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Una joven empresa china de compresores de aire con motor diesel para camiones está creciendo a pasos agigantados gracias a las máquinas herramienta CNC de Haas

Shanghai Chief Automobile Parts Company, una empresa cargado de éxito

Matt Bailey18/11/2013
El señor Yang es el presidente de Shanghai Chief Automobile Parts Company, un hombre jovial y de rostro lozano que fundó su empresa en 2010 a unos cuantos kilómetros de la ciudad dispersa y más poblada de China. A pesar de que la compañía tiene solo tres años, ya ha cosechado un gran éxito fabricando compresores de aire con motor diesel y recambios para conocidas marcas de camiones y vehículos comerciales.

Las dificultades que atraviesan las empresas occidentales del sector de la fabricación en estos tiempos de crisis económica contrastan con el rápido crecimiento de los negocios chinos. Como muchos de sus coetáneos, el señor Yang tiene al ‘tigre asiático’ cogido por la cola y no muestra intención alguna de soltarlo.

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Yang, fundador y presidente de Shanghai Chief Automobile Parts Company.

También, igual que muchos de sus compañeros de generación, el señor Yang es un autodidacta. Consiguió sacarse un título universitario tras largas noches de estudio y duros días de trabajo, que comenzaron con una escoba en la mano. En un país en el que la educación universitaria sigue siendo un privilegio que muy pocos pueden permitirse, Yang no tuvo más remedio que abandonar los estudios antes de tiempo para aprender el oficio en un taller de fabricación de precisión propiedad de unos familiares.

Empezar desde cero

Tras empezar desde abajo, con el tiempo tuvo la oportunidad de asociarse con su tío para abrir otro taller, en el que fabricarían compresores de aire para el mercado nacional. “Era difícil ganar dinero”, le cuenta a mi intérprete. “La calidad era baja y el margen, muy pequeño. Eran productos que no ofrecían valor añadido y el mercado era limitado.”

Contra todo pronóstico, el negocio fue creciendo lentamente y Yang, quien aspiraba a traspasar las fronteras de su país, empezó a sentirse frustrado por la falta de ambición de su tío. En 2010, dejó la empresa para dar comienzo al segundo capítulo de su vida laboral. Aunque salió de la empresa con pocos réditos económicos, había adquirido la experiencia y los conocimientos que le ayudarían en su nueva aventura empresarial. “Me marqué un objetivo”, dice. “Crear mi propia empresa de ingeniería de precisión y expandirla a escala internacional. No quería limitarme al mercado interno”. Sin duda, el futuro de las empresas chinas a largo plazo pasa por trabajar con clientes europeos y de otras latitudes.

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Ingeniería de precisión, el sueño hecho realidad de Yang.

Para establecer contacto con clientes internacionales, Yang visitó grandes ferias sectoriales en Las Vegas, Frankfurt y muchos otros países lejanos. Después de concertar reuniones con clientes potenciales, fabricó piezas de muestra, que pagó de su bolsillo. “Si el cliente quedaba impresionado, a veces nos hacía un encargo allí mismo”, cuenta. “No obstante, trabajar en Europa es muy difícil. Los estándares son más altos que en China y siempre hay una lista larga de requisitos de calidad y entrega. Las empresas europeas son muy exigentes, pero nos esforzamos mucho para cumplir sus criterios”.

Con su primer cliente, Yang negoció un anticipo del 30% que, junto con un préstamo contra su casa, le permitió reunir el dinero para invertir en la fábrica y el equipo que necesitaba.

Haas, la mejor opción para Shanghai Chief Automobile Parts Company

A pesar de su presupuesto limitado, Yang quería una marca de máquinas herramienta con una productividad y una calidad contrastadas. La búsqueda lo condujo hasta Haas. “Las máquinas Haas tienen una relación calidad-precio muy buena, pero no solo eso, hay mucho más”, señala. “Uno de los factores más importantes fue que el control CNC parecía sencillo y fácil de usar. Sabía que en cuanto los operarios usaran las máquinas Haas, no querrían trabajar con otras marcas. El control es mucho más funcional y flexible que el de otras máquinas de precio similar.”

