Herpa, S.A. y su responsable en energética, Joaquim Vea, nombres de referencia en el almacenaje de biodiésel

Herpa amplía su cartera comercial al sector energético

Redacción QU01/06/2006
Herpa, S.A., empresa destacada en construcción de tanques de acero inoxidable para almacenar todo tipo de líquidos, ha ampliado su cartera comercial al sector energético, en especial al desarrollo de plantas para la producción de biocarburantes.
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Recipientes de Herpasa destinados a la industria alimentaria.
El responsable de Herpa S.A. en este departamento, Joaquim Vea, nombre de relevancia en este campo, al ser pionero en la implantación, desarrollo y conocimiento del combustible verde a través de la asociación de energías y biocarburantes fundada en el 2002, nos comenta que actualmente se mantiene inoperativa, al estar todos sus miembros inmersos en la avalancha de trabajo que ha generado la subida sustancial del precio del petróleo.

Joaquim Vea y su juventud aparente, 37 años de edad, engaña a simple vista, ya que sus conocimientos sobre el biodiésel y sus sistemas de almacenamiento y producción solucionan muchas preguntas que hoy en día las ingenierías desconocen por su novedosa implantación y las características específicas de líquidos como metanoles, biodiésel y demás que participan en el proceso de producción a través de aceites o grasas recuperadas.

Herpa tiene a fecha de hoy proyectos de futuro firmados, así como instalaciones de renombre, en las cuales están presentes sus depósitos en acero inoxidable, como, por ejemplo en Bionet Europa, Biocarburantes Almadén o Stock del Vallès y B.D.P.

Los biocombustibles

Los biocombustibles líquidos se denominan también biocarburantes, son productos que se están usando como sustitutivos de la gasolina y del gasóleo de vehículos y que son obtenidos a partir de materias primas de origen agrícola. Existen dos tipos de biocarburantes. El bioetanol (o bioalcohol), alcohol producido por fermentación de productos azucarados (remolacha y la caña de azúcar). También puede obtenerse de los granos de cereales (trigo, la cebada y el maíz), previa hidrólisis o transformación en azúcares fermentables del almidón contenido en ellos. Pueden utilizarse en su obtención otras materias primas menos conocidas como el sorgo dulce y la pataca.
Herpa tiene a fecha de hoy proyectos de futuro firmados, así como instalaciones de renombre
El bioetanol se utiliza en vehículos como sustitutivo de la gasolina, bien como único combustible o en mezclas que, por razones de miscibilidad entre ambos productos, no deben sobrepasar el 5-10 por ciento en volumen de etanol en climas fríos y templados, pudiendo llegar a un 20 por ciento en zonas más cálidas. El empleo del etanol como único combustible debe realizarse en motores específicamente diseñados para el biocombustible. Sin embargo, el uso de mezclas no requiere cambios significativos en los vehículos, si bien, en estos casos el alcohol debe ser deshidratado a fin de eliminar los efectos indeseables sobre la mezcla producidos por el agua.
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Silos de Herpasa para acero inoxidable
Un biocarburante derivado del bioetanol es el ETBE (etil ter-butil eter) que se obtiene por síntesis del bioetanol con el isobutileno, subproducto de la destilación del petróleo. El ETBE posee las ventajas de ser menos volátil y más miscible con la gasolina que el propio etanol y, como el etanol, se aditiva a la gasolina en proporciones del 10-15 por ciento. La adición de ETBE o etanol sirve para aumentar el índice de octano de la gasolina, evitando la adición de sales de plomo. También se utilizan ambos productos como sustitutivos del MTBE (metil ter-butil eter) de origen fósil, que en la actualidad se está empleando como aditivo de la gasolina sin plomo.

El otro biocarburante es el biodiésel, también denominado biogasóleo o diester, que constituye un grupo de biocarburantes que se obtienen a partir de aceites vegetales como soja, colza y girasol ( dos principales cultivos de oleaginosas en la Unión Europea).

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Joaquim Vea, responsable de biocombustible de Herpa, S.A.
Los biocombustibles permiten disminuir de forma notable las principales emisiones de los vehículos
Los biodiésel son metilesteres de los aceites vegetales obtenidos por reacción de los mismos con metanol, mediante reacción de transesterificación, que produce glicerina como producto secundario. Los metilesteres de los aceites vegetales poseen muchas características físicas y físico-químicas muy parecidas al gasóleo con el que pueden mezclarse en cualquier proporción y utilizarse en los vehículos diesel convencionales sin necesidad de introducir modificaciones en el diseño básico del motor.

Sin embargo, cuando se emplean mezclas de biodiésel en proporciones superiores al 5 por ciento es preciso reemplazar los conductos de goma del circuito del combustible por otros de materiales como el vitón, debido a que el biodiésel ataca a los primeros. A diferencia del etanol, las mezclas con biodiésel no modifican muy significativamente gran parte de las propiedades físicas y fisicoquímicas del gasóleo, tales como su poder calorífico o el índice de cetano.

Principales ventajas

Los biocombustibles permiten disminuir de forma notable las principales emisiones de los vehículos, como son el mónoxido de carbono y los hidrocarburos volátiles, en el caso de los motores de gasolina, y las partículas, en el de los motores diésel.

Asimismo, la producción de biocarburantes supone una alternativa de uso del suelo que evita los fenómenos de erosión y desertificación a los que pueden quedar expuestas aquellas tierras agrícolas que, por razones de mercado, están siendo abandonadas por los agricultores.

El consumo mundial de biocarburantes se cifra en torno a 17 millones de toneladas anuales
Su empleo supone un ahorro de entre un 25 a un 80 por ciento de las emisiones de CO2 producidas por los combustibles derivados del petróleo, constituyendo así un elemento importante para disminuir los gases invernadero producidos por el transporte.

Los biocarburantes, hoy en día

El consumo mundial de biocarburantes se cifra en torno a 17 millones de toneladas anuales, correspondiendo la práctica totalidad de la producción y consumo al bioetanol. Brasil, con alrededor de 90 millones de toneladas anuales y Estados Unidos, con una producción estimada para este año de casi 50 millones de toneladas, son los países más importantes en la producción y uso de biocarburantes. En Brasil el bioetanol se obtiene de la caña de azúcar y su utilización se realiza principalmente en mezclas al 20 por ciento con la gasolina. En Estados Unidos el bioetanol se produce a partir del maíz y se emplea en mezclas con gasolina, generalmente al 10 por ciento. En la actualidad, este último país ha sustituido casi el 2 por ciento de su gasolina por bioetanol.