En estos momentos hay unas 4.000 instalaciones con esta tecnología y su adopción está acelerándose

JDF, la historia de nunca acabar

Laurel Brunner19/05/2008

19 de mayo de 2008

El tiempo arroja una curiosa sombra sobre las tecnologías, sobre todo, sobre aquellas que se malinterpretan con facilidad. El formato de definición de trabajos (JDF) fue una de las tecnologías estrella de la Drupa de 2004 y, sin duda, es un gran concepto. El JDF no es complicado, pero el proceso para implantarlo, tal y como ya han experimentado muchos impresores, puede ser fatigoso.

¿En qué medida se ha apagado el halo del JDF desde la Drupa de 2004? Basado en XML y gestionado por el CIP4 (cooperación internacional para la integración de procesos de preimpresión, impresión y postimpresión), el objetivo del JDF sigue siendo el de convertirse en el equivalente digital del ‘job bag’ tradicional del impresor, pero llevando este concepto mucho más allá. Los archivos con formato JDF permiten que todas las partes implicadas puedan tener acceso a todos los datos relativos a un trabajo, a un cliente, flujo o proyecto. Con los archivos JDF podemos llevar un seguimiento de todos los componentes del trabajo de impresión, incluida información como los datos de contacto, información sobre trabajos anteriores y otras cosas que pueden ayudar a mejorar la automatización del proceso y del flujo de trabajo.

La organización CIP4 está formada por unos 136 miembros y, hoy en día, hay más de 200 productos habilitados para JDF en el mercado. Además de los miembros del CIP4, muchos desarrolladores contribuyen a la evolución de este formato mediante interfaces escritas en XML y, por tanto, compatibles con JDF. JDF ha evolucionado desde 2004 y, en estos momentos, se está trabajando en la versión 1.4 de la especificación, que se prevé lanzar en la Drupa de 2008. La versión 1.4 incorporará especificadores para cosas como el control directo de trabajos combinados, descripciones más completas para composiciones con generación automática de marcadores, y autenticación en JMF para una mayor seguridad en las transferencias de datos. La especificación básica de JDF es sólida y, por ello, cada vez se están introduciendo más cambios en JDF. El verdadero reto de JDF está en garantizar la interoperabilidad. De hecho, es probable que veamos numerosos ejemplos de interoperabilidad en la Drupa 2008, entre ellos, las ICS que CIP4 ya anunciado. No obstante, lo que más expectativas levanta este año es la versión 1.4 de JDF; disponemos de escasos detalles, pero estaremos atentos a cualquier información nueva que aparezca en los próximos meses.

Especificaciones de conformidad de interoperabilidad

Además de trabajar en la especificación JDF, la CIP4 ha publicado siete Especificaciones de Conformidad de Interoperabilidad (ICS), unas guías en las que se ofrece orientación sobre cómo escribir en JDF para garantizar un procesamiento de datos transparente entre dos tecnologías, por ejemplo, entre el MIS y la preimpresión o el MIS y el equipo de acabado. En la Drupa de 2004 ya quedó claro que se necesitaba algo así para poder implantar de verdad JDF, pero la CIP4 no hizo el esfuerzo en aquel momento.

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Ante los excelentes rendimientos de las inversiones en el flujo de trabajo con JDF, muchos impresores han aprovechado la coyuntura para reorganizar completamente y actualizar sus flujos de trabajo. JDF abre el camino a un flujo de trabajo continuo y sencillo.

¿Qué pasó con la NPG?

La idea de la iniciativa Producción Gráfica en Red (NGP en sus siglas en inglés), lanzada inicialmente por Creo (ahora Kodak), era ayudar a los desarrolladores de software a hacer su programas compatibles con JDF. Los 35 miembros (más o menos) del grupo acordaron qué expresiones de la especificación JDF debían utilizarse en las interfaces entre sus productos. Dada la riqueza de la especificación JDF, limitar el vocabulario JDF a unos términos acordados mutuamente era una idea muy buena y muy útil: hay muchas opciones para escribir el código que permiten que las distintas tecnologías se comuniquen mediante JDF, y esto puede llevar a confusión. La CIP4 trabaja, con sus casi 140 miembros desde el año 2004, para definir léxicos comunes dentro la especificación JDF. Aunque la creación de las ICS ha hecho que NGP sea algo redundante, muchos de los miembros de NGP siguen trabajando juntos, ayudando de forma activa a los clientes con la implementación de JDF.

