El recorrido de Microsoft durante dos décadas para reducir el uso de agua mientras impulsa su crecimiento
Judy Priest, CVP y CTO de Cloud Operations & Innovation, y Steve Solomon, VP de Datacenter Engineering, Microsoft
24/06/2026
En Microsoft, la gestión responsable del agua es una prioridad desde la construcción de nuestros primeros centros de datos a comienzos de los años 2000, y sigue siendo un pilar clave de nuestra estrategia actual y futura. Este enfoque sustenta tanto nuestra iniciativa de infraestructura de IA con enfoque ‘Community-First’ como el compromiso de la compañía de ser positiva en agua –‘water positive’- en 2030, es decir, devolver más agua de la que consumimos.
En este contexto, España se ha convertido en un mercado clave para el desarrollo de infraestructuras cloud sostenibles. Microsoft ya cuenta con su primera región cloud en la Comunidad de Madrid y avanza en el desarrollo de un campus de centros de datos en Aragón, donde estas innovaciones en eficiencia hídrica y gestión responsable del agua serán fundamentales para acompañar el crecimiento de la demanda digital.
Este avance va acompañado de un compromiso firme con la transparencia, para que las personas puedan entender, no solo cuánta agua utilizamos, sino también cómo estamos trabajando para reducir ese consumo de forma progresiva.
Gracias a la innovación continua y a los avances en tecnologías de refrigeración, hemos logrado mejorar cerca de un 90% nuestro indicador de eficiencia en el uso de agua (WUE), medido en litros por kilovatio hora (L/kWh), desde la primera generación de nuestros centros de datos a comienzos de los años 2000.
En términos medios, hemos pasado de 2,3 L/kWh a 0,27 L/kWh en 2025, un avance que refleja décadas de innovación y nuestro compromiso por reducir el consumo de agua en los centros de datos sin dejar de dar respuesta a la creciente demanda de servicios en la nube y de inteligencia artificial.
En el conjunto de nuestros centros de datos propios, nos hemos marcado como objetivo reducir en un 40% el consumo de agua de aquí a 2030. A cierre de 2025, ya hemos logrado una reducción del 25%, lo que nos sitúa por buen camino hacia esa meta.
Este sólido avance refleja el impacto de nuestras inversiones continuas en tecnologías de refrigeración más eficientes en el uso de agua, junto con mejoras operativas y prácticas de gestión responsable de este recurso*.
En el ejercicio fiscal 2025, Microsoft alcanzó un hito importante en su compromiso de ser ‘water positive’ en 2030, al reponer más agua de la que utilizó en el conjunto de sus operaciones globales durante el año.
Este progreso ha sido posible al desvincular el crecimiento de los centros de datos del consumo de agua, mediante prácticas de gestión responsables y resilientes de este recurso, así como el despliegue de tecnologías de refrigeración cada vez más eficientes, lo que demuestra que el crecimiento digital y una gestión sostenible del agua pueden avanzar de la mano.
Seguimos comprometidos a construir sobre estos avances y a sostener en el tiempo un desempeño ‘water positive’, a medida que seguimos avanzando hacia nuestro objetivo de 2030.
Gestión del agua desde el diseño
Desde los primeros diseños de nuestros centros de datos, priorizamos la eficiencia en el uso del agua minimizando al mismo tiempo el impacto en el consumo energético, mediante el uso de sistemas de refrigeración de alta eficiencia que operan a temperaturas de agua más elevadas.
Ya en 2008 adoptamos la refrigeración por aire directo con apoyo evaporativo como estrategia principal en el conjunto de nuestros centros de datos. Este sistema utiliza mucha menos electricidad y hasta un 90% menos de agua que los sistemas tradicionales de refrigeración basados en agua, al recurrir a este recurso únicamente cuando la temperatura exterior supera los 85°F (29,4 °C).
En algunas zonas del norte de Europa no es necesario utilizar agua para la refrigeración en todo el año, mientras que, en otras regiones más frías, como Dublín y Ámsterdam, se emplea en menos del 5 % del tiempo. En climas más templados, como Virginia, normalmente solo se requiere en torno al 10 % del año, mientras que, en entornos más cálidos, como Phoenix, su uso puede alcanzar hasta el 40 % del tiempo.
Como resultado, aproximadamente el 90% de nuestros centros de datos propios en 2025 operan con sistemas de refrigeración altamente eficientes, con bajo o nulo consumo de agua.
