La modernización de ascensores existentes, palanca clave para una Europa verde, digital y accesible
La modernización del parque de ascensores existente se perfila como un elemento estratégico para avanzar hacia un mercado europeo único más sostenible, resiliente y socialmente inclusivo. Así lo recoge el Libro Blanco publicado recientemente por la European Lift Association (ELA) sobre la ‘caja de herramientas de la modernización’ que la asociación pone al servicio de las principales partes interesadas del sector –responsables políticos, propietarios de edificios, fabricantes de equipos originales (OEM) de ascensores y componentes, empresas de servicios de ascensores…–, que pone el foco en el papel que desempeñan los ascensores dentro de las políticas europeas de renovación de edificios, eficiencia energética y accesibilidad.
Estado de aplicación de la norma EN 81-80 (SNEL) en la Unión Europea. Fuente: Libro Blanco para modernización de edificios existentes.
Actualmente, en Europa operan más de 6,7 millones de ascensores que, en términos generales, cumplen las necesidades de la mayoría de los usuarios. No obstante, en muchos Estados miembros, más de la mitad de estas instalaciones supera los 25 años de antigüedad. Este dato cobra especial relevancia en un contexto marcado por el envejecimiento de la población, el refuerzo de las políticas de movilidad sin barreras y la creciente exigencia en materia de sostenibilidad.
La ‘ola de renovación’ y el marco regulador europeo
En 2020, la Comisión Europea lanzó la denominada ‘ola de renovación’ en el marco del Pacto Verde Europeo, con el objetivo de contribuir a la lucha contra el cambio climático y alcanzar la neutralidad climática a mediados de siglo. La renovación del entorno construido se considera un pilar esencial para reducir el consumo energético de los edificios, las emisiones asociadas y las facturas energéticas, al tiempo que impulsa el empleo local, el crecimiento económico y la resiliencia de la Unión Europea.
En este contexto, la reciente refundición de la Directiva (UE) 2024/1275 sobre la eficiencia energética de los edificios (EPBD) resulta clave para aplicar el principio de ‘primero la eficiencia energética’. Las nuevas disposiciones establecen que, para 2050, el parque inmobiliario europeo deberá transformarse en un parque de cero emisiones.
El Libro Blanco de ELA subraya que los equipos de elevación pueden llegar a representar hasta el 10% del consumo energético total de un edificio residencial. Por ello, la modernización de los ascensores existentes contribuye directamente a los objetivos de descarbonización de la UE, al reducir el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero, disminuir los costes operativos para los propietarios y reforzar la seguridad energética.
Accesibilidad, inclusión y calidad de vida
Más allá del componente energético, la EPBD otorga una importancia creciente a la accesibilidad y la movilidad dentro de los edificios, poniendo el acento en la inclusión social y la mejora de la calidad de vida. La modernización de los edificios existentes ofrece una oportunidad significativa para eliminar barreras arquitectónicas, ya sea mediante la actualización de ascensores existentes o la instalación de nuevas soluciones de elevación y accesibilidad, como ascensores o salvaescaleras.
ELA destaca que sustituir todos los ascensores existentes por equipos completamente nuevos no constituye una solución ni sostenible ni rentable. Frente a ello, la modernización de las unidades existentes se presenta como una alternativa más eficiente desde el punto de vista ambiental, social y económico, generando beneficios tangibles tanto para los usuarios como para los propietarios de los edificios y la sociedad en su conjunto.
El valor social de los ascensores
El envejecimiento progresivo de la población europea refuerza la necesidad de invertir en accesibilidad en el parque edificatorio existente. Según el Libro Blanco, estas inversiones pueden reducir el gasto público asociado al cuidado de personas mayores en centros especializados, aumentar el valor de los inmuebles —al minimizar situaciones de desocupación— y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, muchos de los cuales desean permanecer en sus hogares habituales el mayor tiempo posible.
No en vano, los ascensores se utilizan más de un billón de veces al día en Europa, desempeñando un papel esencial en la vida cotidiana y en la cohesión social. Facilitan las interacciones sociales y contribuyen a una sociedad más inclusiva, aspectos que inciden directamente en el bienestar físico y mental de las personas y en su integración en comunidades cercanas.
Un enfoque gradual
El documento insta a los propietarios de ascensores a adoptar medidas de modernización con el fin de prevenir accidentes que puedan afectar tanto a los técnicos como a los usuarios finales. Estas actuaciones permiten, además, mejorar la accesibilidad para personas mayores o con discapacidad y aumentar la eficiencia energética global de los edificios.
ELA defiende un enfoque práctico y gradual de la modernización, que permita repartir la inversión en diferentes fases y reducir el impacto financiero para los propietarios. En esta línea, la asociación ha publicado el Libro Blanco de Seguridad y Accesibilidad en Ascensores Existentes, centrado en la sinergia de medidas combinadas para mejorar simultáneamente la seguridad, la accesibilidad y la eficiencia energética.
Llamamiento a los responsables políticos
A la luz de estas contribuciones, ELA y sus miembros instan a los legisladores europeos y nacionales a integrar la modernización de ascensores existentes en los planes nacionales de renovación de edificios, abordando tanto la eficiencia energética como la accesibilidad para personas con discapacidad. Asimismo, solicitan que se tengan en cuenta las oportunidades que ofrece la digitalización de los ascensores, incluyendo estas instalaciones en el esquema del Indicador de Preparación Inteligente (SRI), como herramienta para fomentar el ahorro energético y garantizar servicios de movilidad seguros.
Otro de los puntos clave es la necesidad de asegurar una implementación amplia y coherente de la Recomendación de la Comisión 95/216/CE, relativa a la mejora de la seguridad de los ascensores existentes, así como la aceptación y aplicación de la norma armonizada EN 81-80:2019, o de legislaciones nacionales equivalentes, en todos los Estados miembros.
Un potencial aún por desarrollar
ELA ha realizado recientemente una encuesta sobre el grado de implementación de la norma EN 81-80 en Europa, cuyos resultados evidencian importantes diferencias entre países y un amplio margen de mejora en materia de seguridad y accesibilidad. Según el Libro Blanco, existen numerosas soluciones disponibles en el mercado para modernizar el parque de ascensores existente, incrementando su seguridad, mejorando la accesibilidad para todos los usuarios y optimizando la eficiencia energética de los edificios.
Estado de aplicación de la norma EN 81-80 (SNEL) en la Unión Europea
Este color/cuadrícula significa: la norma EN 81-80 se ha implementado a través de una ley nacional, incluyendo una posición definida para el filtrado SNEL (= definiendo los riesgos SNEL que deben cubrirse, incluyendo un calendario).
Este color/cuadrícula significa: que la norma EN 81-80 se ha implementado como norma nacional, lo que se considera una buena práctica cuando las autoridades competentes evalúan un ascensor. Por lo tanto, se aplica ampliamente, aunque su aplicación no es obligatoria.
Este color/cuadrícula significa: legislación o directrices nacionales en preparación.
Este color/cuadrícula significa: un progreso bastante lento o que no se ha emprendido nada hasta ahora o que no se ha recibido/no se dispone de información sobre la aplicación de la norma EN 81-80.