Cuando empezaron a llegar los pedidos de compresores de aire diesel, Yang necesitaba mecanizar varios tipos de componentes, como cigüeñales, pistones, varillas, culatas, cárters y otras piezas de motor. Puesto que los componentes de los compresores de aire son de hierro fundido, las piezas pesan mucho, así que la fuerza de corte es fundamental. Para realizar el mecanizo intensivo que necesitaba, Yang optó por un centro de mecanizado vertical VF-3YT con husillo de cono ISO 50 de Haas. El VF-3YT tiene unos recorridos ampliados de 1.016 x 660 x 635 milímetros, que permiten a Yang montar tres bases de fundición de cárters en la misma mesa. El tiempo de mecanizado es de unos treinta minutos.

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Piezas diseñadas y fabricadas en la fábrica de Shanghai Chief Automobile Parts Company.

“Las piezas más complicadas de mecanizar son los cárters, sin duda, ya que las tolerancias de las superficies son muy ajustadas, de 2-3 µm”, afirma. “Aun así, el VF-3YT funciona muy bien con esta precisión tan exigente y con la carga de trabajo tan intensiva que tiene. Si no, ¡no habríamos repetido con Haas!” El VF-3YT enseguida se convirtió en la máquina más usada de la empresa y, hace dos meses, Yang adquirió otro centro de mecanizado vertical Haas, esta vez un VF-3 con una mesa rotativa CNC y un plato de 310 milímetros.

Las tareas de mecanizado intensivo del VF-3 incluyen la realización de un trío de taladros mandrinado y de varias operaciones de refrentado en las bases de fundición de los cárters. Los tiempos de ciclo suelen ser de quince minutos y los lotes, de entre trescientas y quinientas unidades.

La empresa también compró una Haas Mini Mill, que usa para practicar los orificios de lubricación de los cigüeñales. Para estas piezas, los pedidos oscilan entre las mil y las dos mil unidades, lo que significa que la Mini Mill tiene que estar en marcha las 24 horas del día, siete días a la semana. “Aprovechamos al máximo la capacidad de nuestras máquinas Haas”, dice Yang. “Aparte de producir a todas horas, cargamos las mesas y la mesa rotativa Haas mucho más de lo recomendado y nunca hemos tenido ningún problema.”

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Una de las catorce máquinas Haas en funcionamiento que la empresa china tiene en Shangai.

La empresa tiene ahora catorce máquinas Haas, y Yang, quien destaca el apoyo de la tienda local de la fábrica Haas, no quiere trabajar con ninguna otra marca. “Cuando compramos la primera Haas, no teníamos máquina de repuesto así que si algo iba mal, necesitábamos tener la seguridad de que la tienda HFO vendría rápidamente a repararla”, continúa Yang. “Exportamos en torno al 90% de la producción, así que cualquier problema de funcionamiento puede retrasar mucho los plazos de entrega. Sin embargo, hemos tenido una experiencia tan buena con la tienda HFO, que ahora traen a clientes a nuestra fábrica para enseñarles las máquinas”.

El futuro pasa por expandir fronteras

A pesar de la buena marcha del negocio, Yang no se duerme en los laureles. Aunque cree que China presenta una serie de ventajas respecto a otros países como la India, con menos infraestructuras, sabe muy bien que las diferencias salariales están disminuyendo, con lo que competir en el ámbito internacional será más difícil. Con la mirada puesta en el futuro, Yang ya está invirtiendo considerablemente en procesos de control de calidad.

El objetivo de Yang a cinco años vista es que se le considere un fabricante de piezas tan buenas y precisas como las que sus clientes encuentran en Alemania, por ejemplo. Nuestro protagonista también está buscando a clientes en otras partes del mundo, no solo en Europa, como Brasil, Nigeria, Sudáfrica y otros países africanos.

Entre los planes de Yang también está fabricar su propio producto, quizá ya en 2014, un cambio que podría ser muy lucrativo y que lo convertiría en un fabricante de equipos originales. Aun así, Yang asegura que el dinero no es lo que le motiva, sino el orgullo que da fabricar un producto propio y hacerlo bien. “La cuestión no es ser la empresa más grande, sino hacer el mejor producto”, concluye. “Eso es lo que hace que una empresa triunfe; aquí y en cualquier parte del mundo”.

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Haas Automation Europe

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