Entrevista a Carlos Morán, Territory Manager at Esri España y responsable de Administración Local y Smart City de Esri España
¿Por qué decidió Fuenlabrada apostar por un gemelo digital?
Durante muchos años, los ayuntamientos han gestionado sus ciudades gracias al conocimiento acumulado de sus equipos. Ese conocimiento sigue siendo fundamental, pero hoy las ciudades son más complejas que nunca. Los datos crecen constantemente, las necesidades cambian más rápido y las decisiones tienen cada vez más impacto en ámbitos tan diversos como la movilidad, la energía, la seguridad o los servicios sociales.
En Fuenlabrada entendieron que debían dar un paso más. No buscaban tener más tecnología ni más mapas, sino una forma distinta de mirar, entender y gestionar la ciudad. El gemelo digital nace precisamente de esa necesidad: convertir información dispersa en una visión compartida que permita tomar mejores decisiones.
Desde Esri España, nuestro objetivo era el de construir una infraestructura de conocimiento que permaneciera en el ayuntamiento independientemente de las personas o de los cambios que puedan producirse con el tiempo. Cuando toda la información se conecta al territorio, la ciudad empieza a hacerse visible de una forma completamente nueva. Y cuando una ciudad se ve mejor, también se gobierna mejor.
Muchas administraciones encuentran dificultades para compartir información. ¿Cómo se abordó este reto?
Uno de los aprendizajes más importantes es que la resistencia al intercambio de información no suele tener que ver con una falta de colaboración. En muchos casos responde a la responsabilidad de custodiar datos sensibles o al temor de incumplir obligaciones legales.
Por eso, este proyecto no se planteó como una cuestión tecnológica, sino como un ejercicio de confianza. Trabajamos en reglas claras: gobierno del dato y acompañamiento a las distintas áreas. El mensaje era sencillo: compartir información no significa perder control, sino ganar capacidad para entender conjuntamente los problemas de la ciudad.
Cuando las diferentes áreas empezaron a comprobar las ventajas de trabajar con una única fuente de verdad, la colaboración surgió de forma natural.
¿Qué papel desempeña la tecnología Esri dentro de esta transformación?
ArcGIS es mucho más que una plataforma cartográfica. Nos permite integrar información procedente de múltiples ámbitos municipales y convertirla en una visión única de la ciudad.
Lo verdaderamente valioso es que proporciona un lenguaje común entre departamentos que tradicionalmente trabajaban de forma independiente, algo esencial en un municipio. Hablamos de que movilidad, energía, medio ambiente, urbanismo o administración electrónica pueden analizar una misma realidad desde perspectivas distintas, pero compartiendo la misma base de información.
Eso es lo que nos ha permitido evolucionar desde la gestión de datos hacia una auténtica gestión del conocimiento
En el caso de Fuenlabrada, ¿qué soluciones están demostrando más valor?
La Zona de Bajas Emisiones, los análisis de pobreza energética, la evaluación del potencial fotovoltaico o la gestión del inventario IoT son algunos de los proyectos que ya están generando resultados tangibles.
Todos ellos comparten una misma filosofía: utilizar una base común de información geográfica para tomar decisiones más rápidas, mejor fundamentadas y con mayor capacidad de medir impacto.
Este es un proyecto muy reciente, ¿cómo sabe un ayuntamiento que la transformación está funcionando?
Hay indicadores técnicos que se puede monitorizar desde la propia plataforma, pero también señales muy visibles dentro de la organización. En este caso, una de las señales más significativas ha sido comprobar que las distintas áreas han empezado a solicitar pantallas para visualizar mapas, indicadores y cuadros de mando en su trabajo diario. Es decir, han incorporado la solución de manera natural y están haciendo un uso activo de ella.
Cuando una herramienta deja de ser una obligación y se convierte en algo que la gente quiere utilizar, es señal de que el cambio cultural dentro de ese organismo ha comenzado.
"La innovación urbana ya no puede entenderse desde una única organización. Los retos son demasiado complejos y requieren colaboración", remarca Carlos Morán.
¿Qué consejo daría a otros municipios que, como Fuenlabrada, quieren iniciar este camino?
El principal consejo sería no empezar por la tecnología. Muchas organizaciones creen que la transformación digital consiste en adquirir herramientas nuevas, cuando en realidad consiste en construir una visión compartida.
Lo primero es preguntarse qué problemas se quieren resolver y qué información es necesaria para hacerlo mejor. A partir de ahí, la tecnología se convierte en una palanca extraordinaria.
También recomendaría buscar victorias tempranas. Cuando un proyecto demuestra utilidad en cuestiones concretas, la organización gana confianza y la adopción se acelera. En el caso del Ayuntamiento de Fuenlabrada, los primeros casos de uso ayudaron a que distintas áreas entendieran rápidamente el valor de trabajar sobre una misma plataforma.
Y, sobre todo, es fundamental pensar a largo plazo. Un modelo de datos bien construido o una dirección normalizada quizás no generan titulares, pero son los cimientos sobre los que se apoyarán las decisiones de los próximos años.
¿Cómo imaginas Fuenlabrada dentro de cinco años?
Nuestra visión es que el gemelo digital deje de ser únicamente una herramienta municipal para convertirse en un espacio compartido por toda la ciudad, en una especie de “sistema operativo”. Queremos que ciudadanía, empresas, universidades, entidades sociales y emprendedores puedan participar en la construcción de soluciones para mejorar el territorio.
La innovación urbana ya no puede entenderse desde una única organización. Los retos son demasiado complejos y requieren colaboración. Por eso creemos en una ciudad capaz de abrir sus datos, compartir conocimiento y generar nuevas oportunidades a partir de la inteligencia colectiva.
Si algo demuestra la experiencia de Fuenlabrada a otros municipios es que el futuro de las ciudades no dependerá solo de las inversiones físicas que sean capaces de realizar, sino de su capacidad para convertir datos en conocimiento y conocimiento en acción. Ahí es donde tecnologías como ArcGIS están marcando una diferencia real. Y ahí es donde Fuenlabrada aspira a seguir siendo un referente para otros municipios que quieren construir una gestión más inteligente, más sostenible y más cercana a las personas.
“La resistencia al intercambio de información no suele tener que ver con una falta de colaboración. En muchos casos responde a la responsabilidad de custodiar datos sensibles o al temor de incumplir obligaciones legales”
“Nuestra visión es que el gemelo digital deje de ser únicamente una herramienta municipal para convertirse en un espacio compartido por toda la ciudad, en una especie de 'sistema operativo”
“Cuando una herramienta deja de ser una obligación y se convierte en algo que la gente quiere utilizar, es señal de que el cambio cultural dentro de ese organismo ha comenzado”



















