón. Al probar el primer prototipo en su propia fábrica, en 1999, y cerciorarse que no sólo hacía los chaveteros más rápido, sino con más precisión, en la empresa se tomó la decisión de empezar a producir esta máquina para lanzarla al mercado.

Y ahora, en 2011, con la máquina bastante más evolucionada tecnológicamente, la necesidad, o en este caso, el pedido concreto y complicado de un cliente, los ha llevado de nuevo a dar un paso más en su ‘ingenio’.

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Stand de Meco en una de las muchas ferias extranjeras a las que asisten.

La revolución de los servomotores

Mecánica Comercial asistió junto a otras nueve empresas españolas fabricantes de máquina-herramienta a la pasada edición de IMTS, celebrada en Chicago en septiembre de 2010. Allí fue donde una empresa canadiense se interesó por la entalladora, hasta el punto de visitar las instalaciones de Meco en Valls en noviembre de 2010, donde se le presentó una oferta para una de sus máquinas. Los responsables de Meco les devolvieron la visita el febrero siguiente yendo a Toronto. Allí conocieron las necesidades reales del cliente: realizar chaveteros cónicos de grandes dimensiones en piezas pesadas (hasta 2.500 kilos). “Esa demanda en concreto hizo que nos ‘estrujáramos la cabeza’ y que buscáramos la mejor solución para no quedarnos fuera de la oferta. Somos una empresa pequeña y tenemos la suficiente flexibilidad como para desarrollar proyectos diferentes”, comenta Juanjo Peirón. “Para solucionarlo teníamos tres opciones: o mover el cabezal de la máquina, cosa que no nos gusta y nos limitaba la guía inferior para hacer otros chaveteros; o inclinar la mesa de trabajo, pero por las dimensiones de las piezas complicaba mecánicamente la máquina y la encarecía, cosa que disparaba el presupuesto; o bien optar por los servomotores, con lo que podíamos combinar los movimientos de subida y bajada con el movimiento de la mesa”.

Hasta la fecha, las ‘MEC’ de Meco habían llegado a hacer chaveteros a un nivel de automatización de las mismas bastante elevado: podían automatizar el dar la profundidad al chavetero y el poder hacer la división de forma automática. “Pero esto siempre basándonos en la aplicación de motores convencionales, los que se llaman motores ‘de jaula de ardilla’. Y para estos motores habíamos diseñado un software específico para controlar estas funciones (profundidad y división automática)”. Los servomotores, en cambio, van controlados por unos driver conectados a un autómata que es el que va a controlar la máquina. “Estos motores son inducción magnética (funcionan por imanes) y puedes controlar muchos aspectos del funcionamiento del motor: par, velocidad, temperatura; la potencia generada es la misma pero puede controlar dar las vueltas de una manera distinta, y un largo etcétera. Lógicamente, al plantear esta posibilidad se abría un campo mayor de posibilidades en la máquina”.

Pero, ¿qué aportan los servomotores a diferencia de los convencionales? “Al trabajar con motores de 3.000 rpm, que son el doble de lo que trabajábamos anteriormente, conseguimos también en el punto de corte de la cuchilla el doble de par, por lo que la máquina es mucho más potente. Y esto se traduce en una capacidad de corte impresionante. Hemos podido constatar que nos llevamos por pasada hasta 15 centésimas en un acero de resistencia media, cuando antes sólo nos llevábamos 6 ó 7, prácticamente la mitad”.

También está la combinación de motores, que soluciona, como hemos visto anteriormente, la petición concreta de la empresa canadiense: “Combinando el funcionamiento del motor superior, que es el que arrastra el eje con el inferior, con el que nos desplaza la mesa, podemos hacer chaveteros cónicos. Esto es también muy interesante porque los chaveteros cónicos se utilizan en sectores como el naval, para hacer grandes aprietes en transmisiones muy potentes, como en movimientos de hélices, etc. Hasta ahora, estos chaveteros cónicos, con la tecnología que existe, o bien se hacían inclinando mecánicamente los cabezales de la máquina o bien inclinando las piezas, como era nuestro caso. Esto supone mucho más tiempo, desajustes, estar muy atentos a colocaciones y preparaciones de los utillajes y las piezas. Ahora, poniéndole simplemente los grados en la pantalla digital, ya lo efectúa la máquina automáticamente”.

