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Unión de Mutuas ha elaborado una guía en la que analiza los factores de riesgo y propone medidas preventivas de seguridad, salud y protección para los trabajadores de los talleres de reparación de vehículos

Guía para reducir accidentes laborales en el sector de la automoción

Redacción Interempresas20/01/2020
El riesgo de accidentes laborales en el sector de la reparación de automóviles es alto debido, especialmente, a que los operarios de los talleres mecánicos realizan tareas muy diversas. Desde labores con tornillería de pequeñas dimensiones al trabajo con piezas pesadas como motores, puertas, y ruedas, pasando por la manipulación de sustancias peligrosas e incluso explosivas. Trabajos que exigen, además, el uso de herramientas y maquinaria específicas y que entrañan una exposición a diferentes tipos de daños y riesgos laborales.
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Portada de la Guía publicada por Unión de Mutuas.
Con el objetivo de fomentar y promover las buenas prácticas preventivas y reducir la siniestralidad en este sector industrial, Unión de Mutuas ha elaborado una guía en la que analiza estos factores de riesgo y detalla las medidas y las recomendaciones preventivas que aportan seguridad, salud y protección a los trabajadores.

Se trata de una herramienta útil y de fácil manejo que pretende ayudar a los empresarios de talleres de reparación de vehículos a cumplir con su responsabilidad de garantizar, razonable y eficazmente, con la protección de la seguridad laboral de los trabajadores, de acuerdo con la ley de prevención de riesgos laborales, al tiempo que incide en la sensibilización y concienciación de los trabajadores.

El manual identifica, localiza y valora los riesgos que afectan a los diferentes puestos de trabajo tan particulares que se dan en este sector industrial, desde la administración, recepción y ventas, al mecánico electricista, el chapista, el soldador, el pintor, ó las tareas de lavado manual y túnel de lavado.

Entre los riesgos más comunes, la guía destaca los relacionados con las instalaciones eléctricas, los elevadores de vehículos, los trabajos en los fosos, el riesgo de incendio y explosión, y los trastornos ergonómicos. La exposición a productos químicos y sus variantes vías de entrada —por contacto con la piel, inhalación e ingestión— son también riesgos peligrosos que pueden dar lugar a accidentes y enfermedades, afectando a la salud del trabajador e interrumpiendo el rendimiento de la empresa.

La falta de organización, orden y limpieza en los talleres son, en muchas ocasiones, causa frecuente de tensiones y precipitaciones innecesarias, que pueden dar lugar a accidentes, como golpes, esguinces o fracturas.

Además de los golpes, la guía enumera los cortes, los atrapamientos entre vehículos, los impactos contra los ojos —consecuencia de tareas de soldadura o pintura—, el contacto con disolventes y gases de escape, junto con las posturas forzadas, sobreesfuerzos y movimientos repetitivos como los riesgos más frecuentes a los que se exponen los trabajadores reparadores de vehículos.

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La guía detalla los peligros en los trabajos descritos en talleres mecánicos y todas las medidas preventivas a implantar.

Una vez identificados y descritos los posibles peligros, la guía detalla todas las medidas preventivas a implantar. Entre otras, subraya la importancia de trabajar siempre con el motor del vehículo parado, disponer de sistemas de evacuación de vapores o gases del escape, utilizar siempre lámparas portátiles antideflagrantes, en caso de falta de iluminación, así como mantener limpio de grasa y aceite, tanto el interior del foso como las escaleras de acceso.

En cuanto a los equipos técnicos de protección individual para evitar accidentes son fundamentales el uso de mascarillas para polvo o productos químicos, pantallas de protección de cara y ojos, guantes y calzado de seguridad, mandil de cuero, arnés anticaída y protección auditiva.

También frente al riesgo de incendio, el manual especifica los pasos a seguir según el tipo de fuego que se prenda en el taller, dependiendo del combustible sólido, líquido o gaseoso que lo provoque, ya que el tratamiento adecuado para apagarlo puede salvar vidas.