La integración de diferentes niveles de software también puede simplificar las tareas de mantenimiento y reducir la necesidad de coordinar múltiples proveedores
STILL destaca la importancia del software WCS para coordinar la automatización de almacenes
La compañía analiza los retos de integrar equipos y sistemas de distintos fabricantes y plantea el uso de soluciones escalables, como STILL iGo flow, para mejorar la gestión de los flujos de materiales.
A diferencia del WMS (Warehouse Management System), centrado principalmente en la gestión del inventario y las operaciones del almacén, el WCS se encarga de coordinar los movimientos automatizados de mercancías. Entre sus funciones figuran la planificación de rutas, la asignación de órdenes a los equipos, la detección de incidencias y la sincronización de los sistemas de transporte interno.
Integración de sistemas y automatización gradual
Esta necesidad resulta especialmente relevante en entornos multimarca, donde deben comunicarse equipos y sistemas de diferentes proveedores. Para la coordinación de flotas se utilizan controladores centrales y estándares de comunicación como VDA 5050, aunque su capacidad debe adaptarse al volumen de datos y a la complejidad de cada instalación.
STILL iGo flow integra diferentes niveles de control
El sistema busca reducir el número de interfaces necesarias para conectar las tecnologías automatizadas y centralizar la información operativa. Según la compañía, esta arquitectura facilita la identificación de incidencias, la coordinación de equipos y la incorporación progresiva de nuevas soluciones.
Para STILL, la escalabilidad del software constituye uno de los principales criterios de selección en proyectos de automatización, ya que permite ampliar las capacidades de una instalación sin tener que replantear toda su arquitectura de control a medida que evolucionan las necesidades operativas.





































