Más de medio millón de pruebas alimentan la mayor base de datos de Europa sobre vida sostenible
Más de medio millón de ciudadanos de diez países europeos han evaluado su huella de carbono y sus elecciones de estilo de vida a través de la prueba Lifestyle Test. En total, han generado más de 500.000 pruebas Lifestyle Test y más de 50.000 planes de acción personales.
La magnitud del estudio lo convierte en el mayor conjunto de datos del continente sobre vida sostenible “y en un recurso inestimable para la transición ecológica de Europa, destacan en una nota de prensa fuentes de la red ICLEI, Gobiernos Locales por la Sostenibilidad (ICLEI), que colabora con más de 2.500 gobiernos locales y regionales comprometidos con el desarrollo urbano sostenible. Esta iniciativa, que forma parte del proyecto PSLifestyle financiado por la UE, está coordinada por el Fondo Finlandés de Innovación Sitra con 16 socios, entre ellos ICLEI Europa, de diez países.
La nueva plataforma Lifestyle Data permite acceder a este conjunto de datos de forma gratuita y abierta, con filtros por país, edad, género, ingresos, vivienda y mucho más. A diferencia de las proyecciones basadas en modelos, refleja realidades vividas. Revela qué acciones sostenibles están dispuestas a adoptar las personas y por qué otras siguen siendo menos atractivas.
Los datos sobre el estilo de vida ya se usan para la formulación de políticas, orientar la investigación, configurar nuevos modelos de negocio e inspirar iniciativas comunitarias, aseguran desde ICLEI.
“A diferencia de los modelos tradicionales, este conjunto de datos recoge las elecciones reales de los propios ciudadanos al vincular la huella de carbono con las acciones que planean y llevan a cabo. Eso lo convierte en el primero de su tipo en Europa”, afirma Jussi Nevanlinna, director del proyecto PSLifestyle.
Los resultados del estudio muestran “dónde está dispuesta la gente a cambiar y dónde los sistemas deben dar un paso adelante para facilitar una vida sostenible”, agrega Nevanlinna. Los resultados ponen de relieve tanto las oportunidades como las barreras. Muchos participantes están dispuestos a cambiar a un banco sostenible o a añadir un día vegetariano a su semana. Otras acciones, como reducir el tamaño de las viviendas, siguen siendo menos atractivas. “Estos contrastes proporcionan una valiosa evidencia de lo que se considera factible y de dónde sigue siendo necesario un apoyo sistémico”, añaden las mismas fuentes.
Los datos sobre el estilo de vida ya se están utilizando para informar la formulación de políticas, orientar la investigación, configurar nuevos modelos de negocio e inspirar iniciativas comunitarias, lo que ayuda a las partes interesadas a diseñar soluciones que facilitan y hacen más accesible la vida sostenible.
Para convertir los datos en acciones, PSLifestyle organizó talleres con responsables políticos, empresas, investigadores y la sociedad civil en ocho países. A ello se sumó el establecimiento de “un diálogo a nivel de la UE en mayo de 2025. A partir de estos debates, el consorcio identificó lecciones clave que ponen de relieve dónde es más urgente el cambio: deben eliminarse las barreras para que las opciones sostenibles se conviertan en la opción más fácil; las acciones deben reflejar las prácticas culturales, las condiciones locales y las necesidades cotidianas; y el impacto duradero depende de datos fiables y transparentes y de una colaboración más estrecha entre los distintos sectores para convertir los conocimientos en cambios reales”.







