El edificio de Campanar incorpora una fachada ventilada cerámica extrusionada en su proceso de rehabilitación
El edificio residencial situado en el barrio de Campanar, en Valencia, avanza en su rehabilitación con la instalación de una nueva fachada ventilada realizada con porcelánico extrusionado desarrollado por Faveker, división especializada de Gres Aragón. El sistema combina piezas cerámicas, subestructura metálica y aislamiento mineral dentro de una solución constructiva diseñada para integrar criterios de seguridad frente al fuego y durabilidad en la envolvente del edificio.
El proceso de rehabilitación del edificio residencial de Campanar incorpora una nueva fachada ventilada ejecutada mediante un sistema de porcelánico extrusionado vitrificado desarrollado por Faveker, la división especializada en soluciones cerámicas para arquitectura de Gres Aragón. La intervención introduce una nueva envolvente cerámica concebida como un sistema constructivo integral en el que material, fijaciones y comportamiento frente al fuego se plantean de forma conjunta dentro de la solución arquitectónica.
El incendio del edificio del barrio de Campanar, en Valencia, ocurrido en febrero de 2024 abrió un intenso debate en el ámbito de la arquitectura y la construcción sobre el comportamiento de las envolventes en edificios residenciales contemporáneos. El inmueble, construido en la década de 2000, incorporaba un sistema de fachada ventilada con revestimiento exterior y una cámara intermedia que, en determinadas condiciones, puede favorecer la rápida propagación del fuego si no existen suficientes barreras cortafuegos.
Desde el punto de vista constructivo, el suceso puso el foco en la importancia de analizar el comportamiento del sistema completo de fachada —revestimiento, aislamiento, cámara y subestructura— y no solo de los materiales individuales. También evidenció la relevancia de la sectorización de las cámaras ventiladas y de la elección de materiales con clasificación adecuada frente al fuego.
A nivel arquitectónico, el caso reabrió el debate sobre la evolución de las normativas de seguridad en fachadas, especialmente en edificios construidos antes de las revisiones normativas más recientes. El siniestro ha llevado a revisar soluciones constructivas utilizadas en promociones residenciales de las últimas décadas y a reforzar la atención sobre la seguridad pasiva en el diseño de envolventes.
La fachada se compone de piezas cerámicas de porcelánico extrusionado dispuestas en vertical y montadas sobre una subestructura metálica. El sistema se completa con anclajes mecánicos FTS508, aislamiento de lana de roca y barreras intumescentes integradas en la cámara ventilada. La combinación de estos elementos permite configurar una envolvente en la que los distintos componentes trabajan coordinadamente para limitar la propagación del fuego, controlar el flujo de aire en caso de incendio y garantizar la estabilidad del conjunto constructivo.
El porcelánico extrusionado utilizado en el proyecto cuenta con clasificación A1 conforme a la norma UNE-EN 13501-1, la categoría europea más alta en reacción al fuego para materiales no combustibles. Esta clasificación indica que el material no contribuye a la carga de fuego del edificio.
Además de esta clasificación individual del material, el sistema completo fue sometido de forma voluntaria en 2019 a un ensayo internacional de propagación del fuego a gran escala. En estas pruebas se evaluó el comportamiento integral del ensamblaje, incluyendo la cerámica, los sistemas de fijación mecánica, la subestructura metálica, el aislamiento y los elementos de sectorización.
El ensayo se llevó a cabo en los laboratorios de Thomas Bell-Wright International Consultants en Dubái, organismo acreditado conforme a la norma ISO/IEC 17065. La prueba permitió analizar el comportamiento del sistema frente a la propagación vertical y lateral del fuego, superando las exigencias normativas vigentes en España para este tipo de soluciones constructivas.
Desde el punto de vista material, el porcelánico extrusionado presenta características como baja absorción de agua, elevada densidad y estabilidad dimensional, propiedades relevantes para su uso en fachadas ventiladas expuestas a condiciones ambientales variables. El proceso de extrusionado permite además definir la sección y geometría de cada pieza, facilitando la adaptación del sistema a los requerimientos específicos de cada proyecto arquitectónico.
En el caso del edificio de Campanar, las piezas cerámicas se han diseñado específicamente para la intervención en colaboración con el estudio de arquitectura Arqueha. El desarrollo de la modulación, las proporciones y el relieve de las piezas responde a la nueva lectura volumétrica del edificio tras la rehabilitación. La envolvente cerámica se plantea así no solo como un elemento técnico de protección y mejora energética, sino también como un componente activo de la composición arquitectónica, capaz de introducir ritmo y profundidad en la fachada y de modular la incidencia de la luz sobre el plano exterior del edificio.
