Aunque la mayoría de nuestros centros de datos existentes ya son altamente eficientes en el uso del agua, no nos hemos detenido ahí. En 2024, Microsoft presentó un nuevo diseño de centro de datos optimizado para cargas de trabajo de inteligencia artificial que no consume agua para la refrigeración durante su funcionamiento, reforzando aún más nuestro compromiso con la gestión del agua desde el diseño.
Este enfoque también se aplicará a las nuevas infraestructuras que Microsoft está desarrollando en España. Los próximos centros de datos incorporarán diseños de refrigeración en circuito cerrado —con tecnologías de refrigeración directa a nivel de chip— que permiten mantener la temperatura óptima sin necesidad de consumir agua durante su operación.
Esta solución de refrigeración a nivel de chip permite un control preciso de la temperatura por zonas sin evaporación de agua, al recircularla a través de un sistema de circuito cerrado de refrigeración directa al chip.
A medida que nuestra red de centros de datos sigue creciendo, la incorporación de estos diseños sin consumo de agua contribuirá a seguir reduciendo la intensidad en el uso de agua de Microsoft con el paso del tiempo.
Métodos de refrigeración de centros de datos, explicados:
- Torres de refrigeración (Cooling towers): Sistemas tradicionales que eliminan el calor mediante la evaporación de agua durante todo el año.
- Refrigeradores híbridos de fluido (Hybrid fluid coolers): Utilizan la evaporación de agua para refrigerar durante los periodos de altas temperaturas en verano y cambian a modo seco cuando desciende la temperatura ambiente.
- Refrigeración por aire exterior (Direct air): Emplea aire del exterior para la refrigeración, con un consumo de agua mínimo o nulo. El agua solo se utiliza cuando la temperatura exterior supera los 29,5 °C (85 °F).
- Enfriadoras condensadas por aire (Air-cooled chillers): Utilizan refrigeración mecánica y aire exterior para extraer calor de circuitos cerrados de refrigerante, sin necesidad de evaporar agua.
- Centros de datos de IA con refrigeración líquida (Liquid-cooled AI data centers): Utilizan sistemas de refrigeración directa al chip en circuito cerrado para proporcionar un control preciso de la temperatura a nivel de procesador, disipando el calor de forma altamente eficiente y sin evaporación de agua.
Modernización de la refrigeración en centros de datos mediante controles más avanzados
La innovación en el diseño es solo una parte de la historia. También estamos mejorando la eficiencia de las instalaciones que utilizan agua mediante un enfoque continuo en la optimización de los parámetros de temperatura y humedad, lo que permite un control ambiental más preciso y evita el sobreenfriamiento.
Además, revisamos de forma periódica el uso del agua y comparamos los datos reales con las previsiones de diseño utilizando información meteorológica en tiempo real y análisis operativos. Esto nos ayuda a garantizar que nuestros centros de datos funcionan según lo previsto y nos permite identificar y abordar rápidamente cualquier consumo de agua inesperado.
Estos esfuerzos, junto con mejoras continuas en hardware y operaciones, están orientados a utilizar la menor cantidad posible de agua.
En concreto, en nuestros centros de datos de Phoenix (Arizona), la aplicación de estos avances permitió mejorar un 23% interanual el indicador WUE solo en el ejercicio fiscal 2025. Estos avances ya se están implantando en nuestros centros de datos a nivel global que utilizan refrigeración evaporativa directa.
Mejoras operativas como estas son una de las razones por las que Microsoft ha logrado registrar reducciones significativas a largo plazo en la intensidad de uso de agua a lo largo de distintas generaciones de centros de datos.
También apuntan a la siguiente fase de nuestro trabajo: ampliar el uso de fuentes de agua reciclada, reutilizada y alternativas siempre que sea posible.
Uso de agua reciclada, reutilizada y no potable
Además de mejorar la eficiencia, también priorizamos el uso de agua reciclada, reutilizada o no potable siempre que es posible en nuestras operaciones. Hemos ampliado el uso de estas fuentes en algunas de las regiones con mayor consumo de agua, lo que contribuye a reducir la presión sobre los recursos de agua dulce.
Por ejemplo, en Quincy (Washington), Singapur y San Antonio (Texas), tres ubicaciones clave en nuestro avance en la gestión responsable del agua, utilizamos un 74%, un 99% y un 79% de agua reciclada, reutilizada o no potable, respectivamente.
