Doing business in Spain? Interempresas Media is the key
Canales Sectoriales
Vestuario Profesional

Smart Casual Business: cómo descifrar los dresscode y no dar la nota

Redacción Jobwear25/09/2014
En la oficina ya lo tienes por mano, has adaptado tu fondo de armario a tu trabajo y te has convertido en la imagen que la empresa quiere transmitir.

El susto viene cuando te llega una invitación para el dichoso congreso, y te dicen que el dress code es algo como “Smart Casual Bussines”. Genial, ¿y ahora qué?

No solo el uniforme transmite una imagen corporativa, porque como ya hemos hablado otras veces en nuestro blog, el dresscode es un uniforme más. Una imagen, unos valores y una personalidad.

En cuanto a las distintas clasificaciones de dicho código, aunque son variables según el evento o la situación, hay una serie de indicaciones básicas para no fallar en ninguna ocasión.

El dresscode se puede dividir en seis grandes categorías, que son: casual, semi-formal, cóctel, formal, etiqueta y etiqueta rigurosa. La cosa se complica cuando algunas de estas tienen subcategorías, que van en función de la hora, el lugar y el anfitrión. Aún así, el primer y único consejo que hay que dar ante estas situaciones es confiar en el instinto de cada uno.

El casual dresscode es una situación con muy poca formalidad. Comida con los de la empresa un sábado, casual Fridays en la oficina, o algún evento similar.

Para ella, tejanos, zapato plano o botín y camiseta o blusa. Se permiten bolsos grandes y el uso de tacón es voluntario. Los vestidos también son una buena opción, combinados con sandalia de cuña o bailarinas. Cualquier chaqueta vale: piel, gabardina o blazer (americana tipo sport).

Casual para ella. Imagen de Nueva era informativa
Casual para ella. Imagen de Nueva era informativa

Casual para él. Imagen de modahombre
Casual para él. Imagen de modahombre

Para él es aceptable el uso de tejanos, camisetas y zapatillas deportivas o náuticos, aunque una camisa por fuera medio arremangada también da el toque sport y a la vez arregla. La chaqueta de cuero sería bienvenida.

En cambio, dentro del casual hay varios matices. Si la invitación indica que hay que ir Business casual, la cosa cambia. La ropa casual en un ambiente corporativo indica que hay que mantener una apariencia profesional en el que la comodidad prevalezca.

Para ella, una blusa y un pantalón de traje o unas bermudas de vestir son una opción clave. Vestidos hasta la rodilla en tonos neutros y complementos como pañuelos, pendientes o un reloj son los aliados para pasar de un look de calle a un bussines. Se permiten las botas o botines, aunque siempre deberán llevar un poco de tacón y transmitir seriedad. Es decir, deben ir acorde con el resto de vestimenta.

Bussiness casual para ella.
Bussiness casual para ella. Imagen de Manequi



Bussines Casual para él. Imagen de Mariadegarmo
Bussines Casual para él. Imagen de Mariadegarmo

Él puede usar pantalones de vestir de algodón (lo que en inglés llaman khakis) o unos chinos y combinarlo con camisa o polo y mocasines o zapato plano cerrado. La camisa puede tener varias tonalidades, aunque ese día es mejor dejar los tonos llamativos en el armario. Los pasteles son una buena elección, y el marrón, el gris o el beige para pantalón y chaqueta.

Por último, dentro de los casuals, tenemos el que parece más difícil de definir. El smart casual. Para empezar, cabe aclarar que se trata de la clasificación con mayor formalidad dentro del look casual. Es ordenado y al mismo tiempo original y moderno.

Para ella existe un amplio abanico, ya que la formalidad y la gala se combinan presentando un abanico con un sinfín de posibilidades. Un traje de diseñador con una falda negra y sin blusa, por ejemplo, o mezclar camiseta de algodón con una falda de tubo y unos zapatos de tacón, y hasta un vestido de cóctel es apropiado en según qué ocasiones. La etiqueta y el largo se aparcan, pero se aceptan todo tipo de escotes sobrios, largos de falda, blusas y camisas, americanas o chales. Solo hay que ir con cuidado con la ordinariez o la insinuación. No es recomendable ir demasiado ceñida ni muy provocativa. Por lo demás, la gama de colores es infinita, aunque los tonos sobrios serán seguramente la opción más acertada.

Smart casual para ella. Imagen de Lifealignment
Smart casual para ella. Imagen de Lifealignment

Smart casual para él. Imagen de Trendencias Hombre
Smart casual para él. Imagen de Trendencias Hombre

Él no tiene un abanico tan amplio, pero sí que puede elegir entre varios looks. Unos pantalones de vestir oscuros, camisa y zapatos o mocasines. Para darle un toque de formalidad se puede añadir una americana. La corbata es opcional, pero la pajarita queda descartada. Una camisa sin abrochar hasta arriba, sin corbata y un traje de corte moderno (pitillo) dará un toque cool y a la vez serio.



Cuando no sabes si te has pasado…

Si el código de vestimenta es casual, en caso de duda, tanto para él como para ella, es mejor decantarse por un pequeño exceso de formalidad. En caso contrario, podrías ir demasiado “de calle”. Aún así, es tan grave pecar por exceso como por defecto, aunque siempre es preferible pasar desapercibido que llamar demasiado la atención.