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La multinacional de lácteos danesa vende en 80 países sus productos 100% naturales

Arla Foods: 'Pasión por la Naturaleza'

Redacción Interempresas25/05/2011

25 de mayo de 2011

La cooperativa sueco-danesa Arla Foods lleva años diferenciándose de sus competidores a través de una exigente política de elaboración de productos 100% naturales y sin añadidos de ninguna clase. Esta filosofía empresarial abarca todas las áreas posibles de la compañía, desde el trato que reciben sus vacas en las granjas en términos de cuidados y alimentación, hasta la fabricación del producto final, exigiéndose en cada paso de la cadena de suministro, el máximo ahorro posible en términos energéticos, el mayor cuidado medio ambiental y, como eje de todo ello, la elaboración de productos 100% naturales.

Dinamarca, una sociedad concienciada

Cuando se pregunta a un español acerca de qué le sugiere Dinamarca (aunque esta pregunta se puede ampliar a cuaquier país escandinavo), lo primero que nos viene a la mente es naturaleza, ambientes limpios y puros, verde, etc. Esto no es baladí, sino que tiene una razón de ser: los países escandinavos han sido siempre adalides en el cuidado de la naturaleza y sus sociedades se integran de forma mucho más constante con ella y su compromiso con el cuidado medio ambiental, por no despreciar el entorno en el que viven, es un compromiso colectivo claramente definido no sólo por el Estado (que recurre a medidas de todo tipo para que ésto sea así), sino también y principalmente por una activa sociedad civil.

Arla Foods es una compañía multinacional de referencia indiscutible en el norte de Europa y una de las compañías más grandes de Dinamarca en el sector de la alimentación, cuyo principal negocio es la leche de vaca.

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El concepto de 'Pasión por la Naturaleza', forma en que Arla Foods España quiere transmitir el original 'Closer to Nature', se sustenta sobre seis pilares:

- Leche: De la mejor calidad posible. Para ello, las vacas de Arla son alimentadas con pasto. A diferencia de la mayoría de empresas lácteas del mundo, Arla Foods no alimenta a sus animales con piensos derivados del cereal, en la mayoría de los casos maíz. Las vacas de esta cooperativa, además, son tratadas en condiciones óptimas (como por ejemplo un receptáculo por animal, camas de paja en las que tumbarse a dormir, más horas en el campo, limpieza integral en las instalaciones, etc.)

Arla Foods es una compañía multinacional de referencia indiscutible en el norte de Europa y una de las compañías más grandes de Dinamarca en el sector de la alimentación
- Ingredientes: Leche. Este es el ingrediente principal. No lleva añadidos, no se le echan sales fundentes para mezclar diversos tipos de queso y abaratar costes (práctica más que habitual en el mercado lácteo mundial, y España no es una excepción). Si, por poner un ejempo, Arla quiere producir un queso untable con sabor a piña, hablará con un proveedor de piñas y le pedirá que produzca un concentrado de esta fruta para mezclar con su queso. La tendencia general, para que se entienda la diferencia, es mezclar el queso con un saborizante artificial que nos sugiera sabor a piña. Esto está totalmente prohibido en la política 'Closer to Nature' de Arla Foods.

Pero, ¿qué quiere decir natural cuando se habla de queso? Si se miran los envases de queso (un buen ejemplo serían los quesos rallados), se puede observar que muchas veces, en su lista de ingredientes, puede aparecer lo siguiente: queso, sales fundentes, mantequilla, conservador, potenciador de sabor, etc. El hecho de que diga 'queso' es un síntoma de que ese producto está mezclado con otro tipo de cosas. Un queso natural está compuesto por leche, agua, sal y suero de la misma leche. No hay más, y en su descriptivo nunca se menciona la palabra 'queso', ya que sería como definir al pan como 'pan, harina, etc'. El pan es harina, levadura, agua, etc., pero el pan nunca puede ser pan.