Y asimismo, se puede ajustar la carrera de la máquina con unas tolerancias de 1 décima, “como por ejemplo para hacer un chavetero ciego sin salida, por muy poca salida que tenga, lo podemos hacer porque la máquina siempre acaba en el mismo punto con una exactitud total. Antes nos movíamos en un rango de ± 2 milímetros, que estaba bien, pero ahora está mucho mejor”. Además, al poder ajustar la velocidad de trabajo, la preparación de la pieza es mucho más fácil. “No se necesita acceder al interior de la máquina, sino desde de la pantalla”. Precisamente este detalle fue el que Meco le ganara ‘la batalla’ a otras tres marcas que participaron en el concurso, una americana y dos italianas. “En el momento en que nosotros le propusimos esta máquina para hacer chaveteros cónicos sólo tocando botones de la pantalla, automáticamente las otras máquinas quedaron descartadas. Estamos a la espera de que el cliente quiera comprar la máquina, pero no depende de la competencia que tengamos si no de que decida comprarla. Con estos avances descartamos a la competencia, no tanto por precio, sino por tecnología”.

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Las ‘MEC’ de Meco suelen llamar la atención por su tecnología única para realizar chaveteros.

Y es precisamente en esta segmento donde las empresas pueden marcar la diferencia. “En los países punteros, el que compra maquinaria quiere lo mejor y lo más tecnológicamente avanzado. Al darle esta vuelta de tuerca, este avance tecnológico, pasamos a una primera línea, nos situamos a la cabeza de todas las máquinas entalladoras que hay en el mercado. Con estos avances descartamos a la competencia, no tanto por precio, si no por tecnología. Y cuando hablamos de competencia me refiero a la competencia digna, a la que está a un nivel tecnológico equiparable a nosotros. No me quiero comparar con la competencia que hace las máquinas de bajo coste de la China o India porque no podemos ni queremos competir en precios. Creemos que la apuesta buena siempre es la calidad. Como muchos fabricantes teníamos dos opciones para vender máquinas. O intentar competir reventando precios de nuestras máquinas, buscando el proveedor más barato para las piezas o los componentes, pero, para empezar, no podríamos haber llegado nunca a los niveles de precio que tienen esta gente que hacen las máquinas en China, es imposible, porque los costes sociales, de seguridad que tenemos aquí allí no existen y estaríamos en competencia desleal. Lo sorprendente es que se vendan máquinas aquí de este tipo sin investigar todas estas cosas y detectar que esto ocurre. Por eso ahí no podíamos entrar, y la única vía de salida que nos quedaba es trabajar en hacer máquinas de primera línea, lo más tecnológicamente avanzadas que sea posible y con una calidad que conlleva completa fiabilidad y durabilidad. A partir de ahí el cliente tiene la última palabra”.

“La única vía de salida que nos queda es trabajar en hacer máquinas lo más tecnológicamente avanzadas que sea posible. La calidad conlleva completa fiabilidad y durabilidad”

Ventajas del nuevo diseño de entalladora

1.- Este nuevo diseño de máquina permite sustituir a las máquinas brochadoras en un gran número de aplicaciones, con una enorme disminución de costes de inversión (máquina) y de herramientas (brocha).

2.- Servomotores tanto para el movimiento de vástago de máquina como el de la mesa de trabajo y el de división del plato divisor:

  • Permite la modificación de la velocidad de subida y bajada del eje principal de trabajo.
  • Se pueden realizar carreras de trabajo extremadamente cortas, hasta de 7-8 mm, lo que permite optimizar al máximo la realización de chaveteros sobre piezas pequeñas.
  • Se puede modificar la velocidad de desplazamiento de la mesa de trabajo, disminuyendo por lo tanto el tiempo de realización del chavetero.
  • Se podrán realizar chaveteros cónicos, combinando el avance de la mesa de trabajo con relación al desplazamiento vertical del eje principal.
  • La función de realización de chaveteros cónicos, en caso de conseguirla con éxito, será la primera vez que se consiga sin necesidad de utilización de cabezales inclinables con grados, accionados por sistemas mecánicos, que menguan la fiabilidad de este tipo de máquinas.
  • Se podrá ajustar el final de carrera con una precisión total, del orden de 0,1 mm.
  • Reduce en más del 90% el ruido ambiental comparado con un motor convencional (4,5 dBA<45 dBA).
  • No requiere instalación de electrofreno, por lo que los desgastes de pastillas no existen y tampoco los bloqueos consiguientes.
  • Incremento del par de trabajo en el punto de corte a prácticamente el doble del conseguido con los motores convencionales para la misma potencia, al ser la velocidad nominal de los servomotores de 3.000 rpm contra 1.500 rpm de los convencionales.
  • Como consecuencia del aumento del par de trabajo, se consigue un muy importante reducción del tiempo de mecanizado, por poder funcionara mayores regímenes de trabajo.
  • La fatiga del motor se reduce drásticamente, por lo que se reduce en más del 85% los riesgos derivados del sobrecalentamiento de motor, aumentado el tiempo de vida medio del motor.
  • Menor consumo eléctrico.
  • Mediante el software adecuado podremos controlar el 80 % de las averías de la máquina desde España, a través de la red de Internet.
  • Reducción de más del 95% de caídas de la protección magnetotérmica por sobreconsumos.
  • Permite el completo control de cada motor por medio de la pantalla táctil, teniendo por tanto un pleno dominio de la máquina y de cualquier de sus variables de trabajo en todo momento.
  • La interpolación de trabajo del servomotor del eje de trabajo de ‘subir-bajar', con el eje de desplazamiento mesa y con el eje giratorio del plato divisor automático, nos permitirá realizar trabajos que en éste momento aún no podemos imaginar, si bien requerirá de programaciones y herramientas adecuadas que con el prototipo podremos realizar.