Los sistemas de captación de agua de lluvia ya están en funcionamiento en algunos centros de datos de Países Bajos, Suecia e Irlanda, y está prevista su instalación en Canadá, Reino Unido, Finlandia, Italia, Sudáfrica y Austria.
Para ilustrar su potencial impacto, se espera que los nuevos centros de datos de Microsoft en Quebec recojan hasta 1,5 millones de litros de agua de lluvia al año, en función de los niveles de precipitación locales. Esta agua puede utilizarse para compensar aún más la ya reducida captación de agua en estas instalaciones.
Ampliar el uso de fuentes de agua alternativas de este modo contribuye a reducir la presión sobre los suministros municipales de agua, al tiempo que permite mantener una operación eficiente de los centros de datos.
En España, este enfoque se materializa en iniciativas concretas que combinan tecnología y colaboración local para mejorar la gestión del agua. En Zaragoza, por ejemplo, siete explotaciones agrícolas trabajan con el apoyo de Microsoft en un proyecto que abarca 740 hectáreas y tiene como objetivo reducir el consumo de agua en 100.000 metros cúbicos al año antes de 2027, al tiempo que mejora la productividad. Durante la campaña 2025, el proyecto ha logrado un ahorro de más de 150.000 metros cúbicos de agua, superando los objetivos previstos.
Este avance ha sido posible gracias al uso de inteligencia artificial sobre Azure, a la adopción de sistemas de riego de precisión basados en sensores, análisis de suelo y recomendaciones personalizadas, que han ayudado a los agricultores a pasar de un riego basado en calendario a un modelo basado en datos. A partir de esta información, el sistema calcula con precisión cuándo y cuánto regar, optimizando el uso del agua sin comprometer el rendimiento de los cultivos. Como resultado, se ha alcanzado una reducción media de hasta 393 m³ de agua por hectárea, mejorando al mismo tiempo la eficiencia y la productividad de los cultivos.
Además, en la provincia de Guadalajara, Microsoft colabora con la Mancomunidad de Aguas del Sorbe y Aganova en el desarrollo de soluciones de detección de fugas basadas en inteligencia artificial, capaces de identificar averías ocultas en las redes de distribución y facilitar su reparación sin necesidad de interrumpir el suministro.
Según sea necesario, implantamos sistemas de tratamiento de agua in situ que permiten a las instalaciones reutilizar el agua varias veces en las operaciones de refrigeración. Estos sistemas generan agua purificada apta para volver a utilizarse en los sistemas de refrigeración, lo que reduce la dependencia global del suministro de agua de red.
En conjunto, estos esfuerzos demuestran cómo la innovación en ingeniería y la excelencia operativa pueden trabajar de forma coordinada para reducir de manera significativa el uso de agua a nivel de instalación.
Avanzar en la gestión responsable del agua a través de la inversión y la colaboración con las comunidades
Trabajamos estrechamente con los proveedores locales de servicios públicos para reducir la presión sobre los recursos comunitarios y anticipar las necesidades de suministro e infraestructura asociadas a nuestras operaciones.
Más allá de nuestras propias operaciones, el compromiso de Microsoft denominado Datacenter Community Pledge nos impulsa a proteger las cuencas hidrográficas locales, implicar a los grupos de interés e invertir en proyectos que refuercen la resiliencia hídrica a nivel regional, contribuyendo a que el crecimiento de los centros de datos respalde tanto la sostenibilidad ambiental, como el bienestar a largo plazo de las comunidades.
Cuando se requieren mejoras en los sistemas, Microsoft financia íntegramente esas actualizaciones, de modo que las comunidades no tengan que asumir el coste de dar soporte a nuestras operaciones.
Más allá de nuestra propia actividad, invertimos directamente en infraestructuras hídricas en las comunidades, mediante la modernización de los sistemas de agua, la ampliación del acceso, el aumento de su fiabilidad y el apoyo a los operadores para mantener tarifas y presión estables.
Estas inversiones generan valor compartido tanto para Microsoft, como para las comunidades locales con las que colaboramos estrechamente, al reforzar infraestructuras críticas y contribuir a la resiliencia hídrica a largo plazo.
Por ejemplo, cerca de nuestro centro de datos en Leesburg (Virginia), Microsoft está financiando más de 25 millones de dólares en mejoras de los sistemas de agua y saneamiento para garantizar que el coste de dar servicio a nuestras instalaciones no recaiga en los usuarios locales.