Un queso procesado no es un queso natural. Un queso es procesado cuando ha sufrido alteraciones en el método de elaboración tradicional. Se suele alterar este proceso para abaratar costes. Por ejemplo, coger varios tipos de quesos distintos, que provienen de restos de la misma fábrica (o excedentes), mezclarlos con mantequilla también de excedente y que abaratan su coste, fundirlos a alta temperatura con sales que ayudan a tal proceso, echarle potenciadores de sabor para que tenga un sabor más definido (ya que de semejante mezcla saldrían sabores poco definidos) y posteriormente echar conservantes, necesarios, ya que esta mezcla poco natural de sustancias necesita de éstos para no perder sus características organolépticas a gran velocidad. A los quesos procesados se les llama también 'fundidos', que no tiene que ver con su capacidad para fundirse, sino con que han sido fundidos en el proceso anteriormente descrito. Un queso natural, por otra parte, funde tan bien o mejor que un procesado o fundido (de hecho, cuando se estira un queso natural, se producen largos hilos que no se rompen al estirar hacia arriba), y además es eso, natural.

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- Packaging: Arla Foods invierte cerca de 30 millones de euros al año en concepto de I+D, siendo el pilar de esta inversión la búsqueda en mejorar todo el proceso productivo, estando cada día más cerca de la naturaleza (esto es dañándola lo menos posible). A tal fin, Arla ha invertido mucho en sus fábricas para hacerlas más eficientes y adaptarlas a materiales menos lesivos para el medio ambiente. Buen ejemplo de ello es la reducción en más de 1.000 toneladas de plástico en los envases de leche, o la reducción en 11 toneladas al año en las tapas de algunos de sus productos, simplemente encontrando nuevos plásticos menos contaminantes y consiguiendo tapas más finas pero igual de eficientes.

- Producción: Arla Foods estableció un compromiso personal por encima de la media establecida en Kyoto, y manifestó la decidida intención de reducir en un 25% sus emisiones de CO2 de cara a 2020. Seis años después de Kyoto y de su compromiso empresarial, Arla va por delante de sus estimaciones y proyecta haber reducido en un 30% sus emisiones de CO2 en el año objetivo. Para esto, algunas de sus fábricas fueron cerradas y su producción llevada a otras fábricas más modernas, en donde el uso del biogás ya es una realidad contrastada y en las cuales la eficiencia productiva raya la excelencia.

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- Distribución: También se están haciendo severos esfuerzos en este apartado. Cada día, más camiones de Arla funcionan con biogás. Este biogás (cerrando el círculo de eficiencia entre granja-transporte-producción-transporte) es producido, entre otros medios, en las granjas y con los excrementos de las vacas. En las granjas de Arla se pueden encontrar largas cintas transportadoras que recorren las puertas de los habitáculos en los que reposan las vacas. Éstas están situadas de tal forma en sus 'habitaciones' que, cuando defecan, el trasero sale obligatoriamente de su espacio y las heces van a caer a esta cinta transportadora que, a su vez, lleva toda la carga hasta un pozo al final de la vaquería, en donde posteriormente será tratado para ser convertido en biogás. Además de esto, los conductores de Arla reciben clases de conducción eco-sostenible que ayudan a mejorar la eficiencia en el gasto de combustible durante el transporte.

- Responsabilidad social: Arla Foods está fuertemente integrada en su sociedad, siendo muchas las actividades que organizan a lo largo de un año con el fin de aportar su granito de arena a la mejora del medio ambiente. Organizan programas de educación en colegios, cursos de todo tipo relacionados con el cuidado medio ambiental, e invierten mucho tiempo y recursos en la formación de ciudadanos en cuanto a una alimentación sana y equilibrada. Una alimentación centrada en consumir productos naturales y con el menor impacto posible de su producción sobre la naturaleza.

Empresas o entidades relacionadas

Arla Foods, S.A.

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