3.- Pantalla táctil, interconectada a autómata, PLC y drivers de servomotores:

  • Permite una interactuación completa entre operario y máquina. Tiene todas las funciones y variables de funcionamiento presentadas de forma ordenada, clara y simple en pantalla y en todo momento permite su variación dependiendo del tipo de trabajo a realizar.
  • Avisa de cualquier incidencia grave o no que le ocurra a la máquina durante un ciclo de trabajo.
  • Informa al operario en cada momento de la información más relevante del trabajo que se está realizando.
  • Permite la programación de chaveteros cónicos (regula las funciones con los drivers de los motores).
  • Puede además, informar del esfuerzo que requiere el mecanizado por corte de diversos materiales, comparando por medio de gráficas el trabajo (W) requerido.
  • Puede almacenar datos de los trabajos realizados.
  • Puede conectarse a Internet para actualizarse el software vía remota y como ya hemos comentado detectar las averías de la máquina desde España.
  • Permite el envío de datos y recepción de los mismos por medio de Internet.
  • Permite tener el manual de instrucciones, en el interior de su memoria, en distintos idiomas.
  • Permite la visualización de videos de uso de la máquina.
4.- Husillo de bolas para accionamiento del movimiento de la mesa de trabajo:
  • Permite un ajuste de parada, marcha y funcionamiento exactos, sin desviaciones.
  • Mayor precisión.
  • Permitirá que la máquina pueda trabajar en dos sentidos, hacia adelante y hacia atrás, pudiendo de ésta forma realizar trabajos sobre el exterior de las piezas, no como hasta ahora que sólo se podía trabajar en el interior, este detalle es de suma importancia, pues dará mucha más versatilidad a la máquina.
“Creemos que las ferias internacionales son la mejor herramienta para contactar con el cliente final, pero también con distribuidores”

Exportar en tiempos de crisis

Paralelamente al desarrollo del I+D, en Meco siguen enfrascados en su política de exportación e internacionalización, asistiendo al máximo número de ferias que les son posibles. “Nosotros, que estamos todavía en una fase incipiente de la exportación, creemos que las ferias son la mejor herramienta para contactar con el cliente final, pero también con distribuidores”. Si bien todos los procesos de exportación suelen dar sus frutos a largo plazo, la crisis económica ha complicado más el de Meco, que tomó la decisión de salir al extranjero poco antes del inicio de la crisis: “Empezamos en marzo de 2008 en Düsseldorf y hasta en septiembre nos fue la mar de bien. En esos meses vendimos 5 ó 6 máquinas, pero en septiembre de 2008, que lo tengo grabado a fuego en mi cabeza, fue cuando llego el declive, el caos total, y allí se paró todo. Por lo que no sé si debemos contar 2009 y 2010 y afirmar que sólo llevamos 6 meses de exportación” —bromea Juanjo Peirón. “Ha sido tremendo, nuestro proceso de internacionalización nos ha pillado en medio de la crisis. Sin embargo, agradezco el momento de lucidez que tuvimos de arrancar el proceso de exportación entonces, porque si lo tuviéramos que hacer ahora, creo que no tendría el cuerpo para hacerlo. Ahora que estamos metidos, ya tenemos contactos, vemos cómo se empieza a mover los mercado, unos con más habilidad que otros, ya nos conocen fuera y tenemos muchas ofertas sobre la mesa realmente, pero cuesta que se consoliden, aunque ésta sea la tónica general del sector”. A pesar de los tiempos que corren, en Meco prefieren ver el vaso medio lleno: “Podríamos pensar en negativo por todas ofertas que hemos hecho y que todavía no han dado resultado, pero preferimos mirarlo desde el punto de vista optimista ‘tenemos muchas ofertas sobre la mesa de gente interesada’. ¿Que no se consolidan? Están ahí, y tarde o temprano, la gente se irá decidiendo, con lo cual cuantas más ofertas lances, mejor. Esta es la visión que debemos tener para animarnos a seguir adelante”.

