La sede CosmoCaixa en Barcelona acogió la última edición de esta jornada empresarial

Potenciar las alianzas y la transferencia de conocimiento, recetas del XIV Encuentro del Mecanizado

Ibon Linacisoro26/03/2014

El pasado 25 de marzo se celebró en Barcelona el XIV Encuentro del Mecanizado, una nueva edición del encuentro organizado por Aspromec que reúne a proveedores, empresas tractoras y clientes para fomentar la competitividad de las pymes. Alejandro Arjona, director general de Tebis Iberia y presidente actual de Aspromec, inauguró el evento haciendo un repaso a los factores que pueden mejorar la competitividad. Como viene siendo habitual en los últimos encuentros, la jornada constó de dos partes diferenciadas: primero, una serie de presentaciones y, a continuación, el llamado ‘circuito de competitividad’ en el que las diferentes empresas participantes pudieron explicar en pequeños grupos su actividad a los asistentes.

foto
En el centro de la mesa de ponentes, Alejandro Arjona, director general de Tebis Iberia y actual presidente de Aspromec. A su izq. en la imagen, Ramiro Bengochea, director general de WNT Ibérica y anterior presidente de la asociación.

La innovación constante, la mejor organización, la disciplina, la flexibilidad, la mejora contínua y la implicación de toda la empresa en esta mejora deben ser los criterios relevantes para ser competitivos. Con este concepto como marco de la jornada tomó la palabra Joan Martorell, de Grupo Gutmar, que dio la visión de los sectores del futuro del metal y cómo han superado los obstáculos que se van encontrando en el mercado. Gutmar es un Tier 1, dedicado a la fabricación y montaje de conjuntos mecánicos y está presente en productos desarrollados para el espacio, el cielo, la tierra y el mar. La aeronáutica representa un 60% de su negocio y Francia es su primer país cliente, con un 38%.

Martorell mencionó la necesidad de establecer alianzas, “aunque España es un país con poca tradición en este tipo de acuerdos”. Pero también remarcó como puntos a su favor un debilitamiento de los competidores internacionales y una coyuntura que facilita el crecimiento vía adquisiciones, así como el crecimiento exponencial del mercado aeroespacial previsto hasta 2020. La previsión es que en 4 años Airbus triplique la demanda con proyectos de trabajo a 20 ó 25 años. “Ello supone una gran oportunidad pero ser socio a riesgo con este tipo de compañías también comporta un serio reto. El ‘cash flow’ no es positivo hasta el 5º ó 6º año”. Sin embargo, Martorell se preguntó ante a la audiencia “¿en qué otro sector se puede garantizar la rentabilidad a tan largo plazo? La entrada es dura, pero el futuro es bueno”, sentenció.

Cabe destacar que si bien el mercado interior está en franca recesión, Gutmar ha sabido encontrar una oportunidad en los sectores de alto valor, a ser posible en ciclo de vida de producto largo, en aplicaciones para aeronáutica, espacio y tecnologías médicas. También la robótica está en clara expansión y tiene un gran futuro en defensa, seguridad y asistencia a personas. En términos generales las barreras tecnológicas se superan en esta empresa con la cualificación de los empleados, los lotes de fabricación pequeños, de gran precisión y complejidad, el diseño y fabricación de piezas con superficies complejas y la necesidad de gestionar simultáneamente gran cantidad de órdenes de fabricación. Otras barreras con las que se encuentra son las de servicio integral, para lo cual integraron en el grupo la ingeniería con el objetivo de dar un servicio global. Por otra parte, para solucionar las barreras financieras propuso realizar alianzas entre empresas, hospitales, centros tecnológicos y profesionales del sector para acometer proyectos de gran tamaño y apoyarse en Cenit. “Cuando el retorno de la inversión es a medio y largo plazo, la solución es diversificar el riesgo en otros sectores de retorno inmediato y fabricar para clientes de primer nivel. Animo desde aquí a unir fuerzas para salir fuera”, añadió.

Joan Martorell puso de manifiesto la problemática de la red de subcontratistas en Cataluña como compañeros de viaje para ir a los grandes proyectos por el bajo número de empresas certificadas. “Hay pocas empresas con maquinaria de cinco ejes y pocas personas formadas en CAM de alto nivel para piezas casi unitarias y materiales muy especiales”.

foto

Primero por la izq., Joan Martorell, de Grupo Gutmar, hizo hincapié en la necesidad de contar con una red de subcontratistas potente, añadiendo que “en Cataluña hay pocas empresas con maquinaria de cinco ejes y pocas personas formadas en CAM de alto nivel para piezas casi unitarias y materiales muy especiales”.

