El 83% de los españoles afirma que el espacio de baño influye en su bienestar
El espacio de baño ha dejado de concebirse únicamente como una estancia funcional para convertirse en uno de los principales núcleos de bienestar dentro de la vivienda. Así lo refleja el último estudio de tendencias elaborado por Roca, que analiza cómo los consumidores españoles perciben y utilizan esta zona del hogar, así como los factores que condicionan sus decisiones de compra y reforma.
La encuesta, realizada por Ipsos a partir de una muestra de 1.000 personas de entre 18 y 65 años repartidas por todo el territorio nacional, pone de manifiesto una evolución clara en las prioridades del consumidor: bienestar, personalización, sostenibilidad y tecnología son ya los principales ejes en el diseño y equipamiento del baño. Del total de encuestados, el 65% dispone de vivienda en propiedad.
El baño –en la imagen, uno de la colección Ona– se ha convertido en una estancia central de los hogares, donde cada vez dedicamos más tiempo a actividades ligadas al bienestar, más allá de la higiene personal.
El bienestar, eje central del espacio de baño
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 83% de los españoles considera que el espacio de baño influye directamente en su bienestar diario. Entre los factores que más contribuyen a esa sensación destacan el diseño, el orden de los elementos y el espacio disponible, aspectos señalados por el 65% de los encuestados.
Según el estudio, el baño se ha convertido en una estancia central del hogar en la que, además de las rutinas de higiene, se desarrollan cada vez más actividades relacionadas con el autocuidado y el bienestar personal.
Esta nueva concepción también se refleja en la intención de reforma y renovación. El 74% de los participantes asegura haber adquirido algún elemento para el baño durante el último año y el 52% prevé reformarlo próximamente. Entre los principales detonantes figuran cambios vitales como mudanzas, el inicio de la convivencia en pareja o la ampliación de la familia.
El 74% de los encuestados afirma haber adquirido algún elemento para el espacio de baño durante el último año y más de la mitad (52%) tiene intención de reformarlo en el próximo año. Espejo con luz antivaho Mirai.
Minimalismo y personalización
En términos de diseño, el 60% de los españoles busca que el baño transmita calma y relajación. Así, el estilo minimalista se posiciona como el favorito para aproximadamente un tercio de los encuestados, debido a su asociación con el orden visual y la claridad espacial. Roca destaca que colecciones como Ona o Meridian responden a esta demanda mediante un diseño mediterráneo y atemporal.
Junto al minimalismo, la personalización gana protagonismo. El 70% considera esencial adaptar el baño a sus necesidades y estilo de vida mediante soluciones diferenciadas. El informe cita como ejemplo la colección de grifería Nu, disponible en acabados como verde menta, amarillo miel o azul cobalto, así como distintas configuraciones de manetas. También destaca el mobiliario modular Verso, diseñado para adaptarse a medidas y formatos personalizados.
Minimalismo y posibilidad de personalización se sitúan a la cabeza de las tendencas evidenciadas por el estudio. En la imagen, la renovada colección Meridian.
Ganar espacio, principal prioridad en las reformas
Más allá de la estética, el aprovechamiento del espacio aparece como una de las grandes preocupaciones del consumidor. El 47% de los encuestados afirma que mejoraría el baño para ganar amplitud y funcionalidad. Entre las soluciones planteadas figuran la instalación de inodoros bidé In-Wash o la sustitución de la bañera por un plato de ducha.
De hecho, más de un tercio sitúa el cambio de bañera por ducha como la actuación más importante dentro de una reforma, seguida por la renovación de muebles, espejos y mamparas. Además, el 22% considera prioritario mejorar el diseño, el 16% optimizar la iluminación y el 11% incorporar tecnología.
Ganar espacio y mejorar la experiencia de uso son dos prioridades en las reformas. Mueble de la serie modular Verso.
Un espacio dedicado al cuidado personal
El informe también profundiza en los hábitos de uso del baño y confirma que esta estancia ha adquirido nuevas funciones vinculadas al bienestar emocional y la intimidad.