El trabajo en equipo es precisamente de lo que trata JDF, de modo que es irrelevante qué grupo sea el que desarrolle las especificaciones de interoperabilidad. Lo que realmente importa es que los impresores y las editoriales puedan implementar con eficacia esta tecnología. Y, de hecho, ya hay muchos casos en los JDF está dando frutos. La gran mayoría de estos ejemplos de aplicación eficaz los encontramos en los impresores. De acuerdo con la CIP4, en estos momentos hay unas 4.000 instalaciones JDF en todo el mundo y la adopción de la tecnología está acelerándose.

Ante los excelentes rendimientos de las inversiones en el flujo de trabajo con JDF, muchos impresores han aprovechado la coyuntura para reorganizar completamente y actualizar sus flujos de trabajo

Más que una tecnología

Según se está viendo, para integrar y poner en macha una instalación JDF, hace falta más que comprar una tecnología compatible con JDF. Ante los excelentes rendimientos de las inversiones en el flujo de trabajo con JDF, muchos impresores han aprovechado la coyuntura para reorganizar completamente y actualizar sus flujos de trabajo. Esta reorganización se está dando sobre todo en aquellas instalaciones (cada vez más numerosas) donde JDF se utiliza para intercambiar datos entre preimpresión y MIS, así como en instalaciones realmente complejas donde JDF/JMF permite intercambiar datos entre las tecnologías MIS, de preimpresión, impresión y acabado. Puesto que los beneficios de JDF son muchas veces intangibles, en la Drupa 2004 no se pudo poner una cifra clara a la mejora de la productividad de una empresa o su rendimiento sobre la inversión. No obstante, la experiencia enseña y las ventajas de JDF ahora sí son demostrables.

Los ganadores de CIPPI

Recientemente, la CIP4 dio a conocer los ganadores de sus premios anuales a la Innovación en Producción de Impresión Internacional (CIPPI en sus siglas en inglés), que son un reconocimiento a la excelencia en la implantación de JDF. Los galardones constan de tres categorías, cada una formada a su vez por un primer y un segundo premio, y se basan en los resultados conseguidos con la implantación de JDF. Los seis ganadores de este año proceden de Austria, Canadá, Alemania, Japón, Liechtenstein, Noruega y Estados Unidos. Uno de los galardonados es Druckhaus Berlin-Mitte (DBM), compañía alemana dedicada a la impresión de alimentación por hojas con unos 100 empleados. DBM implantó JDF en el año 2003, lo cual le convierte en el sitio más antiguo que dispone de esta tecnología. Según señaló Patrick Cahuet, miembro del jurado de los premios CIPPI: “DBM ha establecido unos niveles nuevos de eficacia en la implementación de JDF en un entorno multivendedor y multiempresa”. DBM gestiona la preimpresión mediante Prinergy de Kodak; este sistema intercambia los datos de flujo de trabajo procedente de las dos filmadoras con el sistema MIS Hiflex. A su vez, DBM cuenta con una amalgama de imprentas de MAN Roland, Heidelberg y KBA, que también deben intercambiar información con el MIS. Con la implantación de JDF, la empresa ha conseguido aumentar su productividad en un 20 por ciento, gracias en gran medida a una mayor eficiencia en la elaboración de presupuestos y en el procesamiento de las órdenes de compra.

Herbert Preissler, Consejero Delegado de DBM, conoce la importancia y las ventajas de las nuevas tecnologías por propia experiencia: “DBM fue la primera empresa del mundo en implantar totalmente JDF en una red de trabajo integrada. JDF no es una ilusión de futuro: es una solución que lleva utilizándose ya muchos años. En un mercado cada vez más competitivo, la automatización del proceso técnico es esencial para poder sobrevivir. Por ello, para seguir maximizando nuestra productividad organizativa y laboral tenemos que seguir trabajando en la automatización”.

La historia se repite con los otros galardonados de CIPPI: PDC Tangen, de Noruega, consiguió aumentar la productividad en un 25 por ciento y sus beneficios se incrementaron un 900 por ciento tras la implantación de JDF; Yamazen Communications, de Japón, ha reducido en 10 minutos el tiempo de procesamiento de preimpresión por trabajo y el retorno de su inversión en JDF se ha situado en un asombroso 1.584,16 por ciento.

Estas empresas han conseguido ganancias increíbles con la aplicación de JDF, pero esto no ha sido así en todas partes. Muchas empresas han invertido en JDF de forma casual como parte de una inversión de mayor envergadura, por ejemplo, en una nueva filmadora de planchas o un nuevo equipo de acabado. Los impresores se lo piensan mucho antes de cambiar y actualizar estas tecnologías tan caras; sin embargo, al ir cambiando sus equipos, el impresor también debería considerar la implantación de JDF e ir construyendo así una estrategia JDF a largo plazo. De esta manera, poco a poco irán familiarizándose y dominando el mundo digital y, con cada nueva tecnología en la que inviertan, irán acercándose a la total implementación de JDF. Cada nueva tecnología en la que inviertan debería incluir capacidades JDF, aunque todavía necesiten algún tiempo para hacer todos los cambios necesarios en el flujo de trabajo.

