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Cada hogar gasta al año una media de casi 4.400 euros en comida y bebida

14/03/2013

14 de marzo de 2013

El poder adquisitivo del consumidor se hunde: los problemas financieros del país se están convirtiendo en una soga que aprieta con fuerza su cuello. Y lo que es peor, parece que la situación no mejorará a corto plazo; suben los precios de los servicios básicos como la luz o el transporte; se disparan los impuestos y las tasas (muy por encima de la inflación), y un largo etcétera. Por más números que hagan las familias, hacer frente a los gastos es cada vez más difícil. Aun así, la alimentación, con crisis o sin ella, sigue siendo una de las prioridades del presupuesto familiar.
En cifras, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio por hogar fue, en 2011, de 29.482 euros, un 3,5% menos que en 2006. De ese presupuesto medio, los productos alimenticios y las bebidas no alcohólicas suponen un 14%, la segunda partida más importante, solo por detrás de vivienda, agua, electricidad y combustibles.
Eroski Consumer ha querido investigar a fondo cuánto gastan las familias españolas en alimentación y cómo ha evolucionado ese gasto desde 2006. Para realizar este análisis, la empresa ha utilizado microdatos del INE, que aportan información sobre setenta categorías de productos alimenticios. Este análisis en profundidad se he realizado en diecisiete comunidades autónomas.
En conclusión, la comida y la bebida son necesidades básicas por las que cada hogar realiza un desembolso medio de casi 4.400 euros, y cada persona, cerca de 1.700 euros. La carne es el producto estrella al que se destina más dinero (un 23% del presupuesto va a parar a sus diferentes modalidades), seguida del pan y los cereales con un 15%. Alrededor de un 12% del presupuesto total de las familias se destina a leche, queso y huevos, y también al pescado. Rondando el 9% se encuentra la partida de las frutas y las hortalizas (incluyendo patatas y otros tubérculos) y el 5%, las aguas minerales, bebidas refrescantes y zumos. Por último, al resto de categorías de productos se destina menos del 4%.
La evolución del gasto en alimentación en estos cinco años ha sido negativa: la inversión media por hogar ha disminuido un 3%, mientras que por persona ha aumentado casi un 2%. Por tipo de producto, se hallaron importantes diferencias: mientras el presupuesto medio familiar de los aceites y grasas cae cerca de un 40%, el del café, el té y el cacao crece nada menos que un 24%.