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El camino al autoconsumo fotovoltaico en España

Moisés Labarquilla, director Técnico & Comercial de la División Electrónica Solar en Fronius España S.L.U.25/01/2013
En los difíciles momentos que nos toca vivir en España es complicado ver en ellos algún camino que nos lleve a la salida de la crisis. Uno de los graves problemas que estamos sufriendo es la pérdida alarmante de competitividad de nuestras empresas. La competitividad depende en gran medida de los costes energéticos, en constante incremento. Por tanto, se puede afirmar que nuestra dependencia de una energía cara, más cara que la de nuestros competidores, es el factor que más nos hace fracasar en el mercado nacional, europeo y global.

En los últimos diez años se han duplicado nuestros costes energéticos y se nos han encarecido más, mucho más, que al resto de nuestros socios europeos. Nuestra dependencia energética del exterior es de casi el 80%. Los incrementos de nuestra factura energética son ya insostenibles.

Si lo analizamos en detalle nos encontramos con que la botella de butano incrementó su precio más del 18% en dos años, el gas natural lo hizo en más de un 15%, el precio de la gasolina y gasóleo se ha multiplicado por tres en la última década, y el coste de la energía eléctrica ha superado un incremento del 60% en los últimos seis años (va a un ritmo del 10% anual), haciendo que el diferencial con la media europea sea ya del 40%. Es decir, la luz en España es un 40% más cara que la media Europea (recientemente se ha calculado en un 13% la subida de la luz para este año).

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Evolución de los precios kWh domésticos.

De los costes de producción, el vector energético es ya insoportable. Las empresas no sólo sufren el acoso de una energía cara, sino de la tendencia clara en lo que queda de decenio de seguir subiendo de forma incontrolable e impredecible. Esto hace que no sea posible realizar ningún tipo de planificación empresarial, y aún menos acometer inversión alguna con la esperanza de obtener un rendimiento ‘razonable’.

Por tanto la cuestión es: ¿cómo reducimos nuestro coste energético? Y es aquí donde empieza nuestro camino. Ya existen sistemas que nos ofrecen energía más barata, segura, sostenible y a un precio fijo, sin sorpresas, predecible y controlable. De los costes de los diferentes tipos de energía, los únicos que disminuyen su precio son los de origen renovable, y en particular la energía eléctrica de origen fotovoltaico, cuyo precio de producción se ha reducido en más de un 70% los últimos cinco años. Tanto es así que en estos momentos se pude asegurar que la paridad con la red es una realidad, superada, en España y es un hecho que en gran parte del territorio español es más barato producir energía eléctrica de origen fotovoltaico que comprarla a la red.

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Moisés Labarquilla, director Técnico & Comercial de la División Electrónica Solar en Fronius España S.L.U.

Los sistemas fotovoltaicos nos ofrecen la posibilidad de consumir ‘nuestra’ propia energía, que es la que el Sol nos regala. Durante años España (todos nosotros) ha invertido mucho en energías renovables, esperando que algún día supusieran una alternativa real a nuestra gran dependencia. Ese día ya ha llegado. Pero ha sido justo en el momento de articular esta fantástica oportunidad de aprovechar una energía propia que muchos de nuestros socios europeos nos envidian, cuando los que nos gobiernan han dejado de promoverla, hasta el punto de que sus esfuerzos van justo en sentido contrario, en el sentido de limitar su implantación y su uso libremente. Este cambio se ha debido claramente al consejo de unos pocos que ven peligrar, y con razón, su oligopolio energético.

Concluyendo: tenemos en nuestro país la gran suerte de contar con el recurso energético, la tecnología, la formación y experiencia para conseguir que el coste energético sea más barato, predecible y fijo que el actual. Para conseguirlo debemos aceptar que el modelo actual ha fracasado y por tanto, dar un giro de 180º en la buena dirección, y con ello conseguir que nuestro tejido empresarial, que en más de un 99% está constituido por pymes que representan un número por encima de los 3,2 millones de empresas, tenga la posibilidad de consumir su propia energía y con ello, mejorar sustancialmente su competitividad. De esta forma no sólo se crearán miles de empleos en el sector renovable sino que nuestras empresas saldrán de la crisis con una posición de liderazgo dentro de Europa.

