Hanwha Vision lanza su primera gama de cámaras Rugged PTZ con inteligencia artificial para entornos críticos
Hanwha Vision ha anunciado el lanzamiento de su primera gama de cámaras Rugged PTZ, una nueva familia de dispositivos diseñada para garantizar una supervisión continua y fiable en entornos sometidos a condiciones extremas. La serie está compuesta por tres modelos —TNP-A6550RW, TNP-A7430RW y TNP-A9430RW— orientados a aplicaciones de videovigilancia en infraestructuras críticas, transporte, puertos y grandes entornos urbanos donde la robustez mecánica y la estabilidad de imagen resultan determinantes.
Las nuevas cámaras han sido concebidas para operar en rangos de temperatura comprendidos entre −50°C y +60°C y para mantener su funcionamiento bajo vientos equivalentes a huracanes de categoría cinco, con velocidades de hasta 257 km/h. Esta resistencia permite su despliegue en escenarios expuestos a nieve, lluvias intensas, calor extremo o tormentas severas, garantizando la continuidad del servicio incluso en situaciones meteorológicas adversas. A ello se suma un sistema anti-hielo que incorpora deshielo del cristal frontal y calefacción del mecanismo de giro, lo que asegura un movimiento PTZ completo y una visibilidad estable en condiciones de congelación.
La estabilidad de imagen constituye otro de los ejes técnicos de la gama. Las cámaras integran estabilización óptica de imagen y estabilización digital, según modelo, para compensar vibraciones y movimientos provocados por el viento o por instalaciones en estructuras elevadas. Este planteamiento permite obtener imágenes nítidas en escenarios donde la vibración mecánica suele comprometer la calidad de la señal de vídeo, una circunstancia habitual en puertos, infraestructuras de transporte o entornos industriales abiertos.
Desde el punto de vista de resistencia física, la serie Rugged PTZ cuenta con certificaciones IP68 frente a polvo y agua, IK10 contra impactos y cumplimiento del estándar militar MIL-STD-810H. Estas acreditaciones avalan su uso continuado en entornos con alta salinidad, polvo, arena o exposición permanente a agentes corrosivos, sin que ello afecte a la fiabilidad operativa del sistema.
En el ámbito de captura de imagen, los dispositivos incorporan zoom óptico de hasta 55x en los modelos de 2 megapíxeles y de 43x en las versiones de 4 y 8 megapíxeles, junto con un alcance infrarrojo que puede llegar a 500 metros. Estas prestaciones permiten cubrir áreas extensas y obtener detalles finos a grandes distancias, con amplios rangos de inclinación y diversas opciones de montaje que facilitan la adaptación a configuraciones complejas de instalación.
La gama se apoya en el sistema en un chip Wisenet 9, desarrollado por la propia compañía, que introduce capacidades avanzadas de inteligencia artificial directamente en el dispositivo. Este procesador mejora el rendimiento en escenas con baja iluminación y en situaciones de alto contraste gracias a un tratamiento optimizado del amplio rango dinámico, manteniendo la claridad de imagen en condiciones lumínicas complejas.
Las funciones de analítica basadas en inteligencia artificial permiten la clasificación de personas, rostros, vehículos y matrículas, así como la identificación de atributos de vestimenta. Estas capacidades agilizan las búsquedas forenses y optimizan la operativa diaria de los centros de control. El sistema incorpora además enmascaramiento dinámico de privacidad para cumplir con los requisitos normativos y funciones de auto-seguimiento inteligente que mantienen el foco sobre objetivos en movimiento incluso en escenarios con multitudes.
En materia de ciberseguridad, las cámaras cumplen con certificaciones como FIPS 140-3 Nivel 3 y ETSI EN 303 645, que acreditan su protección frente a amenazas digitales. La compresión WiseStream contribuye a reducir el consumo de ancho de banda sin comprometer la calidad de imagen, lo que resulta especialmente relevante en despliegues a gran escala. Asimismo, la integración con plataformas de gestión de vídeo como Milestone, Genetec, Wisenet SSM y Wisenet WAVE facilita su incorporación en infraestructuras ya existentes, simplificando la interoperabilidad en entornos complejos de videovigilancia profesional.





