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La 2ª edición de los Encuentros del Mecanizado fue un rotundo éxito de participación

Sevilla responde a la llamada del mecanizado

Laia Banús24/02/2010

24 de febrero de 2010

Más de 180 personas representando a más de 100 empresas confirman el poder de convocatoria de los Encuentros del Mecanizado, un éxito de participación que indica que algo se está moviendo, que los responsables de las pymes de mecanizado no están de brazos cruzados esperando que la crisis pase de largo de sus talleres sino que la van a mirar de frente y afrontarla o, al menos, intentarlo. Como dijo al final de la jornada Ramiro Bengochea, director general de WNT y alma mater de los Encuentros: “Todos tenemos miedo a la situación actual. Sentir miedo es señal de inteligencia para una empresa, puesto que el miedo permite prepararnos para una situación peligrosa. Ahora bien, las empresas fuertes están formadas por empresarios y empleados con coraje, con mucho coraje. Y, ¿qué es coraje? Pues coraje, amigo, —como decía John Wayne— es sentir un pánico total pero seguir cabalgando”.
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La organización calcula que más de 180 personas de más de 100 empresas asistieron a la jornada de Sevilla el pasado 28 de enero.

Dos caballeros que ya peinan canas se dan un sonoro abrazo (léase lo siguiente con el inequívoco acento sevillano):

— Hombre, don Antonio, ¿cómo usted por aquí?
— Ya ve, a ver si hoy nos enseñan algún milagro.
— Milagro, milagro, no sé... pero interesante sí va estar la jornada.

Este encuentro (real) entre dos mecanizadores sevillanos de toda la vida antes del inicio de la jornada resume perfectamente la expectación que despertaron los ‘Encuentros del Mecanizado’ en la capital andaluza. Y pese a que no se enseñaron milagros, sí se pusieron sobre la mesa muchos puntos de reflexión y debate que, muy probablemente, no dejaron a nadie indiferente. También es posible que muchos de estos propietarios de pymes no lleguen a hacer ninguna acción sugerida en la jornada, pero al menos se vieron reflejados, como si de un espejo se tratara, en las situaciones que allí se plantearon.

Tecnología, ayudas y buenos consejos

La apertura de la jornada fue a cargo de Eusebio Gallego Hinojosa, presidente de la Federación de Empresarios del Metal de Sevilla, Fedeme, quien recordó la importancia de dicho sector en Andalucía, “con un volumen de facturación de 16 millones de euros, una ocupación de 88.700 trabajadores e importantes inversiones”. El presidente de Fedeme también recordó que aunque “ciertamente el desarrollo de nuestra industria no ha sido nunca fácil”, la actual coyuntura está resultando excepcional: “Una grave crisis financiera, desconocida hasta el momento, está dañando a nuestras empresas por un flanco por el que no tiene capacidad de defensa: el crédito y financiación de sus inversiones y circulante. No se trata en este momento de carencia en competitividad, en productividad, tecnificación e internacionalización, en los que se están consiguiendo buenos resultados”.

Para combatir la actual situación, Gallego Hinojosa demandó “un sistema financiero fuerte, que apoye sin temor a un sector con importantes carteras de pedido a corto y medio plazo, excelentes proyectos empresariales y espíritu competitivo”, así como “apoyo a nuestra industria en las labores de comercialización, colaboración y desarrollo innovador e investigador”. Y para reforzar la competitividad en base a la innovación, Fedeme reclama “un oferente de servicios tecnológicos específicos” centrado en el Occidente andaluz, donde se concentra el 70% del total de la industria del metal de la región. “Para ello solicitamos la creación de un elemento de este tipo coordinado debidamente con las infraestructuras con la que cuenta ya la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Me refiero más concretamente a la articulación de un enlace con el actual Centro Tecnológico Metalmecánico y del Transporte, Cetemet, ubicado en Linares, que apoye a éste en las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla”.

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De izquierda a derecha: Eusebio Gallego, presidente de Fedeme; Roberto Hernando, director gerente de Intermaher; Jorge Rodríguez, director general de Carinox; José Abel Fernández, gerente de Subcontratación y Compras de Indra; y Doroteo Olmedo, director de IAM.

Durante la jornada, la propia Fedeme expuso líneas de apoyo puramente financieras en garantías y avales. Manuel Pérez Suárez, responsable del Área Económica de la Federación, dedicó su ponencia a la ‘Financiación para pymes del metal’ y, al igual que su presidente, recalcó lo excepcional en la situación de muchas de las empresas del sector: “Tenemos una serie de empresas que son competitivas, que saben fabricar y saben vender, que han mejorado mucho estos últimos años respecto a la comercialización exterior, que han innovado, que se han formado, pero que no se han preparado para un frente para el que era muy difícil estar preparado como es una crisis financiera”. Pérez Suárez advirtió que, pese a la bajada del precio del dinero en 2009, la dificultad de conseguir financiación es a causa principalmente del destino de las inversiones: “El Estado sigue engordando, echando fuera al vecino, que es la economía privada, y restando financiación al sector privado”. Por esa razón, si el principal competidor es el Estado, la única vía es acudir a él para financiarse a través de las líneas de apoyo de la Administración Pública. Para ello, el responsable del Área Económica de Fedeme presentó una batería de acciones dirigidas a las pymes con dificultades por un lado y líneas de apoyo para empresas con dificultades de tesorería que además se encuentran en procesos de inversión, “algo muy común en el sector”.

El modelo eibarrés del siglo XIX

Una de las ponencias que más interés suscitó fue la del asesor José Antonio Gómez Vadillo, de Grupo Vadillo, que invitó a las pymes presentes a reflexionar sobre la gestión de sus empresas. Para ampliar la información sobre la ponencia ‘Mecanizando la Gestión’, lean el artículo ampliado en http://www.interempresas.net/MetalMecanica/Articulos/Articulo.asp?A=37773&R=37098

Tres de los patrocinadores del evento, BP Castrol, de la mano de Carinox —su distribuidor en exclusiva para Madrid y Andalucía—, Intermaher —distribuidor de Mazak— e IAM, propusieron diversas mejoras tecnológicas a los empresarios presentes. Pero, como dijo Juan Avilés, delegado de Andalucía de Intermaher, los ‘Encuentros del Mecanizado’ no son las típicas jornadas técnicas en que cada proveedor va a vender sus productos: “Hoy estamos aquí para ayudar a las empresas, para presentar cosas nuevas”. Y así lo hicieron.

Doroteo Olmedo, director de IAM, empresa perteneciente al Grupo Tecnocim, presentó en ‘El uso de robots en operaciones de mecanizado, pulido y desbarbado’, aplicaciones de la robótica “poco desarrolladas pero con mucho potencial”.

Por otro lado, Antonio Morales, responsable de Distribuidores Industriales en España y Portugal de BP, presentó ‘La correcta elección del fluido del mecanizado vs la mejora de la productividad’. Fue una presentación ágil, bajo las consignas de ‘tecnología’, con la presentación de sus aceites sintéticos (95% agua, 5% aceite); ‘experiencia’, presentando ejemplos reales compartidos a nivel mundial; y ‘productividad’, con la reducción real de piezas no conformes, tiempos de ciclo y consumos.

Por su parte, Roberto Hernando, director gerente de Intermaher, y Juan Avilés, delegado de Andalucía de la empresa, centraron su presentación en las ventajas de los equipos multifunción de Mazak: las de 5 ejes por un lado y la gama Integrex, “la bandera de Mazak desde 1983, por el otro. Avilés recalcó que mecanizar “se puede hacer con un torno convencional ahorrándonos el dineral que vale una Integrex, pero si seguimos pensando así no seremos jamás más competitivos. La Integrex lo hace con mayor calidad y sin margen de error, de una sola atada, ahorrándonos los utillajes. Con este tipo de máquinas reducimos el acopio de materia prima en un 90% y el stock de material en un 75%. Puedes hacer una pieza si te la piden, con lo que se reducen los costes en un 20%, porque el tener almacenado este material también cuesta dinero. Los tiempos de cambio de piezas y tiempos muertos prácticamente son inexistentes: colocas la pieza y la sacas terminada”.

