Entrevista a Jordi Guiú, presidente fundador de la Agrupació Catalana de Serigrafía

Nerea Gorriti15/06/2005

15 de junio de 2005

¿Cómo empezó su actividad en el sector?

Hace 56 años comencé a trabajar en el ramo de la serigrafía, en una empresa fabricante de maquinaria y suministros de productos, en un momento en que en España sólo existían dos empresas dedicadas a esta actividad. Fue ahí donde me formé y trabajé cerca de once años. Después, creamos la empresa Tagsa, Tintas Para Artes Gráficas, S.A. con el fin de traer productos que en aquellos momentos empezaban a importarse a España. Tal era mi pasión e implicación en el sector que me llegaron a decir: “Tú no quieres la serigrafía, tú tienes cáncer serigráfico”.

Quise poner a España en el concierto internacional. Empecé a hacer contactos fuera de España y a escribir artículos en revistas extranjeras para dar a conocer la serigrafía española. Asistí a las primeros ediciones de la feria Fespa en Ámsterdam y conocí grandes personajes de la serigrafía. Esto me dio fuerza para conseguir, junto con otras tres personas, crear la primera Asociación Española de Serigrafía, A.S.E.

Debieron ser duros los inicios de la Asociación….

Mucho. Eran los 60 y se nos prohibió crear una asociación profesional separada del sindicato vertical español. En aquel entonces sólo era posible crear un organismo a través de otro ya aceptado dentro del organigrama de profesionales españoles. Así, a través del Fomento de las Artes Decorativas F.A.D, pudimos entrar. Tuvimos mucho éxito, asistimos a ferias y organizamos numerosas conferencias técnicas. Fui su presidente.

¿Cuándo se creó la Agrupación Catalana de Serigrafía?

A principios de los ochenta creé la ACS. Este organismo no se limitó a asociar a empresarios del sector sino que tenía voluntad de agrupar a todo profesional relacionado con la industria: dibujantes, fotógrafos o arquitectos, por ejemplo. Hay que tener en cuenta las diferentes ramas de la serigrafía, como son la cerámica, la porcelana, el vidrio, etc.

¿Cuántos miembros constituyen la ACS?

Existen tres tipos de socios. Entre los tres la formamos 112 miembros, todos en territorio catalán y uno de las Islas Canarias. Trimestralmente hacemos un boletín informativo al que llamamos “Nostrada, Segle XXI” en el quedamos la máxima difusión y llevamos a cabo otro tipo de acciones promocionales y de interés para nuestros asociados.

Entre nuestros objetivos principales destaca informar a nuestros asociados, que tengan conocimiento de las nuevas técnicas, de reciclajes y de búsqueda de soportes o primeros materiales. Esto es muy importante porque el serigrafista pierde muchísimo tiempo en buscar donde puede encontrar este producto u otro.

¿Cómo definiría la serigrafía?

La serigrafía es un sistema de estampación. Podríamos decir, que es la transmisión de una imagen a la cual se pueden unir otros sistemas. No se debe confundir con el término impresión. Incluso a pesar de que los norteamericanos cambiaron la denominación del proceso de “silk screen process” a “screen printing”. Cuando se refieren a determinados soportes, si se está serigrafiando dicen “estampando” (“stamping”) entonces qué es ¿estampar o imprimir?

Lo que sí puedo decir es que se trata del sistema de transmisión de imagen más completo que existe en el mundo. Partimos de una base, lo que nosotros llamamos pantalla que es un marco con una insolación fotográfica realizada a partir de un dibujo y que se transmite a través de la presión dada po la “racleta”. Después, con un tipo de tinta especial según sea el soporte a estampar, se consigue esa transmisión de imagen.

Podría decirse que la serigrafía es un arte…

Por supuesto. Es un arte, por eso considero que se encuentra mal ubicada dentro de la rama de artes gráficas.

