Hanwha Vision lanza cámaras con IA de segunda generación para entornos exigentes
Hanwha Vision ha incorporado dos nuevos modelos a su serie X de segunda generación con inteligencia artificial: las cámaras XNV-A8084RS y XNV-A9084RS, diseñadas para aplicaciones en las que la exposición ambiental, la corrosión o los impactos físicos son factores habituales. Según la compañía, ambos equipos combinan una carcasa de acero inoxidable con las capacidades de procesamiento del sistema Wisenet 9 para ofrecer funciones avanzadas de analítica de vídeo y una mayor eficiencia operativa.
La empresa dirige estos nuevos dispositivos a entornos como instalaciones industriales, la industria alimentaria, infraestructuras de transporte y ubicaciones costeras, donde la resistencia del hardware constituye un requisito esencial.
Las nuevas cámaras incorporan el procesador Wisenet 9, basado en una arquitectura de doble unidad de procesamiento neuronal (NPU), que separa las tareas de procesamiento de imagen y analítica mediante inteligencia artificial. De acuerdo con Hanwha Vision, este diseño mantiene una calidad de imagen elevada incluso cuando la cámara ejecuta simultáneamente funciones intensivas de detección y clasificación de objetos.
El procesamiento de la inteligencia artificial se realiza directamente en la propia cámara, lo que reduce la latencia y el consumo de ancho de banda, al tiempo que facilita la generación de metadatos para aplicaciones de análisis y gestión de vídeo. Entre las funciones disponibles figuran la detección de personas, vehículos, matrículas y otros objetos, así como la extracción de atributos como el género, el color de la ropa o el tipo de vehículo.
Uno de los elementos diferenciales de esta nueva gama es su construcción en acero inoxidable STS316L, acompañada de una cúpula de nailon diseñada para resistir el amarilleamiento provocado por la radiación solar y la exposición a productos químicos. Según explica el fabricante, los equipos han superado certificaciones de resistencia frente al polvo, la inmersión en agua, los lavados a alta presión, impactos, vibraciones, humedad y ciclos térmicos, con el objetivo de asegurar su funcionamiento en instalaciones industriales y otras infraestructuras sometidas a condiciones ambientales especialmente exigentes.
Además, incorporan un modo de funcionamiento orientado a reducir el consumo energético mediante las tecnologías WisePower ECO y WiseStream. La primera ajusta dinámicamente el uso de energía en función de las necesidades de iluminación infrarroja, mientras que la segunda optimiza el ancho de banda aplicando distintos niveles de compresión en función de los objetos detectados por la inteligencia artificial.
En el apartado de ciberseguridad, Hanwha Vision señala que las cámaras integran funciones como arranque seguro (Secure Boot), sistema operativo protegido (Secure OS), firmware cifrado y certificación FIPS 140-3 Nivel 3 para la protección de credenciales y datos de vídeo.
La compañía añade que también proporciona una lista de materiales de software (SBOM) para facilitar la gestión de vulnerabilidades y que ha obtenido la certificación ISO/IEC 42001 para su sistema de gestión de inteligencia artificial.
Con esta incorporación, Hanwha Vision amplía la familia de cámaras de la serie X de segunda generación con equipos concebidos para aplicaciones de videovigilancia que requieren combinar analítica basada en inteligencia artificial y una elevada resistencia frente a condiciones ambientales extremas.



















