Kone y TKE anuncian su integración para crear un nuevo actor global en el sector de la elevación
La industria global de la elevación podría experimentar uno de los movimientos corporativos más relevantes de los últimos años tras el anuncio de integración entre Kone Corporation y TK Elevator (TKE). La operación, comunicada el pasado 29 de abril, contempla una transacción en efectivo y acciones que valora TKE en 29.400 millones de euros y que, de completarse, dará lugar a un grupo con fuerte presencia global y capacidades reforzadas en servicios y modernización.
Según los datos facilitados por ambas compañías, la entidad combinada alcanzaría una facturación anual aproximada de 20.500 millones de euros, con un peso destacado del negocio recurrente: en torno al 65% de los ingresos procederían de servicios y modernización. El resultado operativo ajustado (EBIT) superaría los 2.700 millones de euros, con una cartera de mantenimiento cercana a los 3,2 millones de unidades.
La operación, que podría reconfigurar el sector, reúne a dos compañías globales de primer nivel con una elevada complementariedad tanto en su implantación geográfica como en sus plataformas de innovación. Imagen: TKE.
El planteamiento estratégico subraya la complementariedad geográfica y tecnológica de ambas compañías, así como el potencial de generación de sinergias, estimado en unos 700 millones de euros anuales. Estas sinergias se derivarían, principalmente, de la densificación de redes de servicio, la optimización de plataformas, la mejora de capacidades de I+D y eficiencias en compras y estructuras corporativas.
El contexto de fondo de la operación es un mercado marcado por el envejecimiento del parque instalado y la creciente demanda de soluciones digitales y sostenibles. En este sentido, la futura compañía aspira a reforzar su posicionamiento en servicios avanzados y modernización.
Philippe Delorme, presidente y consejero delegado de Kone, señaló que “al unirnos, estamos sentando las bases de una empresa aún más innovadora, mejor posicionada para el éxito a largo plazo”, subrayando además que la integración permitirá responder a la creciente demanda de “soluciones y servicios fiables y sostenibles en un entorno en rápida evolución”.
Delorme también apuntó que la operación acelerará el giro estratégico hacia el negocio de servicios y modernización, un segmento clave para la estabilidad y resiliencia del sector.
La nueva entidad estaría liderada por el propio Delorme como CEO, con Ilkka Hara como director financiero. Antti Herlin mantendría la presidencia del consejo y el control mayoritario de los derechos de voto, lo que garantizaría, según la compañía, continuidad estratégica. Por su parte, los fondos Cinven y Advent International —actuales accionistas de TKE— conservarían participación en el capital y tendrían derecho a representación en el consejo de administración tras el cierre de la operación.
Desde el punto de vista financiero, Kone prevé que la operación tenga un efecto positivo en el beneficio por acción desde el primer ejercicio completo tras su ejecución, una vez descontados los costes extraordinarios de integración. Asimismo, la compañía anticipa una mejora sustancial de su margen EBIT ajustado respecto a su objetivo independiente actual del 16%.
La operación queda sujeta a la aprobación de los accionistas de Kone y de las autoridades regulatorias, con un horizonte de cierre que no se prevé antes del segundo trimestre de 2027.



