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De izquierda a derecha: Ramiro Bengochea, director general de WNT Ibérica; José Antonio Gil, reponsable de Sucontratación mecánica de Indra Aranjuez; Roberto Hernando, director gerente de Intermaher; Jorge Rodríguez, director general de Carinox; y José Abel Fernández Carrascal, gerente de Subcontratación Compras de Indra.

La visión del comprador

José Abel Fernández Carrascal, gerente de Subcontratación Compras de Indra, y José Antonio Gil, responsable de Subcontratación Mecánica de Indra Aranjuez, presentaron las exigencias mínimas que su multinacional requiere a las empresas que subcontrata.

Ante todo, Indra, con tres plantas de producción en la Comunidad de Madrid, pide cercanía, cosa que flexibiliza los proyectos en su fase de desarrollo, fase en la que los cambios son muy frecuentes y facilita la actividad de seguimiento y control de proveedores. Además, todos las empresas subcontratadas deben suscribir un acuerdo de confidencialidad y aportar varios certificados de calidad. Las instalaciones deben estar adecuadas: desde la pintura hasta los suelos antideslizantes, pasando por la climatización de los locales. Deben tener medios modernos y con un mantenimiento adecuado en cuanto a máquinas, herramientas y medios de control y medición y una oficina técnica que se implique en el desarrollo del conjunto. Se deben entregar los pedidos con acabados y presentación adecuados, la gestión documental debe ser la adecuada y, además, se exige total transparencia y comunicación continua sobre errores, deficiencias, anomalías etc.

Asimismo, tanto Fernández como Gil insistieron que el subcontratista tiene que ser cada vez más integrador. Según José Abel Fernández: “No subcontratamos una pieza mecánica sino un conjunto, un llave en mano tanto de la electrónica como la mecánica. Se tiende cada vez a más entregar el producto completo”. Por eso la tendencia, como después se confirmó en el debate final, es la cooperación entre empresas pequeñas para aportar más valor y la entrega de conjuntos integrados.

La clave: dar el primer paso y la cooperación

Tras las ponencias, el empresariado tomó la palabra en el debate, bajo el tema de ‘La competitividad de la pyme del mecanizado en el contexto actual’. Además de los ponentes, participaron en él miembros de empresas destacadas e instituciones relacionadas con el sector: Fidel Gómez, director de la Bolsa de Subcontratación Industrial de las Cámaras de Álava; Carlos Manini de Carman; Juan Manuel Rodríguez Marín, de EADS; Pedro Carrillo, del Grupo Metalia y Tafsa; nuestro compañero de Interempresas Ángel Hernández; Armando Igunza, de Mecanizados Eulogio Peña —Meupe— y Miguel Ángel Ruiz de Tamepa.

Enlazando con uno de los temas tratado por José Antonio Gómez Vadillo, sobre la falta de evolución en la mentalidad de muchos empresarios del sector, Pedro Carrillo confirmó que muchas empresas funcionan todavía como hace décadas: “El sector metal tiene una mentalidad del siglo XIX cuando estamos en el XXI. Cabría sólo preguntarse por qué hay empresas que están cerrando y, en cambio, hay empresas a las que les va bien o muy bien. Es cierto que la coyuntura y el mercado general y los problemas de la globalización nos afectan, pero también es cierto que no ha habido una transformación o un cambio de mentalidad global en nuestras empresas”. Antonio Morales, de BP Castrol, confirmó esta idea explicando que, por su trabajo, había visitado a más de 500 pymes en toda la Península, y que muchas funcionaban como 20 años atrás: “Por costumbrismo el empresario no duda de sus condiciones actuales. Sí existe una gran losa al no querer cambiar o analizar, a hacer cosas nuevas o calcularlas de forma diferente”. Para ilustrarlo, Carrillo hizo un juego de palabras con las máquinas Mazak: “El problema que tiene el empresario es que quiere seguir el método Integrex, es decir que lo quiere integrar todo él. Es una cultura de ‘todo tiene que pasar por mí’ porque así se ha hecho siempre. Éste, hoy en día, es el principal obstáculo que tiene el empresario. Su trabajo es conseguir trabajo, él no puede pretender ser el responsable de producción, el responsable financiero o comercial”.

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Momento de la intervención en el debate de Ángel Hernández, responsable del área de Metal de Interempresas. A su derecha Miguel Ángel Ruiz, administrador de Tamepa, y, a su izquierda, Armando Ingunza, director técnico de Meupe, y Antonio Morales, responsable de Distribuidores Industriales en España y Portugal de BP.

Hay empresas que sí se dan cuenta que necesitan evolucionar. Pero ¿por qué no lo hacen? Para Pedro Carrillo “cambiar cuesta mucho. Todos conocéis empresas que han hecho este cambio de actitud y están mucho mejor. Cuando te mueves, cambias. Los resultados vienen solos”. Carrillo explicó su caso concreto a colación de uno de los puntos tratados por Indra: “La tendencia de la multinacional es buscar a un solo interlocutor. Yo me dedico al mecanizado y me he asociado con una empresa que se dedica a la transformación de chapa, cableados y pintura. Nos hemos agrupado con la finalidad de ofrecer la solución completa en un solo proveedor y por otro lado otro punto esencial: la internacionalización”.

Ramiro Bengochea confirmó que “la cooperación es un tema clave. En España no tenemos empresas tractoras en cantidad. La única forma de hacer un efecto tractor es que empresas pequeñas se junten, colaboren, vayan a buscar trabajo en mercados internacionales, se hagan más fuertes y ellas mismas vayan haciendo un pequeño efecto tractor en su zona, para que las más pequeñas que no puedan hacerlo tengan trabajo. Hay que empezar a mover esa rueda”.

La colaboración entre empresas tiene sentido en momentos de crisis. Fidel Gómez, de la Cámara de Comercio de Álava, afirmó que “esta crisis ha hecho bajar algunas defensas a la hora de cooperar. Cuando las cosas van bien hay otras preocupaciones como seguir ordeñando la vaca porque no se acaba la leche. Cuando disminuye el mercado la necesidad de cooperar se hace evidente y se bajan las barreras para encontrarse con el competidor y hacer cosas en común. La idea de crear consorcios o asociaciones de 6 ó 7 empresas hasta ahora era predicar en el desierto y ahora las empresas empiezan a sentarse y a reflexionar”. Como ejemplo, Ángel Hernández habló del clúster creado en el País Vasco que levantó al empresariado en un momento de crisis, un espíritu que “habría que retomar, aunque parece que no haya nadie que tire del carro”.

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De izquierda a derecha: Carlos Manini, de Carman, S.A.; Pedro Carrillo, de Grupo Metalia-Tafsa; Fidel Gómez, director de la Bolsa de Subcontratación de la Cámara de Comercio de Álava; y Juan Manuel Rodríguez Marín, de EADS.