A continuación tomó la palabra Xavier Conesa, de la empresa Tecnomatrix, dedicada al diseño y fabricación de útiles de control. Esta empresa de 25 trabajadores, gestionada actualmente por la tercera generación de una familia, cuenta con un parque importante de máquinas tridimensionales para responder al sector de los útiles de control. Conesa explicó cómo una empresa pequeña puede innovar: en su caso, se apoyaron en producto, en servicios, en sistemas productivos y en gestión interna. Destacó también como un paso importante la decisión, en 2011, de tener un producto propio, el sistema Captor. “Una empresa que se ha dedicado siempre al mecanizado si quiere puede abrirse paso en otros mercados muy diferentes”, afirmó.

En el turno de preguntas defendió los resultados de sus intensas acciones de marketing así como su entrada en las redes sociales, que “hemos visto que tiene repercusión entre la gente, porque nos llaman para preguntarnos por asuntos que vamos publicando. A veces sobre temas novedosos y otros no tan novedosos. El retorno que generaba nos fue animando a entrar en más redes sociales. Hemos generado tal cantidad de información que estamos muy lejos de algunos de nuestros competidores”. Para Conesa, es importante estar en todos sitios, físicamente en los clientes pero también en la red: “Nos llama gente de todo el mundo porque ven vídeos en Internet. Algo que de otra manera no podrían ver”.

foto

Xavier Conesa, de Tecnomatrix —primero por la dcha.— destacó que la presencia de las empresas en las redes sociales y medios online les permite “ser mucho más visibles y llegar a públicos que de otro modo no podrían”.

Tras Xavier Conesa intervino Alberto Echeverria, de Lortek, integrada en la alianza IK4. El investigador puso sobre la mesa los problemas relacionados con las tensiones residuales y su influencia en la precisión de procesos de mecanizado, un trabajo que ya se presentó en el último Congreso de Máquina-Herramienta organizado por Invema y que está publicado en Interempresas.net. En este sentido, ofreció su ayuda a los asistentes para obtener información sobre la convocatoria de proyectos de apoyo a pymes para lo cual proyectó su dirección de email.

foto
Tras las intervenciones formales tuvo logar el llamado ‘circuito de competitividad’ en el que las diferentes empresas participantes pueden explicar sus proyectos y potenciales y conocer las necesidades de los asistentes.

Por su parte, Josep Marsol, de la empresa Blumeprot, fue el encargado de cerrar el bloque de presentaciones. Explicó cómo una empresa pequeña ha crecido, desde su nacimiento en 2011, en plena crisis, hasta consolidarse. Vieron que había un hueco en el mercado, que había que hacer un cambio porque la distancia entre cliente y proveedor era cada vez más grande. Necesitaban un servicio diferente: “Detectamos un nicho de mercado que cubrían pocas empresas. Nos dedicamos a la fabricación de prototipos de piezas de alto valor, pieza única de precisión y preseries cortas. En definitiva, piezas que sirvan como prototipos funcionales para testear”. Y para hacer las piezas de valor requieren de personal bien formado pero también muy motivado, “y a ello le dedicamos nuestros esfuerzos”. Porque cuando decidieron crear la empresa tuvieron muy claro que también querían “disfrutar con el trabajo”.

Más allá de la situación complicada que vive el sector, Marsol puso sobre la mesa otros problemas como “empresarios y trabajadores poco motivados, personal poco formado y poca cooperación entre las pymes”. Para él, el objetivo es acceder a proyectos a los cuales ahora no tienen acceso “y esto ocurre porque la mayoría somos micropymes, debemos aprender a cooperar”. Un llamamiento aplicable también en el interior de la propia empresa, “tenemos que hablar con nuestros empleados para saber qué necesidades de inversión tienen. En definitiva, debemos invertir con cabeza”. Recordó que la necesidad de innovación no es “exclusivo de grandes empresas”, y añadió que “parece que tenemos miedo al cambio y esto es lo que hay que cambiar”. Para ello recalcó la necesidad de buscar un mayor vínculo con los centros tecnológicos y con los proveedores de los cuales “podemos aprender mucho”. Asimismo, Marsol apuntó también que otro cambio a ejecutar está en el mismo proceso de venta. “El tiempo en el que esperamos a que entre un pedido por fax se ha terminado. Tenemos que aprender a vender un servicio, no horas de máquina, los clientes necesitan un plus, un valor”. Y para ello es necesario “conocer a los clientes y saber qué quieren”, concluyó.

Empresas o entidades relacionadas

ASPROMEC - Asociación de profesionales para la competitividad del mecanizado

Comentarios al artículo/noticia

Nuevo comentario

Atención

Los comentarios son la opinión de los usuarios y no la del portal. No se admiten comentarios insultantes, racistas o contrarios a las leyes vigentes. No se publicarán comentarios que no tengan relación con la noticia/artículo, o que no cumplan con las condiciones de uso.

VÍDEOS DESTACADOS

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Polusólidos 2017Fitmaq 2017 Bilbao

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS