Josep Miàs destaca la migración de estudiantes de arquitectura en China hacia la robótica
Según un estudio de la consultora especializada en construcción Constrack360, se prevé un crecimiento anual del 8,5% en la construcción prefabricada en China durante el período 2025-2029. En la política china, la construcción industrializada está integrada en los planes quinquenales del país; el último plan (2021-2025) establecía que, para finales de 2025, el 30% de todas las nuevas construcciones debían ser industrializadas.
La realidad en España está lejos de la del país asiático. Según los datos presentados en el informe 'Radar de Tendencias de la Edificación' durante la feria Rebuild 2025, actualmente la construcción industrializada representa solo un 2% del sector en el país. No obstante, se espera que esta cifra aumente hasta el 10% en 2030. Entre las ventajas de este modelo destacan la reducción de los plazos de entrega, una mayor precisión, la optimización en el uso de materiales y una menor dependencia de la mano de obra tradicional.
“La prefabricación en China no tiene nada que ver con la de aquí”, afirma Miàs. “Son impresionantes cadenas de montaje que funcionan con módulos interconectados”. Una técnica habitual en el sector de la edificación chino es el uso del Building Information Modeling (BIM), una réplica digital del edificio que reacciona en tiempo real a todo lo que sucede en la construcción y que ya se ha convertido en un estándar obligatorio para cualquier gran infraestructura. La ciudad de Shenzhen, en el sur del país, se ha convertido en un laboratorio para la implantación masiva de este tipo de construcciones, que integran diseño, robótica y alta tecnología.
Arquitectura y robótica
En esta línea, Miàs insiste en la importancia de observar de cerca la estrategia china para comprender los nuevos modelos de negocio: “Un 30% de los estudiantes de arquitectura de China están migrando hacia la robótica; han entendido que la arquitectura no resolverá por sí sola el problema de la vivienda: lo harán la biología, la energía o las telecomunicaciones”, explica el arquitecto. “En el momento en que entendamos que la arquitectura no está ligada únicamente a la composición y a la historia, sino también a la tecnología, sabremos hacia dónde debemos mirar”, argumenta.
Convivencia entre tecnología y cultura
La preservación del legado arquitectónico y cultural de un país puede convertirse, en ocasiones, en un obstáculo para la implantación de proyectos innovadores que no encajan con la tradición del territorio. En este sentido, Miàs insiste en el concepto de legacy: “No podemos conservarlo todo; hay que preservar lo esencial, pero también ser selectivos. En China esto forma parte del debate público. Quizá se conserva un 5% o un 10%, pero el resto se derriba”, sostiene. “Tengo la sensación de que existe una negación consciente de lo que hay que hacer y de dónde están los referentes”, añade.
Pekín, capital mundial de la arquitectura en 2029
Si Barcelona es la capital mundial de la arquitectura en 2026, la siguiente edición tendrá lugar en Pekín. “La capital china ya se está preparando para liderar el evento dentro de tres años, y aún tenemos mucho camino por recorrer para alcanzar su nivel de innovación”, afirma. Josep Miàs participará el próximo 3 de julio en el Congreso Mundial de la Arquitectura en una conversación con la arquitecta jefe del Ayuntamiento de Barcelona, Maria Buhigas, para reflexionar sobre los retos del sector en un contexto global.





























