El parquet europeo afronta un nuevo escenario de incertidumbre pese al potencial inversor
El sector europeo del parquet iniciaba 2026 con señales moderadamente positivas, aunque el contexto geopolítico y económico vuelve a generar incertidumbre en el mercado. Así se puso de manifiesto durante la reunión del Consejo de Dirección de la Federación Europea del Parquet (Fep), celebrada el pasado 8 de abril de 2026 en Bruselas, donde se analizó la evolución reciente de los mercados nacionales y las perspectivas del sector.
A comienzos de año, los mercados europeos del parquet mostraban indicios de recuperación, con un crecimiento moderado de la inversión privada y cierta reactivación en las actividades de rehabilitación y construcción. Sin embargo, la reciente ‘crisis iraní’ ha introducido un nuevo factor de incertidumbre que ha frenado bruscamente esta tendencia incipiente.
Entre los factores que afectan al sector destacan el incremento de los costes energéticos y del transporte —ya elevados en varias regiones—, así como el aumento de la inflación y de los precios de las materias primas, especialmente la madera. A ello se suman dificultades en la distribución y una presión creciente sobre los márgenes a lo largo de la cadena de suministro.
Aunque existe liquidez y potencial de inversión, muchos proyectos están siendo recalculados o retrasados para evitar el impacto de estos costes crecientes, lo que podría afectar negativamente al consumo de parquet en el corto plazo.
En paralelo, algunos factores podrían compensar parcialmente esta situación. Entre ellos se menciona el renovado interés por edificios energéticamente eficientes y una posible reducción de las importaciones procedentes de Asia, incluidos los productos chinos —que habían llegado al mercado europeo a precios más bajos que antes de la investigación antidumping sobre suelos multicapa de madera— y los procedentes de otros países asiáticos que recientemente habían ganado presencia en la Unión Europea.
En conjunto, el mercado europeo del parquet se caracteriza actualmente por la cautela, la menor visibilidad y unas perspectivas relativamente planas, condicionadas por las incertidumbres económicas y geopolíticas.
Evolución desigual según los países
La evolución del mercado presenta diferencias significativas entre países. Así, por ejemplo, el mercado español se sitúa entre estable y ligeramente negativo. La situación geopolítica está afectando a la inversión en rehabilitación, que en algunos casos se está aplazando, mientras la inflación continúa aumentando.
El mercado francés permanece plano en el primer trimestre de 2026. Antes de la crisis geopolítica se observaban señales ligeramente positivas, pero los pedidos del canal Diy, que ya habían afectado negativamente al parquet en 2025 —especialmente en productos macizos—, se encuentran ahora en pausa. La presión de los productos chinos sigue presente.
En Alemania, se habían detectado señales moderadamente positivas en la construcción, especialmente en renovación interior y eficiencia energética. Sin embargo, la crisis geopolítica ha alterado esta tendencia desde finales de marzo. Además, es poco probable que este año se alcance el objetivo de nuevas viviendas previsto, y el reinicio de la actividad constructora podría retrasarse hasta 2028, lo que trasladaría posibles efectos positivos para el parquet hasta 2029.
El mercado italiano comenzó el año con lentitud, aunque registró ligeros aumentos en febrero y marzo antes de la crisis. Actualmente la situación se considera imprevisible debido a problemas de distribución y al aumento de los costes energéticos y de la inflación. En cualquier caso, el mercado del primer trimestre de 2026 se mantiene estable respecto al mismo periodo del año anterior.
En Austria, el mercado se mantiene estable gracias a tendencias positivas en la inversión privada. No obstante, los elevados costes energéticos —ya muy altos en el país— podrían aumentar aún más, mientras que la inflación supera el 3% y el coste de materias primas como abeto y roble continúa creciendo.
Lo mismo sucede en Croacia, donde el mercado se mantiene estable o ligeramente al alza. La actividad constructora sigue siendo sólida —a diferencia de otras regiones europeas— y se espera que continúe creciendo hasta 2027. Sin embargo, los costes de transporte y los salarios mínimos siguen aumentando, aunque la presión sobre la disponibilidad de madera se ha relajado ligeramente.
En Polonia, el mercado mostraba una evolución ligeramente positiva antes de la crisis geopolítica. Se espera ahora un aumento de los costes energéticos, del transporte y de la inflación, sumados al encarecimiento de las materias primas. No obstante, el país entra en un nuevo ciclo inversor tras finalizar las reformas realizadas durante la pandemia, y algunos proyectos podrían acelerarse para evitar futuras subidas de costes.
Por su parte, Suiza podría registrar un crecimiento cercano al 2%, impulsado por nuevos contratos tanto en rehabilitación como en vivienda residencial. El país presenta niveles relativamente bajos de inflación y costes energéticos, aunque la confianza del consumidor se considera un factor clave en el actual contexto de incertidumbre.
Próxima asamblea y congreso del sector
La Federación Europea del Parquet celebrará su 70ª Asamblea General y el 50° Congreso del Parquet los días 11 y 12 de junio de 2026 en Madrid, donde el sector volverá a analizar la evolución del mercado europeo y los desafíos que enfrenta la industria.





















