La incorporación de vidrios de altas prestaciones en los vidrios aislantes. El caso de Guardian Select
Dpto. Técnico Guardian Select
05/10/2026Cuando se habla del comportamiento de un acristalamiento, el primer aspecto que conviene tener en cuenta es que el vidrio aislante no es una única pieza de vidrio, sino una unidad formada por varios elementos que trabajan conjuntamente. En su configuración más habitual, dos hojas de vidrio quedan separadas por una cámara estanca mediante un perfil intercalario y se sellan perimetralmente. La cámara, que puede estar rellena de aire o de un gas como el argón, reduce la transferencia de calor entre el exterior y el interior.
Esta configuración permite mejorar de forma significativa el aislamiento respecto a un vidrio monolítico, pero también introduce una cuestión fundamental: el resultado depende de cómo se configure la unidad. El espesor de las hojas, la distancia entre ellas, el tipo de gas, el intercalario y, especialmente, las características de cada vidrio condicionan las prestaciones que puede alcanzar el conjunto.
Por eso, especificar un vidrio aislante implica bastante más que escoger un tipo de vidrio. Se trata de definir una composición en la que las diferentes hojas y componentes respondan a las condiciones concretas de cada proyecto. A partir de esa elección, la transformación adquiere también importancia: las hojas seleccionadas deben convertirse en una unidad correctamente ensamblada, sellada y preparada para mantener las prestaciones previstas durante su vida útil.
Es precisamente en ese punto donde la elección del vidrio y la capacidad del transformador forman parte de una misma cadena. La prestación que figura en la ficha técnica empieza con la composición, pero debe materializarse después en una unidad de vidrio aislante correctamente fabricada.
Seleccionar la combinación adecuada
Una de las principales ventajas del vidrio aislante es precisamente la posibilidad de combinar diferentes tipos de vidrio para alcanzar un determinado equilibrio entre prestaciones. La selección debe partir de la necesidad concreta del proyecto y valorar cómo interactúan entre sí las distintas propiedades.
Cuando el objetivo prioritario es mejorar el aislamiento térmico, los vidrios de baja emisividad permiten reducir la transmisión de calor a través del acristalamiento. Soluciones como ClimaGuard de Guardian Glass están diseñadas para mejorar el comportamiento térmico de las unidades de vidrio aislante, contribuyendo a reducir las pérdidas de calor en invierno y favoreciendo una temperatura interior más estable.
En edificios con una elevada exposición solar, la cuestión cambia. La entrada de radiación puede generar ganancias térmicas que incrementan la demanda de refrigeración, especialmente en orientaciones sur, este y oeste y en superficies acristaladas de grandes dimensiones. En estos casos, una solución de control solar permite limitar la energía solar que atraviesa el vidrio manteniendo una adecuada entrada de luz natural. Guardian Sun combina estas características con aislamiento térmico, por lo que puede utilizarse en unidades de vidrio aislante destinadas a mejorar el equilibrio entre transmisión luminosa, protección solar y eficiencia energética.
El aislamiento acústico responde a una necesidad diferente. En edificios situados junto a vías de tráfico, zonas urbanas con elevada actividad o determinados entornos industriales, el acristalamiento puede contribuir a reducir la transmisión del ruido exterior. Para conseguirlo, la composición de la unidad debe estudiarse teniendo en cuenta el tipo de ruido existente, los espesores de las hojas y la configuración del conjunto. Guardian Glass dispone de soluciones orientadas a mejorar el comportamiento acústico del acristalamiento, que pueden combinarse con otras prestaciones en función de los requisitos del proyecto.
La elección, por tanto, no debería realizarse atendiendo a una única característica del vidrio. Un edificio puede necesitar aislamiento térmico y control solar; otro puede requerir una respuesta específica frente al ruido; y determinados proyectos demandarán una combinación de varias prestaciones. El vidrio aislante permite trabajar sobre esa combinación mediante una composición adaptada a cada aplicación.
Guardian Select: la transformación también importa
Una vez definida la composición, queda una segunda cuestión: cómo se transforma el vidrio para obtener la unidad aislante que finalmente se incorpora a la ventana o fachada.
La calidad del vidrio de base es un elemento relevante, pero el resultado depende también de aspectos propios de la fabricación de la unidad: corte, manipulación, ensamblaje, limpieza de las hojas, colocación del intercalario, sellado y, cuando corresponde, incorporación de gas en la cámara. Todos estos procesos deben ejecutarse de acuerdo con unos parámetros adecuados para conseguir una unidad estable y duradera.
Aquí se sitúa Guardian Select, la red de transformadores de Guardian Glass, cuya propuesta se basa en trabajar con fabricantes seleccionados que cumplen unos requisitos de calidad y cuentan con el respaldo técnico de Guardian Glass.
Para el profesional que especifica o instala vidrio aislante, formar parte de una red de este tipo aporta varios elementos de valor. Entre ellos se encuentran el acceso a formación y asesoramiento técnico, herramientas para facilitar la selección y cálculo de composiciones, apoyo comercial y materiales destinados a facilitar la prescripción de las soluciones de Guardian Glass.
En el mismo sentido, la red también establece un marco de control sobre la fabricación de las unidades. Los transformadores Guardian Select están sujetos a procesos de evaluación y seguimiento que buscan mantener unos criterios homogéneos de calidad. Esta relación entre fabricante de vidrio y transformador permite acompañar el producto desde la selección de la solución hasta su transformación.
De Glasstec a Veteco: una industria que pone el foco en la transformación
La importancia de esta cadena de valor estará presente en las principales citas profesionales del sector. Glasstec, en Düsseldorf, concentra buena parte de las novedades relacionadas con el vidrio, su fabricación y transformación. Veteco, en Madrid, acerca esa evolución al ámbito de la envolvente, las ventanas y los cerramientos, donde las prestaciones del acristalamiento deben integrarse con el resto de elementos del sistema.
En ambos espacios, el vidrio aislante representa un buen ejemplo de cómo la evolución del producto va acompañada de una mayor especialización de los procesos de transformación. Seleccionar la composición adecuada es el primer paso; disponer de un transformador preparado para fabricar correctamente la unidad completa permite trasladar esa especificación al producto final.
En este recorrido, Guardian Select conecta la tecnología de Guardian Glass con la capacidad de transformación de sus fabricantes asociados, ofreciendo al mercado una red especializada y con criterios definidos de calidad, formación y soporte técnico. Una propuesta especialmente relevante cuando el comportamiento del acristalamiento depende de una decisión tan concreta como elegir correctamente qué vidrios deben formar parte de cada unidad aislante.





































