Pabellón 4, stands C08A y C08B
Worko: ingeniería textil aplicada al trabajo real
Durante años, el vestuario laboral se ha explicado en dos ejes: precio y disponibilidad. Pero la realidad operativa —uso intensivo, lavados industriales, desgaste en zonas críticas y exigencias normativas— ha cambiado la pregunta clave del sector: ¿Cuánto rinde una prenda a lo largo del tiempo? Con esa visión, Worko propone un cambio de paradigma: diseñar vestuario laboral desde la ingeniería textil, con objetivos técnicos claros y medibles. No se trata de prometer. Se trata de diseñar para durar, proteger y rendir hoy y después de horas de uso.
Del precio por unidad al coste por uso
Una prenda ‘barata’ puede salir cara si se degrada rápido, pierde forma o genera reposiciones y reclamaciones. Por eso Worko desplaza el foco al indicador que importa en programas de vestuario: el coste por uso.
¿Qué significa ‘ingeniería textil’ en Worko?
Worko estructura su enfoque en cinco pilares:
- Diseño funcional inteligente: patronaje técnico, refuerzos estratégicos y ergonomía real.
- Selección avanzada de tejidos: fibras y mezclas optimizadas, tratamientos específicos y estabilidad.
- Fabricación controlada: trazabilidad y control durante todo el proceso.
- Ensayos y pruebas: rendimiento verificado en condiciones exigentes y ciclos de lavado industrial.
- Normativa europea: diseño alineado desde el inicio con los requisitos aplicables según uso y riesgo.
Pantalón con elasticidad en 4 direcciones combinado AV EN ISO 20471 Clase 1, modelo WR.2.172.
Durabilidad demostrable: donde se gana (o se pierde) el margen
En B2B, la durabilidad no es un eslogan: es una variable de negocio. Se traduce en:
- Tejidos seleccionados por resistencia (abrasión, tracción, rotura).
- Refuerzos en zonas de alta fricción (rodillas, entrepierna, costuras críticas).
- Estabilidad de color y forma tras lavados industriales repetidos.
Resultado: menos sustituciones, menos paradas por falta de uniformidad y menos gestión correctiva.
Chaqueta softshell contrastes WR.3.833.
Lo que cambia para el distribuidor
Worko no solo aporta valor al usuario final. También aporta estabilidad, diferenciación y rentabilidad al distribuidor:
- Menos devoluciones y reclamaciones por desgaste prematuro.
- Menos gestiones posventa.
- Continuidad de modelos para reposiciones sin roturas de serie.
- Argumentario técnico sólido para vender por valor y defender margen.
En el trabajo real no hay margen para la improvisación. Cuando el vestuario laboral se diseña como ingeniería —con objetivos técnicos, control de proceso, pruebas y continuidad— deja de ser una partida de gasto y se convierte en una herramienta de rendimiento.