En la Drupa 2004, el JDF se anunció a bombo y platillo, una pompa que afortunadamente ya ha desaparecido en gran medida. No obstante, esto no significa que el JDF haya perdido impulso: simplemente ha cambiado de dirección
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Diseño del flujo de trabajo: Los impresores se lo piensan mucho antes de cambiar y actualizar estas tecnologías tan caras; sin embargo, al ir cambiando sus equipos, el impresor también debería considerar la implantación de JDF e ir construyendo así una estrategia JDF a largo plazo.

En la Drupa 2004, el JDF se anunció a bombo y platillo, una pompa que afortunadamente ya ha desaparecido en gran medida. No obstante, esto no significa que el JDF haya perdido impulso: simplemente ha cambiado de dirección. En lugar de correr y correr en línea recta para alcanzar su meta, lo que está haciendo ahora el JDF es ampliar sus horizontes en el mercado. Aunque no siempre se ve, el JDF se está metiendo cada vez en más y más editoriales y empresas de impresión. La evolución futura del negocio y de los procesos del sector va a estar marcada por la propagación del JDF, ya que los empresarios se están empezando a dar cuenta de las ventajas de esta tecnología.

En el lado de las editoriales, sin embargo, las cosas no son tan sencillas y el JDF está algo estancado. Las casas editoriales son muy precavidas y siguen atrincheradas en los flujos de trabajo tradicionales. Las editoriales no creen que ellas deban asumir ninguna responsabilidad en el desarrollo del JDF ni hacer nada para desarrollar cadenas de suministro compatibles con este formato. Macmillans, por ejemplo, una editorial activa en todo el globo, trabaja con un amplio número de proveedores, pero no impone ningún modelo de gestión del trabajo, sino que prefiere mantener la máxima flexibilidad posible en el flujo de trabajo. John Peacock, Director de Producción de Macmillans, señala: “A nosotros, nuestros proveedores todavía no nos imponen JDF como solución de metadatos y, hasta que eso no ocurra, no tiene sentido que apliquemos JDF”. En la edición de periódicos, prácticamente ni se ha oído hablar del JDF, ya que las editoriales de este sector no creen que les pueda servir para nada.

Por otro lado, hay muchas empresas que prefieren ir por libre, ya que están convencidas de que ningún formato de datos único puede satisfacer sus necesidades. Así, algunas empresas, como Gilchrist, compañía de gran envergadura dedicada a la preimpresión de envases en el Reino Unido, invierte grandes cantidades en sus propios sistemas internos. Gilchrist ha creado un sistema interno de gestión de la producción altamente sofisticado que les permite gestionar más de 30 Gb de datos al día. Los equipos de TI e infraestructuras de Gilchrist controlan más que de sobra el seguimiento del flujo de trabajo y las rutinas de automatización de procesos. Tal y como señala Dave Roberts, gestor de TI: “Nosotros sí tenemos compatibilidad con JDF, aunque realmente es XML”.

Ante la innovación, por lo general, la gente prefiere observar a cierta distancia antes de lanzarse a la piscina. La historia está llena de ejemplos de este tipo. La lata se inventó en 1813 y, al principio, el metal utilizado era tan grueso que para abrirlas era necesario un martillo. En 1838, cuando se inventó el abrelatas, la gente ya sabía lo suficiente sobre esta tecnología y todos acogieron la lata y el abrelatas como un avance esencial en la ciencia y tecnología de los alimentos. Lo mismo ocurre con el flujo de trabajo digital y el JDF: lleva tiempo que un mercado confíe en un proceso nuevo y abrace una tecnología revolucionaria, pero con el tiempo lo hace.

Laurel Brunner inició su andadura profesional en 1978 como contable en una compañía de impresión y, desde entonces, lleva inmersa en el sector de la preimpresión y la edición. En estos momentos, es consejera delegada del grupo internacional de consultoría Digital Dots (www.digitaldots.org), editorial de Spindrift, una revista independiente, financiada mediante las cuotas pagadas por sus abonados, dedicada al mundo de las artes gráficas, la impresión y la edición. Laurel Brunner presta servicios privados de consultoría y edición a una amplia gama de editoriales y otras asociaciones dedicadas a las artes gráficas. Sus trabajos suelen aparecer en revistas y publicaciones de todo el mundo, y es una ponente habitual en conferencias del sector en Europa, Estados Unidos y Asia.