Check Point alerta del aumento del 30% de ciberataques en la manufactura
La manufactura, objetivo prioritario de la ciberdelincuencia
‘Check Point Research’, la división de Inteligencia de Amenazas de Check Point® Software Technologies Ltd. (NASDAQ: CHKP), advierte de que la manufactura “se ha convertido en uno de los principales objetivos de la ciberdelincuencia global”. Cada empresa del sector afrontó en 2025 una media de 1.585 ataques semanales, un 30% más que el año anterior, según el ‘Manufacturing Security Report 2025’. Este crecimiento se explica por la combinación de 'ransomware' cada vez más sofisticado, vulnerabilidades en las cadenas de suministro hiperconectadas y la acción de grupos patrocinados por Estados y hacktivistas, que buscan interrumpir operaciones y robar propiedad intelectual crítica, según informa la empresa desde nota de prensa.
Impacto económico y estratégico de los ataques
Desde la compañía subrayan que los ciberdelincuentes son conscientes de que “cada hora de producción detenida puede costar millones”. Por este motivo, los fabricantes se han convertido en un blanco prioritario para los grupos de 'ransomware', que no necesitan sustraer datos sensibles si logran paralizar la actividad y exigir un rescate.
Algunos incidentes recientes lo demuestran: Clorox, Nucor, Sensata Technologies o Schumag AG han registrado pérdidas millonarias en un solo trimestre, interrupciones de producción en grandes siderúrgicas, retrasos masivos en envíos o incluso insolvencia en fabricantes alemanes tras paradas sostenidas.
Más allá del impacto económico directo, los ataques generan efectos en cascada: pérdida de confianza, incumplimientos contractuales, retrasos en innovación y mayor presión regulatoria. La industria manufacturera, dependiente de proveedores, socios globales y dispositivos IoT/OT, se convierte en un ecosistema vulnerable en el que una sola brecha puede afectar a sectores enteros.
Riesgos en la cadena de suministro y nuevas motivaciones
Los compromisos en la cadena de suministro no solo provocan retrasos y erosión de la confianza del cliente, sino que ponen en peligro la competitividad de las empresas que, como puntualizan, operan bajo modelos “just in time”.
En paralelo, los ataques patrocinados por Estados han perseguido el robo de propiedad intelectual y la disrupción estratégica. En los últimos dos años se documentaron sustracciones de planos de drones, diseños automotrices avanzados y tecnologías vinculadas a la defensa.
Asimismo, hacktivistas con motivaciones políticas dirigieron ataques contra fabricantes relacionados con sectores de defensa, energía e infraestructuras críticas. La seguridad de la manufactura trasciende lo operativo y se consolida como un asunto de competitividad económica y estabilidad nacional.
Recomendaciones de Check Point Research
La firma subraya que los líderes manufactureros no pueden adoptar una estrategia reactiva. Entre las prioridades destacan:
- Construir resiliencia en las operaciones: planes de continuidad probados y recuperación en horas, no semanas.
- Asegurar la cadena de suministro: aplicar estándares de ciberseguridad en proveedores y socios, con visibilidad total de accesos y riesgos de terceros.
- Proteger la propiedad intelectual: invertir en defensas basadas en inteligencia, detección avanzada y prevención de fuga de datos.
- Adoptar una defensa proactiva: ir más allá del cumplimiento normativo con una estrategia de prevención que reduzca el riesgo antes de que ocurra el ataque.
“Los ciberataques en este sector no solo detienen la producción: también retrasan la entrega de bienes, comprometen la propiedad intelectual y desestabilizan economías. En aquellos países donde la manufactura es un pilar económico, la ciberresiliencia no es solo parte de la gestión de TI, sino una cuestión de interés nacional”, afirmó Mario García, director general de Check Point Software para España y Portugal.