Entre las mujeres, el 87% afirma dedicar tiempo al cuidado facial y capilar dentro del baño, mientras que el 71% utiliza este espacio para la lectura y la relajación. Además, un 63% lo asocia al maquillaje y un 34% a prácticas como la meditación o la respiración consciente.
En el caso de los hombres, el afeitado continúa siendo la actividad principal, mencionada por el 89% de los encuestados. Le siguen el cuidado de la cara y el pelo (67%), la lectura y la relajación (53%) y la meditación o respiración (22%).
La sostenibilidad condiciona las decisiones de compra
La sostenibilidad aparece como uno de los factores con mayor capacidad de influencia en el diseño y equipamiento del baño. El estudio revela que el 50% de los españoles opta por ducharse en lugar de bañarse para reducir el consumo de agua, mientras que el 42% utiliza sistemas de doble descarga. Además, el 24% ha instalado reductores de caudal y el 23% emplea grifería termostática.
Especialmente significativo resulta el dato de que el 87% estaría dispuesto a pagar más por soluciones orientadas al ahorro de agua, lo que evidencia que la conciencia medioambiental ya influye de forma directa en las decisiones de compra.
En este ámbito, Roca destaca tecnologías como el sistema Cold Start de apertura frontal en frío para grifería, que evita la activación innecesaria de la caldera y permite ahorrar hasta un 45% de energía respecto a sistemas tradicionales, reduciendo además las emisiones de CO₂. También subraya el uso de aireadores capaces de disminuir el caudal hasta un 50% sin alterar la sensación de confort.
Siete de cada diez españoles aseguran estar dispuestos a invertir más en soluciones inteligentes como las duchas inteligentes –aquí, la Smart Shower de Roca– o inodoros inteligentes como los de la gama In-Wash de Roca.
Soft Tech: tecnología integrada y discreta
La tecnología también gana peso dentro del baño contemporáneo. El estudio identifica el auge de la tendencia ‘Soft Tech’, basada en integrar soluciones tecnológicas intuitivas y discretas que mejoren la experiencia de uso sin alterar la naturalidad del espacio.
En este sentido, siete de cada diez españoles aseguran estar dispuestos a invertir más en soluciones inteligentes orientadas al confort y la higiene. Entre las opciones mejor valoradas destacan los espejos antivaho con iluminación integrada (53%), las duchas inteligentes (40%), las griferías termostáticas (39%) y los inodoros inteligentes (37%).
Roca menciona como ejemplos el espejo Mirai, la Smart Shower, la grifería termostática Even-T y la gama de Smart Toilets In-Wash.
Los españoles siguen apostando de forma clara por el asesoramiento profesional, pero también encuentra inspiración e información en redes sociales y plataformas digitales.
Un consumidor más informado y exigente
Más allá de revelar cómo imaginan los españoles su espacio de baño ideal, el estudio también arroja luz sobre cómo toman decisiones cuando ese proyecto pasa del deseo a la acción, señalando que el proceso de compra en el sector del baño es cada vez más reflexivo y documentado. El 28% de los encuestados continúa confiando en el asesoramiento de interioristas y profesionales especializados para seleccionar soluciones de baño, especialmente cuando se trata de equilibrar diseño, funcionalidad y presupuesto, aunque también encuentran inspiración e información en redes sociales y plataformas digitales antes de tomar una decisión definitiva.
Las grandes plataformas de bricolaje concentran el 26% de las preferencias y las tiendas especializadas, el 23%, mientras que las webs y marketplaces siguen teniendo una presencia menor, aunque creciente entre los consumidores de 18 a 34 años.
En cuanto a los criterios de compra, la relación calidad-precio continúa siendo el principal factor de decisión, especialmente entre los consumidores de mayor edad (lo destacaron el 70% de las personas de entre 56 a 65 años frente al 60% de las personas de entre 18 y 34 años). La durabilidad ocupa el segundo lugar, seguida del diseño y la estética, lo que refleja la búsqueda de soluciones duraderas sin renunciar al componente emocional y visual del espacio de baño.






















