De la baquelita a la fabricación personalizada
JMT: décadas de evolución en el diseño y fabricación de pulsadores y botoneras
“Para la mayoría, un pulsador es solo el botón que hace que un ascensor se mueva. Para nosotros, es el resultado de 67 años de experiencia”. Nos lo cuentan desde Componentes Ascensor JMT, firma especialista cuya evolución está marcada por la experiencia, la fiabilidad y la capacidad de adaptarse a las necesidades de cada instalación, como ponen de manifiesto sus últimos desarrollos, entre ellos, propuestas de diseño, antivandálicas y personalizadas.
Para la mayoría de las personas, los pulsadores de un ascensor no pasan de ser un detalle más de uno de los medios de transporte más empleados en su vida cotidiana. Pero, en JMT, tienen claro que son el punto de contacto entre el usuario y la máquina, “el instante en el que todo empieza, porque un ascensor no se mueve hasta que alguien pulsa un botón”, como nos explican desde esta compañía que lleva 67 años convirtiendo una pulsación en una forma de entender la industria.
Desde los primeros pulsadores fabricados por Electromecánica J. Martín Toledano en baquelita inyectada —que en aquel momento representaba una de las soluciones más avanzadas disponibles—, pensados para “resistir y funcionar”, este producto no ha dejado de evolucionar a medida que lo hacían los materiales y las técnicas de fabricación. Hasta que, como apuntan desde esta firma especialista, “el pulsador dejó de ser únicamente un elemento funcional y empezó a formar parte de la identidad del ascensor”.
La evolución de los materiales y procesos de fabricación ha ampliado las posibilidades de diseño y personalización de las botoneras.
Cuando la tecnología también se ve
Partiendo de la premisa de que “un buen pulsador tiene que funcionar perfectamente, pero también tiene que responder a las necesidades de la instalación en la que va a vivir”, la gama de JMT ha ido creciendo y diversificándose con el tiempo: desde los diseños clásicos que forman parte de la historia de la empresa hasta las generaciones actuales, se han desarrollado pulsadores clásicos, series de diseño, soluciones iluminadas, productos antivandálicos, propuestas accesibles y desarrollos capaces de integrarse en las nuevas tendencias del sector. “Porque no todas las instalaciones son iguales y tampoco tienen porqué serlo sus botoneras”.
La línea Stetic combina diseño y funcionalidad para integrar la botonera en el conjunto de la cabina.
La estética como parte de la solución
En un hotel, una vivienda, un edificio de oficinas, un hospital o un espacio público, la botonera forma parte del entorno que el usuario ve y toca. El material, el acabado, la iluminación, la forma, el tacto y hasta la manera en que refleja la luz pueden cambiar completamente la percepción de una cabina.
De ahí nace la apuesta de JMT por las botoneras Stetic, una línea en la que diseño y funcionalidad dejan de ser conceptos independientes para convertirse en una misma solución. Porque, como puntualizan los responsables de la empresa, “la estética no consiste únicamente en hacer una botonera bonita, sino en conseguir que el producto forme parte del conjunto, que se integre en la arquitectura y que responda al concepto que el diseñador o el fabricante quiere transmitir. Y ahí es donde aparece una de las características que mejor definen nuestra forma de trabajar: la capacidad de adaptarnos”.
“Una de las grandes ventajas de contar con una experiencia industrial acumulada durante décadas es conocer que, en muchas ocasiones, lo que necesita un cliente no existe todavía en un catálogo. Por eso, en JMT entendemos la fabricación de botoneras y pulsadores desde una perspectiva mucho más amplia”.
Para ello, trabajan con diferentes materiales y acabados y cuentan con maquinaria y tecnología de última generación que permiten abordar proyectos con distintos niveles de personalización, desde soluciones de catálogo hasta desarrollos específicamente adaptados a las necesidades de cada cliente.
Resistencia cuando las condiciones lo exigen
La evolución también ha llevado a Componentes Ascensor JMT S.L. a desarrollar soluciones específicamente destinadas a instalaciones donde la resistencia adquiere una importancia especial. El uso intensivo, los espacios públicos o el riesgo de actos vandálicos exigen productos capaces de soportar condiciones mucho más exigentes que una instalación convencional.
De esta necesidad nacen sus soluciones antivandálicas que demuestran que resistencia y diseño no tienen por qué estar enfrentados.
La nueva Serie Sparta es precisamente un ejemplo de esta filosofía: una solución antivandálica concebida para ofrecer una elevada resistencia sin renunciar a una estética cuidada, elegante y actual, conservando aquello que forma parte de la historia de la marca.
“En Componentes Ascensor JMT S.L. seguimos fabricando botoneras que recuperan y mantienen el espíritu de los diseños clásicos de las décadas de los años 60 y 70. Soluciones que reproducen aquella estética característica, con sus materiales, formas y elementos distintivos, pensadas para restauraciones, rehabilitaciones o instalaciones en las que se busca mantener la personalidad original de un ascensor”, explican fuentes de la compañía, que lo razonan como que “no siempre se trata de modernizar. En ocasiones, el verdadero reto consiste en recrear fielmente una estética de otra época, utilizando los medios y la tecnología actuales, sin perder su esencia”.
Es otra forma de entender la fabricación a medida: crear lo nuevo, evolucionar lo existente y, cuando es necesario, recuperar lo clásico.
JMT fabrica pulsadores y botoneras para diferentes tipologías de instalación y necesidades de proyecto.
El pulsador que queda por fabricar
Desde aquel primer pulsador de baquelita de 1959 hasta las soluciones que desarrolla actualmente, mucho ha cambiado, –los materiales, las máquinas, la tecnología, los procesos de fabricación y las exigencias del mercado–, pero hay algo que no ha cambiado en Componentes Ascensor JMT S.L.: la voluntad de seguir evolucionando.
“Tras más de seis décadas fabricando pulsadores y botoneras, no se trata de mirar únicamente todo lo que hemos fabricado hasta hoy, sino lo que todavía podemos fabricar mañana: una botonera más resistente, más accesible, más tecnológica, más personalizada, más integrada en la arquitectura… O, sencillamente, una botonera que todavía no existe y que alguien necesita que fabriquemos”, concluyen desde la compañía.


























