Lizabar Plastics, empresa pionera en España en la fabricación y desarrollo de soportes regulables para pavimentos elevados
Periodista especializada en arquitectura y construcción · Interempresas Media
11/06/2026
Hace aproximadamente cuarenta años, cuando los sistemas de pavimento flotante apenas tenían presencia en el mercado español, Lizabar Plastics comenzó a desarrollar una solución propia basada en soportes regulables para exteriores, lo que se denomina plots. Aquella iniciativa, impulsada por Jorge Lizarriturri, acabaría convirtiéndose en Lizabar, una firma especializada en estos soportes para pavimentos elevados. Ahora afronta la segunda generación con el compromiso de perpetuar la identidad de esta empresa familiar.
Dos generaciones en Lizabar Plastics: Jordi Lizarriturri, responsable del departamento comercial; (izquierda) y Jorge Lizarriturri, gerente y fundador de la compañía (derecha).
Situada en la ciudad de Barcelona, Lizabar Plastics fabrica y desarrolla soportes para pavimentos elevados en España. Lo que hoy constituye una solución habitual en terrazas, cubiertas transitables y espacios exteriores era, según explica su fundador, y gerente, Jorge Lizarriturri, un concepto prácticamente inexistente en el mercado nacional cuando la empresa inició su actividad. “Lizabar nació hace 40 años aproximadamente, con el objetivo de introducir en nuestro país una tecnología que ya existía en otros países”, comenta al respecto.
Estas piezas de apoyo son utilizadas para crear suelos técnicos elevados exteriores. El sistema es sencillo, ya que se colocan bajo baldosas, losas cerámicas, piedra, tarimas o pavimentos flotantes para elevarlos del soporte base y generar una cámara de aire inferior. Los plots permiten nivelar el pavimento y compensar desniveles, incluso en condiciones extremas. Además, la cámara que se crea permite generar un paso de cableado eléctrico o de telecomunicaciones, así como tuberías o sistemas de climatización, aunque también se emplea como espacio para el drenaje.
Entrevista a Jordi Lizarriturri y Jorge Lizarriturri en las instalaciones de Lizabar Plastic.
Su hijo, Jordi Lizarriturri, responsable del departamento comercial, reconoce que “a través de plots que ya existían en el mercado internacional, mi padre ha desarrollado una empresa de referencia, gracias a sus soluciones de vanguardia en el sector de la construcción, que, además, ofrece unos altos estándares de calidad”.
Esta pionera iniciativa ha ido consolidándose en el tiempo, cuya creciente demanda permite resolver problemas técnicos habituales en cubiertas y espacios exteriores. Y es que una de las principales aportaciones de estos soportes regulables es la posibilidad de ejecutar pavimentos elevados sin incrementar las cargas sobre la estructura."Conseguimos salvar alturas sin necesidad de exceder de peso ninguna de las plantas a ejecutar. A ello se suma la capacidad de corregir las pendientes propias de las cubiertas y ofrecer superficies completamente horizontales para el usuario final”.
El funcionamiento del sistema se basa en la colocación de las piezas sobre soportes regulables que mantienen abiertas las juntas entre baldosas. De esta forma, el agua de lluvia atraviesa el pavimento y es evacuada por las pendientes existentes en la capa inferior. Esta característica aporta una ventaja adicional desde el punto de vista del mantenimiento de los edificios, ya que facilita su impermeabilización.
“Cuando se introdujo en el mercado tras conseguir las patentes, los plots tuvieron una gran aceptación y las ventas nos desbordaron”, añade. Sin embargo, lejos de apostar por una expansión acelerada, la empresa optó por mantener un crecimiento más sostenido “para afrontar con mayor estabilidad los ciclos económicos y evitar los riesgos asociados a estructuras sobredimensionadas”.
40 años después, la compañía continúa defendiendo un modelo basado en la fabricación controlada y el crecimiento progresivo, con una clara filosofía empresarial: perpetuar el legado de Lizabar Plastics. “Mi intención es continuar con el negocio familiar poniendo en valor el ejemplo de mi padre”, concluye Jordi Lizarriturri.



