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Stand de Meco en la última edición de Industrie 2011, celebrada en Lyon el pasado abril.

Mientras tanto continúa el periplo de Meco por las ferias internacionales. Tras la Metav de Düsseldorf y la IMTS de Chicago como ferias más sobresalientes en 2010, este año ha comenzado con la asistencia a Metal München en Múnich y a Industrie de Lyon. “No nos podemos quejar. Aunque Metal München fue la feria más floja a la que hemos asistido jamás, pero no por nosotros sino por una sensación general, más que nada por la afluencia de gente. Se veían los pasillos más vacíos, la superficie ocupada bastante menguada. Tuvimos pocas visitas pero sin embargo el 80% tienen buenas perspectivas de concretar ofertas. Yo las prefiero así, porque por ejemplo nos pasó en la EMO de Milán que tuvimos muchas visitas pero pocos resultados. En cambio aquí había pocas visitas pero gente interesada por ofertas interesantes”.

Además del contacto con posibles clientes finales, las ferias internacionales les ha servido a Meco para entrar en contacto con distribuidores de sus máquinas en diferentes países. Este fue el caso de Chicago. “La experiencia fue fantástica porque llevábamos sólo una máquina y la recepción fue buenísima. Encantó a todos los que pasaron por ahí, que fue mucha gente. Fruto de aquella feria hicimos también varias ofertas aunque éramos conscientes que las ofertas lanzadas desde aquí directas a usuario final tiene pocas posibilidades de que se consoliden y se concreten en un pedido porque es difícil que un usuario de ahí directamente te compre una máquina sin que allí tenga distribuidor. Pero al menos lo que nos hizo ver fue que el ánimo de la gente que nos pidió las ofertas existía y la voluntad de pedirlas estaba”. Durante la feria, la empresa logró contactar con un distribuidor, “aunque fue él quien en realidad contactó con nosotros. Nos vio, observó que no paraba de pasar gente por el stand y le llamó mucho la atención. Era vecino, tenía un stand cerca nuestro. Se empezó a interesar por la máquina porque evidentemente no la había visto nunca y al final de la feria nos contactó y nos ofreció su ‘casa’, y le dijimos que sí. Tuvimos más entrevistas con otros distribuidores, por lo que tenemos en cartera varios más. Digamos que estamos empezando a plantar semillas por allí”. Y fruto de su asistencia a Chicago fue también el posible contacto con el cliente de Toronto por el que la máquina entalladora sufrió su metamorfosis tecnológica.

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Modelo MEC-110/1000/14000SP.

Para asistir a ferias como éstas, empresas como Meco cuentan con el apoyo del Icex y AFM, la Asociación Española de Fabricantes de Máquinas-Herramienta, de la que es miembro, aunque no todo el que querría: “Te ayudan a nivel financiero pero quizás poco porque creo que deberían destinar más recursos a este tipo de acciones, ya que a la larga, la repercusión de la exportación en una empresa, sea pequeña o grande, no será sólo para la empresa, sino también para la comunidad y el país. Y si queremos que el país suba, debemos mojarnos todos un poco”, afirma tajante Juan José Peirón. Además, el director gerente de Meco cree que la crisis ha cambiado un poco la percepción que la sociedad tiene del empresario: “Antes de la crisis, y sin querer generalizar, se tenía una percepción de que el empresario era un ‘mal bicho’, un aprovechado o un explotador, cuando en realidad es una persona que por elección, o porque le ha tocado este papel, o por razones diversas está donde está y que su objetivo es generar trabajo para otros. La empresa es suya y por ello está asumiendo un riesgo, pero el trabajo es para todos y también es una manera de crear bienestar a su alrededor y al país. Y a su manera lidera eso en ese momento. Hay que proteger al empresario también. Creo que ahora se empieza a entender que hay que cuidar a la figura del empresario, por el sacrificio que hace. Evidentemente el trabajador también hace sacrificios y trabaja mucho, pero hay que entender el sacrificio del empresario a nivel económico, personal, familiar... Esto tiene también un coste”.

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