“Italia es uno de los principales fabricantes mundiales de componentes para ascensores y Lift Expo Italia constituye la vía más directa para conocerlos”
Entrevista con el equipo directivo de Lift Expo Italia
Lift Expo Italia afronta su tercera edición con el objetivo de consolidar su posición como punto de encuentro para la industria del transporte vertical italiana e internacional. El certamen, que se celebrará del 28 al 30 de octubre de 2026 en Allianz MiCo, en Milán, prevé superar los 150 expositores y reforzar tanto su programa técnico como los espacios dedicados a la formación, la normativa y las demostraciones en directo. En esta entrevista, su equipo directivo analiza también la evolución del mercado italiano, las necesidades de renovación de un parque instalado envejecido y los retos que afronta el sector en materia de digitalización y disponibilidad de profesionales cualificados.
"El programa de contenidos técnicos y demostraciones en directo, como la Prova Pendolo, permite a los visitantes regresar a sus países no solo con nuevos contactos comerciales, sino también con información técnica y normativa actualizada".
¿Cómo valoraría la evolución de Lift Expo Italia desde su creación y qué objetivos se han marcado para la próxima edición?
Lift Expo Italia nació con un objetivo claro: dotar a la industria italiana del transporte vertical de una feria propia, capaz de hablar el lenguaje técnico y comercial de las empresas del sector. Las cifras reflejan bien esta evolución: de la primera edición, celebrada en 2022, con 7.000 m², 100 expositores, 15.013 visitantes y representación de 54 países, pasamos a la segunda edición, en 2024, con 14.000 m², 135 expositores, 16.057 visitantes y hasta 72 países de procedencia. Se trata de un salto significativo tanto en superficie expositiva como en alcance internacional.
Para la próxima edición, que se celebrará del 28 al 30 de octubre de 2026 en Allianz MiCo, en Milán, nuestro objetivo es superar los 150 expositores. Los objetivos siguen siendo tres: reforzar aún más la participación internacional, potenciar el programa de contenidos técnicos y formativos —conferencias, demostraciones en directo y actualizaciones normativas— y mejorar la calidad del encuentro entre oferta y demanda, de modo que cada visitante profesional encuentre en tres días lo que, en otros lugares, le llevaría semanas de búsqueda.
¿Qué papel considera que puede desempeñar Lift Expo Italia dentro del calendario internacional de ferias de transporte vertical y como plataforma para la industria italiana?
Nuestro objetivo es ocupar un espacio complementario: el de una plataforma de referencia para la industria internacional y, en particular, para la italiana, que se encuentra entre las más importantes del mundo en fabricación de componentes, conocimiento técnico y capacidad exportadora. Milán, gracias a su posición geográfica y a sus infraestructuras, constituye además un punto de encuentro natural entre la Europa mediterránea, los mercados del norte de África y Oriente Medio y el resto del continente.
Dentro del calendario internacional, nos concebimos, por tanto, como un evento de ‘proximidad’ para quienes quieren conocer de cerca a los fabricantes italianos, comprobar la calidad de sus componentes y establecer relaciones comerciales directas, en un contexto orientado exclusivamente al negocio internacional del sector de la elevación.
¿Cómo describiría la situación actual del mercado italiano de ascensores y transporte vertical y cuáles considera que son los principales retos a los que se enfrentan actualmente las empresas del sector?
El mercado italiano está atravesando una fase de transformación y las cifras lo confirman. Según un informe publicado recientemente por un tercero, Italia es el segundo país del mundo por número de ascensores instalados, con alrededor de un millón de unidades en funcionamiento, y cuenta con más de 2.600 empresas activas en el sector. Solo Lombardía concentra casi el 20% de las empresas de la industria. En el ámbito económico, 2023 se cerró con un crecimiento de la facturación agregada del 9,5% y un aumento de las exportaciones del 8,6%, impulsado especialmente por el mercado alemán.
Sin embargo, detrás de estas cifras positivas se encuentra un parque instalado que necesita una renovación importante: alrededor del 40% de las instalaciones existentes tienen más de treinta años. Es aquí donde se concentrará buena parte de la demanda estructural de los próximos años: renovación, adaptación a la normativa y eliminación de barreras arquitectónicas.
A este escenario se suman las presiones que las empresas nos trasladan de forma habitual: el aumento de los costes de las materias primas y de la energía, que afecta especialmente a los márgenes de las pymes; un marco normativo en constante evolución, que requiere inversiones continuas en actualización y certificación; una disponibilidad de componentes que no siempre es fiable, como consecuencia de las tensiones sufridas por la cadena de suministro en los últimos años; y una creciente escasez de personal técnico cualificado, especialmente en mantenimiento e instalación. A ello se añade el impulso hacia la digitalización —mantenimiento predictivo, monitorización remota de las instalaciones y gestión a distancia—, que ofrece grandes oportunidades, pero requiere nuevas competencias.
¿Está cambiando el tipo de soluciones que demanda el mercado? ¿Qué tendencias observa con mayor claridad entre los compradores y profesionales que visitan la feria?
Sí, observamos un cambio claro. En primer lugar, destaca la eficiencia energética: los compradores buscan sistemas de tracción y componentes que reduzcan el consumo, a menudo vinculados a la necesidad de cumplir los requisitos de incentivos públicos o de certificaciones de edificios. En segundo lugar, está creciendo el interés por la conectividad y el mantenimiento predictivo: sensores, plataformas de monitorización y sistemas capaces de detectar una avería antes de que se produzca, reduciendo así los tiempos de parada.
