Panter ofrece soluciones de calzado para las distintas áreas de trabajo de la industria alimentaria, con modelos que responden a diferentes necesidades de protección, higiene y confort
Mocasín, botín o bota: cómo elegir el calzado de seguridad según el puesto en la industria alimentaria
No todos los puestos necesitan una bota alta ni el mismo nivel de protección. Mientras que determinadas tareas requieren un calzado ligero que facilite los movimientos, otras exigen mayor cobertura del tobillo o impermeabilidad frente al contacto continuo con líquidos.
Para responder a estas necesidades, Panter, fabricante español de calzado de seguridad, protección y uniformidad, ofrece una amplia gama de mocasines, botines y botas altas, con diferentes materiales, sistemas de ajuste y prestaciones técnicas.
Mocasines: ligereza, comodidad y libertad de movimiento
En las tareas de manipulación, preparación, envasado y procesado de alimentos, donde se permanece muchas horas de pie y los desplazamientos son frecuentes, los mocasines de seguridad ofrecen ligereza, comodidad y libertad de movimiento, sin renunciar a la protección necesaria.
Para estas actividades, Panter ofrece cuatro modelos: Zagros, Canela, Diamante y Chacinero, que combinan puntera de seguridad Fiberplast resistente a impactos de 200 J y tecnologías orientadas a mejorar el confort durante la jornada.
Zagros y Canela están fabricados en microfibra Ecofriendly transpirable y lavable a 60 °C, certificada OEKO-TEX, que facilita la limpieza del calzado. Por su parte, Diamante y Chacinero incorporan piel natural de primera flor hidrófuga, especialmente resistente al contacto con grasas y sangre, una característica especialmente útil en determinados procesos de la industria alimentaria.
Sus sistemas de ajuste, mediante velcro industrial o cierre elástico, ofrecen distintas opciones de sujeción y facilidad de calce.
Botines: mayor cobertura y protección del tobillo
En determinados trabajos de producción, manipulación de materias primas, almacenamiento y mantenimiento, la protección del tobillo y una mayor sujeción del pie adquieren especial importancia. Los botines ofrecen una alternativa al calzado bajo, proporcionando mayor cobertura sin necesidad de recurrir a una bota alta.
Dentro de esta categoría, Panter dispone de Fragua, Butiro, Lúpulo y Merlot, cuatro modelos con puntera de seguridad Fiberplast de 200 J y protección sobredimensionada del tobillo, con acolchados que favorecen la comodidad y ayudan a evitar rozaduras.
Fragua está fabricado en piel natural de primera flor hidrófuga, resistente a grasas y sangre, e incorpora un cierre ajustable mediante velcro industrial, lengüeta y cordones interiores.
Para quienes priorizan la facilidad de limpieza, Butiro, Lúpulo y Merlot ofrecen una alternativa en microfibra Ecofriendly transpirable y lavable a 60 °C, certificada OEKO-TEX.
Las diferencias entre estos tres modelos se encuentran en sus suelas y sistemas de ajuste. Butiro incorpora cierre elástico autoajustable, mientras que Lúpulo y Merlot cuentan con suela Hidrogrip de alta resistencia a la hidrólisis y cierres de velcro industrial. Merlot añade un fuelle y una lengüeta sobredimensionada que facilitan el calce y descalce.
Esta variedad permite elegir entre distintos materiales y configuraciones, manteniendo la protección del pie y del tobillo como denominador común.
Botas impermeables: protección frente al contacto continuo con líquidos
En las zonas de lavado y limpieza, así como en determinadas áreas de producción y procesado de alimentos, los trabajadores están expuestos al contacto frecuente con agua, grasas, aceites y otros líquidos. En estas condiciones, las botas altas impermeables proporcionan la cobertura necesaria para proteger el pie y la parte inferior de la pierna frente a la humedad y las salpicaduras.
Panter ofrece tres modelos específicos para estos entornos: Bota 2090 Blanca, Tlaloc Antigrasa Alta Blanco y Charquera Antigrasa Alta Blanco. Los tres están fabricados en PVC y caucho nitrilo, son 100 % impermeables y presentan resistencia a grasas animales, aceites y sangre. Incorporan, además, horma ancha para favorecer el confort.
La principal diferencia está en la protección frente a impactos. La Bota 2090 Blanca, con clasificación S4, dispone de puntera de seguridad de acero resistente a 200 J y refuerzos exteriores en las zonas más expuestas a golpes, como el empeine, el talón y la parte frontal. También incorpora aislamiento frente al frío y un revestimiento interior con tratamiento antibacteriano y antifúngico.
Por su parte, Tlaloc y Charquera, con clasificación O4, están destinadas a puestos donde no se requiere puntera de seguridad. Ambas mantienen la impermeabilidad total y el tratamiento antigrasa, ofreciendo protección frente al contacto con líquidos en las áreas húmedas de las instalaciones alimentarias.
Seguridad frente al riesgo de resbalones
La presencia de agua, aceites, grasas y otros residuos en los suelos de las instalaciones alimentarias aumenta el riesgo de resbalones y caídas, por lo que la elección de un calzado con buenas prestaciones antideslizantes resulta fundamental.
La gama de calzado de Panter para la industria alimentaria incorpora suelas antideslizantes con marcado SR, que acredita su resistencia al deslizamiento conforme a los ensayos establecidos por la normativa aplicable. Una prestación especialmente relevante para mejorar la seguridad de los trabajadores en entornos donde la humedad y los residuos de los procesos productivos forman parte de las condiciones habituales de trabajo.
Una barrera antimicrobiana permanente
Otra de las prestaciones destacadas del calzado de Panter para la industria alimentaria es la innovadora tecnología Vibatech, una barrera antimicrobiana integrada directamente en el polímero de la suela que acelera hasta un 99 % la desaparición de virus y bacterias en tan solo seis horas. Su acción se extiende a más de 50 especies de bacterias, entre ellas Listeria, Campylobacter y Legionella.
A diferencia de otros tratamientos antimicrobianos, su eficacia se mantiene durante toda la vida útil del calzado. Una prestación especialmente relevante en la industria alimentaria, donde la higiene y el control microbiológico son fundamentales para mantener unas condiciones de trabajo adecuadas y prevenir riesgos de contaminación.
Panter: el calzado adecuado para cada puesto
Antes de elegir el calzado, conviene valorar tres aspectos fundamentales: la exposición a líquidos, el riesgo de impactos y la cobertura que necesita el pie y el tobillo. Con su gama de mocasines, botines y botas altas impermeables, Panter ofrece soluciones adaptadas a las distintas exigencias de la industria alimentaria, combinando seguridad, higiene y confort durante toda la jornada.











