Smartlog: automatizar con criterio, la tecnología al servicio de cada operativa
La automatización intralogística ya no se decide eligiendo un sistema. Se decide entendiendo cada operativa, combinando las tecnologías que encajan con ella y midiendo lo que aportan. Smartlog explica cómo aborda ese proceso como integrador multitecnología lo respalda con sus proyectos más recientes y comparte su visión sobre hacia dónde evoluciona la integración de tecnologías en el almacén.
Cada almacén pide su propia combinación tecnológica
Ningún almacén es igual a otro. El sector, el número de referencias, la tipología de carga, la superficie disponible y el nivel de servicio exigido determinan qué tecnologías rinden mejor en cada caso. La pregunta útil hoy es qué combinación de sistemas convierte una operativa concreta en una ventaja competitiva sostenible.
Smartlog, integrador inteligente, responde a esa pregunta con proyectos llave en mano. Antes de proponer ningún sistema, el equipo de ingeniería estudia la operativa real del cliente, sus perfiles de rotación, sus flujos y su previsión de crecimiento, y propone la combinación que mejor encaja con el negocio, aunque no sea la más ambiciosa. Esa independencia de criterio es posible porque su catálogo es amplio y no depende de un único sistema.
Con más de 280 profesionales y proyectos en más de 25 países, Smartlog acompaña al cliente desde el diseño hasta la puesta en marcha y durante toda la vida de la instalación, con soporte técnico 24/7, ciberseguridad y programas de modernización. Cada proyecto fija sus objetivos en indicadores que el cliente puede comprobar, como presentaciones por hora, densidad de almacenamiento o precisión del picking, y también en su capacidad de crecimiento y su resiliencia ante imprevistos.
Todo ello se apoya en un catálogo que reúne almacenamiento de alta densidad, clasificación, preparación de pedidos y gestión de paletas, integrado a través de Galys, la suite de software propia de Smartlog. A ello se suma su división Factory, dedicada a la automatización de procesos de producción, que permite llevar la misma lógica de integración desde la línea de fabricación hasta el almacén y la expedición.
La robótica móvil autónoma es el eje de esa estrategia. Frente a los sistemas tradicionales, desacopla velocidad y capacidad. Se gana productividad añadiendo robots sin ampliar el espacio, o se aumenta la densidad de almacenamiento sin perder agilidad, con sistemas modulares que crecen al ritmo del negocio.
Cajas, cubetas y artículos pequeños
AutoStore. Almacenamiento robotizado en cubetas apiladas que multiplica hasta por cuatro la capacidad frente a estanterías convencionales y reduce hasta un 75% el espacio necesario. Su principio producto a persona acelera el picking y reduce errores. Encaja especialmente en ecommerce, retail omnicanal y operativas con gran variedad de referencias y picos de demanda.
Skyshuttle. Robótica móvil multinivel para almacenamiento y preparación de pedidos en layouts complejos o irregulares, donde la flexibilidad de configuración resulta determinante.
Skycollect. Manipulación de cajas sobre estantería existente, sin obra. Permite dar el primer paso hacia la automatización sin detener la actividad y con un retorno visible a corto plazo.
Smartsorter. Clasificador robótico de alta velocidad para artículos pequeños y medianos, orientado a ecommerce y logística inversa. Absorbe picos de volumen con precisión y una amortización especialmente ágil en operativas intensivas.
Multishuttle. Sistema de alta velocidad para cajas y bandejas en varios niveles, preparado para cámaras frigoríficas y entornos de temperatura controlada.
Almacenamiento vertical. Soluciones que aprovechan la altura para liberar superficie en planta, mejorar la ergonomía del operario y agilizar el picking en espacios reducidos.
Paletas, densidad y altura
Smartpallet. Sistema multidireccional para paletas de hasta 1.500 kg que se desplaza entre niveles sin pasillos fijos. Aumenta la densidad de almacenamiento más de un 60%, alcanza 30 metros de altura y trabaja en frío negativo.
Transelevadores. Almacenamiento automático de paletas guiado por raíles, hasta 40 metros de altura y con precisión milimétrica. Es la referencia en operativas de gran volumen con requisitos estrictos de trazabilidad, como alimentación, farmacia o gran consumo.
AMR. Robots móviles autónomos que circulan sin rutas fijas gracias a sistemas de navegación con inteligencia artificial. Permiten ajustar la capacidad en tiempo real cuando cambian la demanda o los flujos.
Galys, la capa que lo conecta todo
Toda la tecnología de Smartlog se gestiona desde Galys. La suite ofrece visibilidad del inventario en tiempo real, monitorización de los procesos intralogísticos y capacidad predictiva basada en datos e inteligencia artificial para anticipar incidencias y optimizar flujos. Su integración nativa con los principales ERP y WMS del mercado hace que la automatización funcione como parte de la inteligencia global de la organización.
Los proyectos más recientes respaldan el modelo
La trayectoria de Smartlog es la mejor prueba de ese modelo. Es el mayor implantador de AutoStore en España, donde firmó la primera instalación de temperatura controlada, la primera para grocery y el primer Smartpallet del país. Fuera de España ha llevado el primer AutoStore a Uruguay, Panamá, Paraguay, Colombia, Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana, Egipto y Omán, y los primeros Smartsorter a Uruguay, Colombia y Perú. A esa lista se suma el primer AutoStore hospitalario del mundo.