También está aumentando la demanda vinculada a la accesibilidad y al envejecimiento de la población, con soluciones destinadas a edificios existentes en los que inicialmente no estaba prevista la instalación de un ascensor. Por último, observamos una atención creciente a la seguridad intrínseca de los componentes y a la trazabilidad de la cadena de suministro, cuestiones que los visitantes profesionales —instaladores, técnicos de mantenimiento y administradores de fincas— plantean con una conciencia cada vez mayor.
¿Cuáles son actualmente las principales preocupaciones de fabricantes, instaladores y empresas de mantenimiento en relación con la normativa y la seguridad? ¿Sigue existiendo una brecha entre los requisitos normativos y la realidad de una parte importante del parque instalado?
Sí, existe una brecha, es cuantificable y constituye una de las cuestiones que más preocupa al sector. Como hemos señalado anteriormente, alrededor del 40% de las instalaciones italianas tienen más de treinta años y más del 60% carecen de tecnología moderna. Estas cifras ilustran bien la distancia existente entre el marco normativo europeo y la realidad de un parque instalado que, en su mayor parte, está obsoleto. Para fabricantes y empresas de mantenimiento, esto implica tener que equilibrar constantemente dos necesidades: por un lado, garantizar el cumplimiento y la seguridad de las nuevas instalaciones de acuerdo con las normas más recientes; por otro, gestionar la actualización de un enorme parque existente, a menudo condicionado por limitaciones técnicas, económicas y relacionadas con la gestión de los edificios que ralentizan las intervenciones.
Las principales preocupaciones se centran, por tanto, en el tiempo y el coste de actualización del parque existente, la responsabilidad civil y penal en caso de accidente en instalaciones que todavía no hayan sido actualizadas y la necesidad de una mayor uniformidad en la aplicación de las inspecciones en las distintas regiones. Como feria, queremos seguir ofreciendo espacios para el diálogo técnico y normativo, con la participación de organismos de certificación y asociaciones sectoriales.
"Lift Expo Italia nació con un objetivo claro: dotar a la industria italiana del transporte vertical de una feria propia, capaz de hablar el lenguaje técnico y comercial de las empresas del sector".
La escasez de profesionales cualificados constituye un reto para buena parte de la industria. ¿Cómo está afectando al sector del transporte vertical y qué papel pueden desempeñar las ferias en la formación y captación de nuevos profesionales?
La escasez de técnicos cualificados es probablemente, junto con la normativa, el reto que mencionan con mayor frecuencia las empresas con las que estamos en contacto. Los técnicos de mantenimiento e instaladores con experiencia se jubilan a un ritmo más rápido del que el sector es capaz de incorporar nuevos profesionales, lo que genera presión sobre los tiempos de respuesta y, en algunos casos, riesgos para la calidad del servicio. No es casualidad que importantes operadores internacionales presentes en Italia hayan puesto en marcha en los últimos meses planes específicos de contratación y programas de formación, desarrollados junto con agencias de empleo y centros de formación técnica superior, para formar desde cero a futuros técnicos de mantenimiento con competencias cada vez más digitales y mecatrónicas, y no únicamente manuales.
Las ferias pueden desempeñar un papel activo, no solo expositivo. Por ello, además del programa de Lift Expo Italia, también estamos trabajando en iniciativas paralelas y en eventos destinados a poner en contacto a empresas con jóvenes profesionales y centros de formación técnica. Una feria bien organizada puede convertirse en un espacio en el que los jóvenes conozcan de forma concreta qué significa trabajar actualmente en el sector del transporte vertical: tecnología, seguridad y digitalización, y no únicamente trabajo manual.
¿Qué tendencias o soluciones considera que marcarán el futuro del sector y que los profesionales podrán descubrir en la próxima edición de Lift Expo Italia?
Esperamos que tres grandes tendencias ocupen un lugar central: la eficiencia energética y la sostenibilidad de los componentes; la digitalización de las instalaciones, con sistemas de monitorización remota y mantenimiento predictivo cada vez más accesibles también para las pequeñas empresas; y la seguridad, entendida tanto como calidad constructiva de los componentes como mediante herramientas de ensayo y verificación más rigurosas.
En relación con este último punto, en la próxima edición los visitantes podrán asistir en directo a la ‘Prova Pendolo’ (ensayo de péndulo), una demostración práctica de ensayo de componentes en la que participarán varias empresas especializadas. Se trata de una iniciativa diseñada precisamente para hacer tangible el concepto de seguridad de las instalaciones, más allá de su dimensión meramente teórica.
Para terminar, ¿qué razones daría a un profesional español del sector para visitar Lift Expo Italia?
Daríamos tres razones muy concretas.
En primer lugar, Italia es uno de los principales fabricantes mundiales de componentes para ascensores y Lift Expo Italia constituye actualmente la vía más directa para conocer, durante tres días y en un único lugar, una parte significativa de esta cadena de suministro, desde grandes nombres hasta empresas menos conocidas, pero con una sólida capacidad técnica.
En segundo lugar, Milán está bien comunicada con España y ofrece, más allá de la propia feria, un entorno empresarial y una visibilidad internacional que hacen que el viaje merezca la pena más allá de los días de celebración del certamen.
En tercer lugar, el programa de contenidos técnicos y demostraciones en directo, como la Prova Pendolo, permite a los visitantes regresar a sus países no solo con nuevos contactos comerciales, sino también con información técnica y normativa actualizada que pueden aplicar de forma inmediata en sus respectivos mercados.
Añadiríamos un dato que habla por sí solo: en la última edición, los visitantes procedían de 72 países diferentes. Es una clara muestra de que Lift Expo Italia es ya un evento internacional en todos los sentidos y de que despierta interés mucho más allá de las fronteras italianas, incluida España.


