Pero en el debate no sólo se habló de los deberes que hay que hacer, sino también se recavó en los puntos fuertes del mecanizado español, como que muchas pymes ya han invertido en su innovación y son competitivas. Como afirmó Fidel Gómez: “Hay una tradición de trabajar, al menos en los últimos años, con tecnología de vanguardia, con equipamiento de primera línea, que ha desarrollado una capacidad de microinnovación que buscar pequeñas mejoras a diario”. Muchos de los participantes defendieron esta competitividad y la capacidad de la industria española en superar obstáculos y salir a buscar mercados al exterior. Pero también estuvieron de acuerdo en el desamparo en el que se hallan las pymes con respecto a la Administración. Pedro Carrillo recordó que muchas veces lo que la industria necesita no es tanto financiación como protección frente a mercados de bajo coste: “La que sería útil sería que nos llevaran de la mano a una empresa grande que está subcontratando trabajos en países emergentes de bajo coste, que se los obligara a subcontratar un porcentaje de su producción en empresas españolas. Esta sería una ayuda más interesante y más real para facilitar el consumo”. A modo de ejemplo, Fidel Gómez recordó una anécdota sucedida en una feria francesa de subcontratación con el ministro de Industria del país: “El ministro de industria francés les dijo a las empresas importantes francesas, que las hay y muchas y muy fuertes, que tienen que cuidar al proveedor nacional e intentar que ese proveedor no se muera”.

Además, no sólo no se cuida al proveedor español, sino que se le demanda condiciones muy exigentes, mientras que la contratación en países de bajo coste es precisamente por su precio. A colación de la batería de exigencias que presentó Indra en su ponencia, Pedro Carrillo recordó este doble criterio de contratación: “En España queremos que las empresas tengan buena maquinaria, que las instalaciones estén limpias y una serie de añadidos que para la empresa es costosísimo. Y cuando la multinacional compra fuera, compra por precio. La empresa española debería empezar a cuidar sus proveedores”.

Hablamos con los patrocinadores de los ‘Encuentros del Mecanizado’

Si esta jornada no está dirigida a vender sino a ayudar a las pymes, ¿por qué empresas punteras del sector se implican en este foro? En Interempresas conversamos con los patrocinadores: Intermaher, Carinox y WNT (nos faltó Doroteo Olmedo, de IAM).

Según Roberto Hernando, director gerente de Intermaher: “Los mecanizadores son nuestros clientes y de alguna manera estar en un foro donde se van a juntar y poder escuchar sus opiniones siempre es muy importante. Por otra parte también aprovechamos este foro para poderles comentar cómo vemos las acciones que tienen que llevar a cabo para mejorar su productividad”.

Para Jorge Rodríguez, director general de Carinox: “Queremos apoyar un sector del que al fin y al cabo vivimos de él. Con iniciativas así podemos mejorar todos”. Rodríguez también da importancia a los contactos y a que las multinacionales conozcan la oferta nacional: “Es necesario que haya relación entre las empresas, como por ejemplo las grandes firmas que estamos llamando para que se den cuenta que existen empresas pequeñas de mecanizado que necesitan trabajar y que no hace falta ir fuera. Lo fundamental es acercar la empresa grande a la pequeña”.

Ramiro Bengochea se mostró satisfecho de lo acontecido en Sevilla: “Entre todos hemos generado este espacio donde los cuatro valores en los que se basan los encuentros se han dado: hay personas que han hecho nuevos contactos; han identificado nuevos mercados; se ha dado lugar a la innovación con las ponencia sobre nuevas tecnologías; y se ha indicado la cooperación como una salida fundamental ante la situación actual”.

El director general de WNT Ibérica guarda la esperanza de que estos encuentros pongan los cimientos de algo más grande: “Sí es cierto que a medida que las personas se vayan sensibilizando y pongamos cara a las personas que realmente quieren trabajar para el sector, pues igual podemos crear algo más sólido, como una red de colaboradores e incluso un clúster de mecanizado”.

Para Bengochea, en la organización de este foro hay “mucho de personal”. “Creo sinceramente que yo no puedo seguir vendiendo herramientas si no se mecaniza más. Es una planificación de futuro”.

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De izquierda a derecha: Roberto Hernando, director gerente de Intermaher; Ramiro Bengochea, director general de WNT Ibérica; y Jorge Rodríguez Moreno, director general de Carinox, representantes de las empresas coorganizadoras.

Empresas o entidades relacionadas

Encuentros del Mecanizado
Intermaher, S.A.
WNT Ibérica, S.L.

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