Detrás de cada uno de esos hitos hay un sector, un país y una tecnología distintos, abordados con el mismo método de análisis, integración y medición. Tres proyectos recientes lo muestran con datos.
Conway, Guadalajara. En el canal de conveniencia y restauración organizada los plazos de entrega son estrictos y la disponibilidad de producto tiene que ser casi perfecta. Smartlog integró un AutoStore de 27.100 cubetas y 56 robots con transportadores, puestos de picking y herramientas de preparación guiada, todo bajo el control de Galys. El tiempo de procesamiento de pedidos ha bajado un 40%, la exactitud del inventario llega al 99,5% y la zona de preparación ha pasado de 2.000 a 700 m². Lo que antes ocupaba dos turnos se resuelve ahora en uno.
Unide, Valdemoro. La cooperativa de distribución alimentaria, con más de 600 tiendas, había agotado la capacidad de su almacén y necesitaba crecer en alta rotación sin ampliar superficie. La solución fue Smartpallet, que gestiona 96 referencias de alta rotación y se conecta a los sistemas de Unide a través de Galys. La instalación añade 1.200 paletas de capacidad y eleva la productividad un 30%.
Envía, Bogotá. El operador colombiano de paquetería ha estrenado en su nuevo centro logístico el primer Smartsorter del país. El sistema clasifica hasta 3.000 unidades por hora hacia 200 rutas diarias y 1.400 destinos. Galys Auto, conectado al ERP del cliente, ajusta las reglas de clasificación cada vez que cambia la red de distribución.
El mismo enfoque guía los proyectos que Smartlog desarrolla ahora en Oriente Medio, como el de Saud Bahwan Group en Omán o el de Arabian Oud en Riad. La tecnología cambia de un caso a otro porque cambia el problema. Lo que se mantiene es la forma de trabajar, con un análisis previo de la operativa, un software que integra todos los equipos y unos resultados que el cliente puede comprobar.
La próxima ventaja estará en la integración
La mayoría de las tecnologías que marcarán la próxima década en el almacén ya están disponibles. Inteligencia artificial, visión artificial, robots móviles autónomos, almacenamiento de ultra alta densidad, conectividad industrial 5G y gemelos digitales forman parte de la oferta actual. Por eso la diferencia entre unas operaciones y otras no estará en quién compra más tecnología. Estará en quién sabe hacerla convivir.
No habrá una tecnología ganadora. Los almacenes más competitivos funcionarán como ecosistemas en los que los datos circulan sin fricciones y cada recurso trabaja coordinado con el resto. Los modelos predictivos detectarán cuellos de botella antes de que aparezcan, los gemelos digitales permitirán simular un cambio antes de tocar la instalación y la visión artificial verificará de forma continua productos, ubicaciones y equipos. El almacén dejará de limitarse a ejecutar órdenes y empezará a anticiparse. Ese es el papel que Smartlog reserva a Galys, la capa de datos e inteligencia artificial que conecta sistemas de distintos fabricantes en una sola operativa.
Hay un segundo cambio que suele quedar fuera de la conversación. En una instalación muy automatizada, una parada ya no afecta a una máquina, compromete el conjunto. La disponibilidad se convertirá en el indicador que más pese, y un sistema que opera de forma continua y fiable aportará más valor que otro con mejores prestaciones teóricas pero menos resiliente. Mantenimiento predictivo, monitorización en tiempo real, ciberseguridad y la combinación de soporte remoto con servicio local dejan de ser complementos y pasan a formar parte del propio proyecto. Los clientes buscarán además contratos ligados a resultados y menos dependencia de un único fabricante, dos demandas que encajan con la naturaleza de un integrador multitecnología.
Hay otro cambio que suele quedar fuera de la conversación. En una instalación muy automatizada, una parada ya no afecta a una máquina, afecta al conjunto. Un sistema que funciona de forma continua y fiable aportará más valor que otro con mejores prestaciones sobre el papel. Por eso el mantenimiento predictivo, la monitorización en tiempo real, la ciberseguridad y la combinación de soporte remoto con servicio local dejan de ser complementos y pasan a formar parte del propio proyecto, un criterio que pesará cada vez más a la hora de elegir con quién automatizar.
Las personas siguen en el centro de este escenario. El operario evolucionará hacia funciones de supervisión, coordinación de flotas de robots y gestión de excepciones, con más peso del análisis y la decisión. Las máquinas asumirán tareas y las personas asumirán responsabilidad. Preparar ese talento forma parte del trabajo de Smartlog, que lo aborda también desde Nest Innotalent, su centro de innovación y talento..
De la tecnología a la decisión estratégica
Los directores de logística que lideran proyectos de automatización saben que una instalación se juzga años después de su puesta en marcha. Lo que cuenta entonces es si el sistema ha sabido crecer con el negocio, si ha resistido los imprevistos y si los indicadores prometidos se cumplen en el día a día. Smartlog trabaja en esa dimensión, como socio que entiende los objetivos del cliente y los traslada a soluciones intralogísticas duraderas, escalables y rentables.





































