Ante la ausencia de normativa específica
Acip impulsa un protocolo de buenas prácticas para la instalación de suelos vinílicos
El pasado 5 de febrero, las instalaciones de Acip (Associació Catalana d’Industrials del Parquet) acogieron una reunión de profesionales con un objetivo claro: sentar las bases para la elaboración de un protocolo de buenas prácticas en la instalación de suelos vinílicos. La iniciativa surge ante el incremento de incidencias detectadas en obra y la ausencia, en la actualidad, de una normativa específica que regule este tipo de pavimentos en España.
El encuentro reunió a un nutrido grupo de profesionales.
El encuentro reunió a cerca de 40 profesionales —instaladores, distribuidores y representantes de diferentes firmas— en una sesión de trabajo marcada por la voluntad de consenso y la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva técnica y colectiva. Tal y como se subrayó durante la jornada, “no se trata de señalar responsabilidades individuales ni de confrontar marcas, sino de identificar patrones comunes y establecer criterios mínimos que contribuyan a reducir reclamaciones y conflictos”.
Desde la asociación se recordó que la normativa específica de instalación de pavimentos vinílicos fue derogada en 2013, lo que ha generado un escenario en el que las instrucciones de cada fabricante actúan como principal referencia técnica. Sin embargo, las diferencias entre manuales, criterios y recomendaciones han puesto de manifiesto la conveniencia de avanzar hacia un documento sectorial que unifique pautas básicas.
En este contexto, Acip propone desarrollar una guía que recoja recomendaciones consensuadas sobre aspectos clave a considerar antes y durante la instalación. El enfoque, insistieron los participantes, será práctico y preventivo: definir un marco común que ayude a minimizar problemas derivados de factores como las condiciones del soporte, la humedad, la aclimatación del material o los límites de instalación en grandes superficies.
Ángel Nevado, presidente de Acip, fue el encargado de dar a conocer el trabajo realizado hasta el momento.
La reunión también evidenció la creciente complejidad técnica de estos pavimentos. Aunque el suelo vinílico se percibe como un producto versátil y resistente, los profesionales constataron que su correcto comportamiento en obra depende de múltiples variables que deben gestionarse con rigor. De ahí la importancia de reforzar la formación y homogeneizar criterios.
Uno de los mensajes más repetidos durante la sesión fue la necesidad de abordar el proyecto desde el interés común del sector y no desde posicionamientos comerciales. La asociación hizo un llamamiento expreso a la transparencia y a la aportación constructiva de todos los agentes implicados, con el fin de que el documento final tenga un carácter verdaderamente transversal.
Como siguiente paso, Acip elaborará un primer borrador a partir de las aportaciones recogidas durante la reunión. Este documento será revisado en una nueva convocatoria antes de su validación definitiva. Los resultados finales del protocolo de buenas prácticas se presentarán oficialmente durante la próxima Asamblea de Acip, prevista para el 20 de marzo, donde se dará a conocer el contenido definitivo y las líneas de implementación previstas.




