Hay una rama en EE.UU. de “screen printing” que se llama “Seriegraphic”, para la rama artística. Esta parte, de dos vertientes: la artística y la basada en la reproducción gráfica, la típica cuatricromía que se hace en offset.

¿Qué limitaciones de material existen en la serigrafía?¿Puede estamparse sobre cualquier superficie?

Sí, sin duda. Como anécdota, hace años un ganadero con mucha afición y cariño a los animales pensó en imprimir sobre la piel de un animal.

Era difícil, sudor, pelo…es piel. Pero se hicieron pruebas y ¡se logró!. También se ha incorporado en muchos gremios como el de la pastelería, donde es una técnica que se emplea mucho para placas de chocolate, etcétera.

Últimamente se habla mucho de la impresión digital, ¿es una técnica que compite directamente con la serigrafía?

Son dos técnicas diferentes. La impresión digital es ideal para según que trabajos. Pero no hay que olvidar, que es un sistema “blotter”. La serigrafía no puede ser digital teniendo en cuenta que su base es una pantalla y una racleta.

En cuánto a la serigrafía aplicada al plástico, ¿Es una técnica complicada?

Con los años ha ido siendo más complicado. Existen miles de tipos de plástico, lo que dificulta el proceso en algunos casos. Podemos además encontrar plásticos calandrados o barnizados, o que su acabado requiera un tipo de tinta determinado que ataque al producto cuando se estampa sobre él. Hay que conocer cada producto antes de serigrafiar.

El consumo de envases de plástico se ha multiplicado. ¿ha crecido de forma paralela a la serigrafía?

Sí y no. Por un lado, no somos únicos. Existen otros sistemas como la flexografía, el grabado o el offset, cuyas tintas han evolucionado mucho.

En algunos productos es más interesante imprimir 70x100 a 5.000 hojas por hora que no hacerlas en serigrafía que pueden llegar a 2.000 o 3.000 hojas en máquinas automáticas, con un sistema de secado más complicado, y a la larga más caro.

¿En qué sector de envasado se utiliza más la serigrafía?

Existen varios. En cuanto a envases de consumo el de las botellas es representativo, además del de la decoración en productos de tirar como vasos o platos.

Precisamente los productos más importantes del mundo, la etiquetas más estimadas son las que están hechas con la colaboración de serigrafía: una parte en offset y otra en serigrafía de acabado.

¿Cómo se encuentra el sector en estos momentos?

Es uno de los más prósperos que puede haber en este momento. Porque el cliente, que mira el gasto, después de utilizar otros sistemas, empieza a demandar de nuevo la serigrafía.

En cuanto a las tecnologías, ¿hacia dónde apunta el sector?

El desarrollo de la tecnología está en cada uno de los elementos que componen el sistema, ha habido desarrollos impresionantes en términos de marcos, pantallas, telas y de prestaciones más importantes que las que existían en cuanto a materiales, emulsiones para la fotografía e impregnación de telas y sobre todo, en las tintas. Se han estudiado a fondo las tintas, sin embargo considero que podían tener más amplitud.

¿Qué importancia cree que tiene la formación en el sector? ¿Qué centros existen?

Los únicos centros de formación son de enseñanza profesional. En España hay 3 ó 4, pero están vinculados a unos sistemas de serigrafía con unos cursillos medios dirigidos ya a profesionales.

Un centro de formación ideal sería aquel que contara con cuatro sistemas:

- Aprender el procedimiento.

- Diferentes variaciones: laboratorio y fabricación de pantallas, preparación de tintas, soportes y maquinaria.

- Psicología para los empleados y metodologías de gestión de persona, en los que incluiría el trato al trabajador

- Formación técnica y reciclajes.

¿Cuáles son las amenazas y los retos del sector?

La principal amenaza para el futuro es la mala preparación de futuros profesionales.

El disparatado precio de la maquinaria también perjudica al sector, sobre todo, la creación de nuevos talleres. Y del mismo modo que ocurre en otros sectores, la “absorción” de un taller por parte de una empresa mayor para evitar la competencia, los despidos, etc.