Crece entre los españoles la preocupación por la seguridad internacional
La preocupación de la ciudadanía española por la seguridad internacional ha aumentado durante los últimos cinco años. Así lo refleja el II Barómetro de Percepción Social en España sobre Seguridad y Defensa, elaborado por GAD3 para TEDAE a partir de más de 2.000 entrevistas realizadas a población mayor de edad residente en España. El estudio sitúa los conflictos armados, la inestabilidad económica y la migración irregular entre las principales inquietudes de los encuestados y recoge un amplio respaldo al fortalecimiento de las capacidades estratégicas europeas y al desarrollo de la industria nacional de defensa y seguridad.
El 69% de los españoles encuestados afirma sentirse hoy más preocupado por los conflictos armados que hace cinco años, según el II Barómetro de Percepción Social en España sobre Seguridad y Defensa elaborado por GAD3 para TEDAE. El informe atribuye esta percepción a un entorno internacional marcado por la inestabilidad geopolítica, las tensiones entre Estados y las consecuencias económicas derivadas de diversos conflictos.
El estudio revela una ciudadanía cada vez más consciente de los desafíos en materia de seguridad y defensa.
Aumenta la preocupación por la seguridad internacional
La inquietud por la situación económica también alcanza niveles elevados. El 67% de los participantes considera que la inestabilidad económica y financiera genera una preocupación superior a la que percibía hace un lustro.
Los resultados reflejan una ciudadanía más atenta a los asuntos relacionados con la seguridad y la defensa. No obstante, las prioridades para una estrategia nacional continúan centrándose en cuestiones internas como el acceso a la vivienda y la estabilidad económica.
La investigación apunta que la seguridad y la defensa ganan relevancia entre los asuntos que despiertan mayor interés en la opinión pública española.
La migración irregular encabeza la lista de amenazas
La migración irregular y la presión sobre las fronteras constituyen la amenaza más mencionada por los encuestados en materia de seguridad y defensa, con un 28% de las respuestas.
A continuación figuran los conflictos internacionales y las tensiones geopolíticas, así como las crisis económicas e inflacionarias vinculadas a la situación global. Ambos factores son citados por el 23% de los participantes.
El estudio también examina cómo percibe la ciudadanía las consecuencias de los acontecimientos internacionales sobre su vida cotidiana. En este apartado, el precio de la energía, el coste de la vida y la evolución de la economía mundial aparecen como los ámbitos más afectados. El 94% de los encuestados considera que la situación internacional tiene una incidencia directa sobre estas cuestiones.
Asimismo, el informe recoge una percepción de la seguridad cada vez más relacionada con factores ergéticos, tecnológicos, económicos e industriales, además de los estrictamente militares.
OTAN y Unión Europea lideran la percepción de preparación
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es la institución que obtiene una mayor valoración respecto a su capacidad para responder a los actuales riesgos en materia de seguridad y defensa. El 55% de los encuestados la considera preparada para afrontar estas situaciones.
La Unión Europea ocupa la segunda posición con un 51% de apoyo. Por el contrario, únicamente un tercio de los participantes considera que España dispone de una preparación suficiente para responder a los riesgos actuales.
El barómetro también refleja un respaldo significativo al fortalecimiento de las capacidades estratégicas europeas. No obstante, seis de cada diez encuestados consideran muy necesario o imprescindible que la Unión Europea avance hacia una mayor autonomía estratégica y reduzca su dependencia exterior en cuestiones relacionadas con la seguridad y la defensa.
Respaldo al desarrollo de la industria de defensa y seguridad
El estudio recoge igualmente una valoración favorable de la inversión en defensa. El 52% de los participantes se muestra de acuerdo con el objetivo de inversión fijado en el marco de la OTAN hasta alcanzar el 2% del producto interior bruto (PIB). Además, aumenta respecto al año anterior el porcentaje de ciudadanos que considera adecuada la inversión actual destinada a seguridad y defensa. En este sentido, cabe destacar que siete de cada diez encuestados apoyan fomentar la industria nacional de defensa y seguridad, una proporción superior a la registrada en la edición anterior del estudio.
La percepción sobre el sector también resulta positiva. Ocho de cada diez participantes consideran que las empresas de defensa y seguridad son importantes o muy importantes para garantizar la seguridad nacional y más de la mitad de los encuestados apuesta por un modelo industrial basado en empresas especializadas en ámbitos estratégicos como la ciberseguridad, el espacio, el sector naval o los satélites, frente a la alternativa de concentrar capacidades en una única gran empresa nacional.


















