Adaptación climática de un inmueble industrial
La rehabilitación del edificio de Infinito Delicias, en Madrid, plantea una intervención sobre un antiguo inmueble industrial desde una perspectiva que combina reutilización de la construcción existente, estrategias bioclimáticas, incorporación de materiales de menor impacto ambiental y nuevos modelos de relación entre edificio y entorno urbano. El proyecto ha sido desarrollado por Husos arquitecturas y elii para la Fundación Daniel y Nina Carasso.
La actuación forma parte de un proceso amplio de diseño integral de la sede de la Fundación Daniel y Nina Carasso, que no se limita a la intervención arquitectónica, sino que incorpora elementos relacionados con la gestión, la gobernanza, la identidad, el modelo de negocio y el análisis urbano. El objetivo planteado por los equipos es articular en un mismo proyecto actividades y agentes vinculados al arte, la educación y la alimentación sostenible.
Desde el punto de vista constructivo, una de las decisiones principales consiste en preservar y restaurar el máximo posible los elementos existentes. Esta estrategia permite mantener parte del patrimonio industrial del edificio y, al mismo tiempo, aprovechar la energía incorporada en una construcción ya existente, evitando que la intervención se base en una sustitución completa del inmueble.
Reorganizar el edificio a partir de un anillo de circulación
La intervención modifica también la organización espacial mediante un circuito de espacios interiores y exteriores dispuesto como un anillo perimetral. Esta configuración permite resolver la circulación y favorecer la accesibilidad y la permeabilidad entre los distintos usos del edificio, así como su relación con el barrio.
El recorrido exterior-interior adquiere además una función ambiental. Se plantea como un espacio atemperado, aislado del exterior, pero sin calefacción, cuyo objetivo es reducir las necesidades energéticas asociadas a la climatización.
Uno de los elementos más singulares de la intervención aparece en las fachadas este y oeste del bloque. Su estructura incorpora ‘panzas’ de madera de castaño, concebidas por el proyecto como una reinterpretación contemporánea de determinadas fachadas tradicionales madrileñas. Los balcones incorporan vegetación y toldos, generando una capa intermedia que contribuye a regular las condiciones térmicas del interior a lo largo del año.
Infinito Delicias ha recibido varios reconocimientos por una intervención que consigue mejorar la eficiencia energética, entre los cuales destacan el primer premio Gold Europe Holcim Awards de construcción sostenible 2023, Premio FAD de Arquitectura 2026 y el Premio Innovación La Casa de la Arquitectura, también en 2026.
Materiales y análisis de ciclo de vida
La selección de materiales constituye otro de los ejes de la intervención. El proyecto plantea recurrir, siempre que sea posible, a biomateriales, materiales reciclados y productos de bajo impacto ambiental, entre ellos maderas de proximidad, corcho y morteros de cal. La elección se vincula al análisis de ciclo de vida y al comportamiento ambiental de los materiales, con la intención de introducir criterios de circularidad en el proceso constructivo.
Esta estrategia se integra en un planteamiento de descarbonización que afecta tanto a las decisiones de diseño como a las prescripciones materiales y a la configuración de los espacios y programas del edificio. En el desarrollo técnico participan, entre otros equipos, SOCOTEC, BAC y Aiguasol en las áreas de instalaciones, estructuras, bioclimática y análisis de ciclo de vida.
Vegetación como infraestructura
La vegetación desempeña asimismo una función más allá de la dimensión paisajística. El proyecto incorpora jardines, mesas de cultivo, composteras y filtros vegetales, además de elementos destinados a favorecer la presencia de fauna urbana. En el patio central se han seleccionado especies de sotobosque adaptadas al microclima de este espacio interior-exterior, mientras que para las fachadas se han previsto especies vivaces de la región con bajos requerimientos hídricos.
El sistema incorpora también un depósito de 15 m³ situado bajo el patio central para recoger agua de lluvia destinada al riego. La estrategia vegetal busca contribuir a la regulación climática, reducir el efecto de isla de calor y favorecer la biodiversidad en el entorno inmediato.
Por otro lado, la climatización activa se resuelve mediante una combinación de geotermia y aerotermia, complementada con un campo solar fotovoltaico distribuido e integrado en el proyecto arquitectónico. Parte de los paneles se incorpora a una pérgola situada en la cubierta del bloque, donde proporciona sombra, mientras que otras instalaciones fotovoltaicas se integran en las cubiertas verdes de las naves.
El proyecto contempla, además, la posibilidad de constituir una comunidad energética con dos edificios próximos: un colegio y un bloque de viviendas del barrio. La gestión energética adquiere así una dimensión visible mediante indicadores destinados a hacer perceptible el funcionamiento energético del edificio y favorecer la implicación de los usuarios y vecinos en cuestiones ambientales.
Un proyecto interdisciplinar
La complejidad de la intervención se refleja en la estructura del equipo. Husos y elii asumieron el proyecto arquitectónico y la investigación urbanística e inmobiliaria, mientras que Ultrazul participó en el desarrollo del modelo económico, de gestión e innovación social. El proyecto contó además con especialistas en arquitectura técnica, urbanismo, instalaciones, estructuras, bioclimática, análisis de ciclo de vida, agronomía, servicios ambientales, telecomunicaciones y certificación BREEAM.
El mobiliario y la iluminación diseñada específicamente para el edificio fueron desarrollados por Husos y elii junto con Lucas Muñoz y Casa Antillón, integrando estos elementos en la estrategia general de intervención.
El resultado es, por tanto, una rehabilitación que utiliza la construcción existente como punto de partida y concentra buena parte de sus esfuerzos en reducir el impacto asociado a materiales, energía y climatización, al tiempo que incorpora espacios vegetales y sistemas de gestión ambiental.
FICHA TÉCNICA
- Proyecto: Edificio para Infinito Delicias.
- Localización: Madrid.
- Año: 2025.
- Cliente: Fundación Daniel y Nina Carasso.
- Proyecto arquitectónico e investigación urbanística e inmobiliaria: Husos arquitecturas + elii.
- Modelo económico, gestión e innovación social: Ultrazul.
- Instalaciones, estructuras, bioclimatismo y ACV: Socotec, BAC y Aiguasol.
- Agronomía y servicios ambientales: Heliconia y Tierra
- Certificación BREEAM: Ineria.
- Constructora: Empty.
- Mobiliario e iluminación ad hoc: Husos arquitecturas + elii; Lucas Muñoz y Casa Antillón.






























