El sector reclama el reconocimiento internacional por su contribución a la economía

La importación de la madera en España

Mónica Daluz08/05/2009
En lo que parece un descalabro de consecuencias impredecibles también se fragua un renacimiento. Y es que el sector europeo forestal y sus industrias derivadas contribuyen a la economía con cifras de facturación y empleo muy significativas pero, además, con indiscutibles ventajas sociales y medioambientales, como el uso de la madera en construcción, mueble y embalaje, el mantenimiento de la biodiversidad y la generación de energía mediante el aprovechamiento de la biomasa. Las cifras sitúan el decrecimiento de la importación de madera en un 26% el año pasado. El sector se dirige hacia una reconversión con el punto de mira en la sostenibilidad y el medio ambiente. El futuro pasa por la gestión integral de los recursos forestales y la generación de nuevas vías de negocio con modelos de desarrollo sostenible, basándose en las ventajas técnicas y medioambientales de la madera frente a otros materiales. Para empezar, el Código Técnico de la Edificación abre nuevas posibilidades para la madera en la construcción.

La madera, producto global

En los próximos años veremos producirse importantes cambios en la demanda de productos madereros que definirán el futuro de un sector que, a la fuerza, por ser un recurso natural, está a merced del mercado global.

Algunos de los factores que afectan a la demanda mundial a largo plazo de estos productos, según el informe Situación de los Bosques del Mundo 2009, editado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, son los cambios demográficos (la previsión de la FAO es que la población mundial aumente hasta los 8.200 millones en 2030); el crecimiento económico continuado (el PIB mundial se prevé aumente hasta los 100 billones de dólares para 2030); y los cambios regionales, pues si durante el período 1970-2005 la mayor parte del PIB correspondió a las economías desarrolladas, el rápido crecimiento de las economías en desarrollo, especialmente de Asia, comportará importantes transformaciones en el próximo cuarto de siglo. Las políticas y los reglamentos ambientales, con la exclusión de más bosques de la producción de madera, y las políticas energéticas, que fomentarán el uso de la biomasa, incluida la madera, también constituirán importantes factores de cambio. Estos factores se unen a otros como la disminución de la cosecha de bosques naturales y la conversión de los bosques plantados en la principal fuente de suministro maderero; los avances tecnológicos; el incremento de la productividad de las plantaciones mediante la mejora genética de los árboles; la reducción de la madera requerida debido al aumento del reciclaje; la mejora de la recuperación; el uso más amplio de nuevos productos compuestos, o la producción de biocombustible celulósico, son algunos de los factores que van a determinar el futuro de los productos madereros.

foto

Esfuerzo y esperanza

Las recomendaciones que la Asociación Española de Importadores de Madera dirige a sus asociados en estos tiempos revueltos se hallan en la línea de las propuestas por otros sectores de la industria: “resistir con mucho trabajo y esfuerzo y poca recompensa, con la meta de un horizonte esperanzador que compense, al final, todos los sacrificios.”

Los cambios de ciclo económicos también presentan oportunidades para la reestructuración de la industria. Las grandes empresas con frecuencia racionalizan la capacidad de producción cerrando viejas e ineficaces unidades, y se centran en la parte más productiva de la actividad. En este sentido, Ramón Gabarró, presidente de AEIM, declaró en la última Asamblea General de la asociación que “en situaciones como la actual es necesario adaptar nuestras empresas a la demanda de mercado, pero además, invertir en talento y tecnología, dedicar un mayor esfuerzo, no acomodarnos y poner la misma ilusión que cuando empezamos nuestra actividad, además también debemos perseguir nuevas oportunidades de negocio que sin duda existen”.

El creciente interés por la sostenibilidad y la ecología constituye una interesante oportunidad para el sector. Sea por interés medioambiental o por la búsqueda del bienestar físico y emocional, el consumidor desea rodearse de productos naturales, lo que abre la puerta a la construcción en madera

Las oportunidades de la madera

Sin duda, lo natural está de moda. El creciente interés por la sostenibilidad y la ecología constituye una interesante oportunidad para el sector. Sea por interés medioambiental o por la búsqueda del bienestar físico y emocional, el consumidor desea rodearse de productos naturales. Este interés se extiende también a la propia vivienda. La construcción en madera constituye una tendencia al alza que el sector no tiene intención de desaprovechar. Y es que considerados todos los factores de su ciclo de vida, el comportamiento medioambiental de la madera es superior al de otros productos empleados en la construcción: necesita un menor gasto energético en su producción, es natural, produce desechos biodegradables, es reciclable, es un excelente aislante y no es tóxica, además de fijar CO2 en su crecimiento.

Según Francesc de Paula Pons, Secretario General de Confemadera, “la creciente demanda por parte de los usuarios de materias primas naturales y ecológicas, y de soluciones innovadoras y de calidad, sin duda actuará a favor de la madera, un material con grandes perspectivas de futuro”.

La Confederación Española de Empresarios de la Madera ha venido llevando a cabo una serie de actuaciones dirigidas a promocionar la madera como material de construcción. Uno de los más destacados fue la firma, en diciembre de 2007, del acuerdo de colaboración con el Ministerio de la Vivienda para difundir el Código Técnico de la Edificación, que de Paula calificó como “un paso más en el reconocimiento al importante papel que la madera está llamada a tener como material de construcción de cara a una edificación sostenible y respetuosa con el medio ambiente”.

El reciente Código Técnico de la Edificación recoge las exigencias técnicas que deben cumplir las edificaciones para alcanzar los niveles de calidad, innovación y sostenibilidad demandados por los ciudadanos, y supone un avance en la promoción del empleo de la madera como material de construcción ya que, por primera vez, incluye información sobre productos de madera y pone al alcance de los profesionales del sector un código para el cálculo de sus estructuras. De esta forma, la construcción en madera se sitúa en igualdad de condiciones respecto a otros materiales estructurales, y se abren nuevas oportunidades para su conocimiento y estudio, y para sus renovados usos.

Empresas o entidades relacionadas

Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera

TOP PRODUCTS

Bases

Vacuum-CNC, S.L.U

Bases

ENLACES DESTACADOS

Polusólidos 2017

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

Entrevista a Txema Larrea, director de Egurtek

“Egurtek pretende difundir las cualidades de la madera y promover su uso entre los profesionales de la arquitectura y la ingeniería, como un material de construcción sostenible”

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS