Vitoria-Gasteiz reclama cerca de 500.000 euros a Schindler por el deterioro de ascensores y rampas públicas
El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha iniciado un expediente de daños y perjuicios para reclamar a la empresa Schindler una indemnización cercana a los 500.000 euros por el deterioro de ascensores, rampas mecánicas y escaleras del espacio público durante el periodo en el que la compañía fue responsable de su mantenimiento.
La actuación parte del departamento de Espacio Público y Barrios, tras constatar incumplimientos reiterados del contrato de mantenimiento de unas instalaciones consideradas servicio público esencial para la movilidad y la accesibilidad urbana. Según el Consistorio, durante meses se produjeron averías continuas, paradas prolongadas y una falta de mantenimiento que afectó de forma directa a miles de personas usuarias.
Ascensor urbano ubicado en la zona del Memorial.
A lo largo de la vigencia del contrato, el Ayuntamiento ya impuso penalizaciones económicas por incumplimientos reiterados que, en conjunto, superaron los 47.000 euros. Estas sanciones fueron descontadas directamente de las facturas mensuales de la empresa. No obstante, una auditoría externa encargada por el Consistorio ha revelado un problema de mayor alcance: un deterioro acelerado y generalizado de las instalaciones, con componentes en mal estado y deficiencias que, en algunos casos, podían llegar a ser peligrosas para las personas usuarias.
Como consecuencia de esta situación, el Ayuntamiento se ha visto obligado a acometer reparaciones urgentes y a planificar sustituciones que, de haberse cumplido correctamente el contrato de mantenimiento, deberían haber sido asumidas por la empresa adjudicataria. Los servicios técnicos municipales han cuantificado estos daños en más de 410.000 euros, sin IVA, lo que eleva la reclamación total a una cifra cercana al medio millón de euros.
La concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, ha subrayado la gravedad del caso, recordando que se trata de un servicio esencial para la ciudadanía. En sus declaraciones, ha señalado que la falta de mantenimiento tuvo consecuencias especialmente relevantes para personas mayores, con movilidad reducida o con carritos, que se encontraron de forma reiterada con rampas y ascensores fuera de servicio.
Artolazabal ha insistido en que el Ayuntamiento ha tenido que intervenir e invertir recursos públicos para reparar unas instalaciones que no se mantuvieron conforme a lo establecido en el contrato. Según ha explicado, las infraestructuras se encuentran actualmente en mejor estado gracias a esas actuaciones municipales, asumidas con costes que no correspondían al Consistorio.
El expediente se inicia ahora con todas las garantías legales. Una vez notificado, Schindler podrá presentar alegaciones y ejercer su derecho a recurrir. El Ayuntamiento analizará dichas alegaciones, si se producen, aunque mantiene una posición firme: el incumplimiento de un contrato público y el perjuicio causado a la ciudad deben conllevar la correspondiente asunción de responsabilidades.