Desde 2020, hemos invertido más de 500 millones de dólares en más de 75 proyectos de infraestructuras de agua y aguas residuales que generan beneficios significativos para las comunidades.
Reposición
Por último, combinamos todo este trabajo con nuestro compromiso más amplio de Water Positive, es decir, nuestro objetivo de reponer más agua de la que consumimos para 2030, al tiempo que avanzamos en nuestro enfoque de infraestructura de IA Community-First, que prioriza ofrecer beneficios medibles a las comunidades en las que operamos.
Este planteamiento se extiende a toda nuestra red de centros de datos, incluidas las instalaciones en alquiler. En el ejercicio fiscal 2025, repusimos más agua de la que consumimos a nivel global, lo que supone un hito significativo en nuestro camino en la gestión responsable del agua.**
Damos prioridad a proyectos diseñados para aportar una contribución hídrica relevante en cada comunidad local y trabajamos activamente para impulsarlos. Por ejemplo, en el área metropolitana de Phoenix y en comunidades cercanas de Nevada, colaboramos con FIDO Tech y con los operadores locales para desplegar sistemas de detección de fugas basados en inteligencia artificial que identifican y reparan averías ocultas en redes de agua envejecidas.
Al evitar la pérdida de agua antes de que se produzca, estas iniciativas ayudan a mantener más agua en circulación, mejorar la fiabilidad para los usuarios y aumentar de forma efectiva la cantidad de agua disponible para su uso en todo el sistema.
En todo el Medio Oeste, colaboramos con The Nature Conservancy para restaurar antiguos humedales en forma de meandro —cuerpos de agua con forma de media luna que recargan de manera natural las aguas subterráneas, reducen el riesgo de inundaciones y favorecen el hábitat de las especies autóctonas.
Estos humedales actúan como reservorios naturales, capturando el agua y devolviéndola lentamente a los acuíferos locales con el tiempo. El objetivo es lograr una mayor estabilidad en la disponibilidad de agua para la agricultura, ecosistemas más saludables y una mayor resiliencia para las comunidades cercanas a lo largo de todo el año.
De cara al futuro
A medida que los desafíos relacionados con el agua se vuelven cada vez más complejos en todo el mundo, Microsoft mantiene un firme compromiso con la protección del agua como recurso natural esencial.
Seguimos impulsando innovaciones en centros de datos que reducen la intensidad en el uso de agua, al tiempo que responden a las crecientes exigencias de rendimiento de los servicios en la nube y de inteligencia artificial.
A través de diseños de refrigeración sin consumo de agua optimizados para cargas de trabajo de IA, iniciativas de reutilización del agua tanto dentro como fuera de nuestras instalaciones, y programas de gestión centrados en las comunidades, trabajamos para avanzar hacia un futuro en el que el crecimiento digital y una gestión responsable del agua vayan de la mano.
También estamos explorando arquitecturas de refrigeración por zonas que permiten adaptar con mayor precisión los sistemas de refrigeración a las necesidades de los distintos tipos de hardware, mejorando la eficiencia y dando soporte a una combinación diversa de cargas de trabajo de IA y tradicionales.
Los centros de datos son una infraestructura esencial para la economía digital, y creemos que deben diseñarse y operar de manera que aporten valor a las comunidades a las que sirven. En la última década, hemos demostrado que el avance tecnológico y la gestión responsable del medioambiente pueden progresar de forma conjunta, y seguimos comprometidos a continuar en ese camino a medida que construimos los centros de datos del futuro.
Judy Priest lidera la estrategia tecnológica, innovación e investigación de la infraestructura global de nube e IA de Microsoft, impulsando avances en arquitectura de centros de datos, sostenibilidad, energía, sistemas de refrigeración y tecnologías emergentes que permiten ofrecer servicios fiables y escalables.
Steve Solomon es ingeniero profesional y dirige la estrategia de ingeniería de la infraestructura global de nube e IA de la compañía. Está especializado en diseño de centros de datos, sostenibilidad, energía e innovación en refrigeración, contribuyendo al desarrollo de infraestructuras fiables, eficientes y alineadas con las necesidades de las comunidades a gran escala.
*Nota 1: Medido como volumen de agua extraída por megavatio (MW); basado en una referencia de 2022.
**Nota 2: Para conocer cómo Microsoft calcula y realiza el seguimiento de los datos de reposición de agua, consulte nuestra ficha de datos medioambientales del ejercicio fiscal 2024.