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Recurso solar anual en la geografía española.

Cuatro tipos de autoconsumo 

Por tanto, la solución pasa por el autoconsumo, del que existen cuatro tipos: el autoconsumo en instalaciones aisladas, el autoconsumo instantáneo, el autoconsumo con sistemas híbridos y el autoconsumo con balance neto. El autoconsumo en instalaciones aisladas se viene desarrollando desde hace décadas y a día de hoy su precio se ha reducido tanto que en ocasiones compite de tú a tú con la opción de enganche a red. Es la solución perfecta para instalaciones aisladas y sistemas autónomos. Los sistemas más utilizados son los fotovoltaicos (FV) seguidos de los eólicos.

El autoconsumo instantáneo está ya regulado y es totalmente legal. El autoconsumo mediante sistemas FV proporciona una energía barata allí donde es utilizado, siendo en casi todos los casos más barato que comprar la energía a la red. A la hora de dimensionar este tipo de autoconsumo hay que realizar un estudio previo de los consumos por minutos y días, tener en cuenta las posibilidades de gestión de los consumos y realizar el dimensionamiento requerido. Generalmente se puede llegar a autoconsumir del 20 al 60% de la energía total consumida, aplicando sistemas de gestión inteligente de consumos y producciones. En una de las imágenes que ilustran este artículo se puede apreciar un sistema avanzado de integración de sistemas de autoconsumo instantáneo para hogares, comercios e industrias.

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Autoconsumo instantáneo con gestión inteligente.

El autoconsumo hibrido consiste en la combinación del autoconsumo instantáneo y el de instalaciones aisladas. Es un sistema que funciona de forma aislada y sólo se conecta a la red para tomar la energía que puntualmente el sistema aislado no sea capaz de generar. Este sistema está formado por un inversor de conexión a red, un inversor de baterías y una batería cuya capacidad para uso doméstico va de 4 a 8 kWh. En el futuro, los sistemas híbridos harán uso de dos tipos de baterías, una batería para almacenamiento a corto tiempo y otra de almacenamiento de larga duración (almacenar en verano para consumir en invierno). El autoconsumo hibrido está ganando terreno poco a poco, se esperan nuevos desarrollos de este sistema para los próximos años que harán reducir su coste e incrementar su eficiencia, pudiendo llegar a competir con los sistemas de autoconsumo con balance neto.

Por último, el autoconsumo con balance neto todavía no es una realidad en España. Estamos a la espera de que la regulación de este nuevo sistema de autoconsumo esté operativa en este año. Si esta regulación es lo razonable que debiera ser, haría del autoconsumo con balance neto la mejor opción. Aplicar costes excesivos a la gestión del kWh volcado y recuperado de la red podría hacerlo de muy poco interés, ocupando su lugar (en menos de 5 años) los sistemas híbridos.

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Sistema híbrido avanzado.

Autosuficiencia energética

¿Seremos capaces de aprovechar esta gran oportunidad que se nos presenta? Yo confío en que sí… y Fronius también. Por ello la estrategia que sigue la División de Electrónica Solar de Fronius es la de proveer de los productos, servicios y formación que necesitan nuestros clientes, para el pleno desarrollo del autoconsumo, la autosuficiencia y la eficiencia energética.

Pensando en España, su potencial solar, el tipo de consumidor de energía eléctrica y las características de su red eléctrica, en Fronius hemos desarrollado y adaptado nuestros productos y servicios para conseguir hacer realidad la ‘Autosuficiencia Energética’ de nuestros clientes, de forma segura y eficiente, con el objetivo de ahorrar costes, mejorar la competitividad de las empresas y ser respetuosos con el medio ambiente.

En Fronius estamos convencidos de que en España es ya una realidad que el acceso a las energías renovables y en concreto a la solar fotovoltaica es mucho más barato, seguro, eficiente y sostenible que las energías convencionales, a nivel doméstico e industrial, aportando grandes beneficios tanto a individuos y empresas como a la sociedad en general.

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