“La pregunta ya no es si una empresa puede automatizar, sino cuándo va a decidir hacerlo”
Entrevista a Ignacio Chinchilla, responsable de Proyectos y Producto de SynerBot
Ignacio Chinchilla es responsable de Proyectos y Producto de SynerBot, la división de automatización de procesos de soldadura de Grupo Gala Gar, y participa en el desarrollo e implantación de las soluciones de automatización de soldadura que lleva a cabo el grupo entre sus clientes. Hablamos con él sobre los retos actuales del sector metal y cómo la automatización se está convirtiendo en una herramienta clave para mejorar la competitividad de las empresas.
Desde tu experiencia, ¿cuáles son los principales retos que afrontan actualmente las empresas del sector metal?
Las empresas industriales se enfrentan a una combinación de desafíos cada vez más exigente: una mayor exigencia en calidad y productividad, plazos de entrega más ajustados, dificultad para encontrar personal cualificado y un aumento de costes. En este contexto, optimizar los procesos productivos se ha convertido en una necesidad para seguir siendo competitivos.
Durante años la automatización se ha asociado a grandes inversiones y proyectos complejos. ¿Sigue siendo así hoy en día?
Es una percepción que todavía existe en algunas empresas, pero la realidad ha cambiado mucho. La evolución de la robótica industrial y colaborativa ha hecho posible que la automatización sea accesible para empresas de prácticamente cualquier tamaño.
Hoy existen soluciones mucho más flexibles, fáciles de integrar y con retornos de inversión muy atractivos. Además, la tecnología es cada vez más intuitiva y permite adaptarse a diferentes necesidades productivas, situación en continua evolución gracias a las nuevas tecnologías como: uso de gemelos digitales, simulación real de soldadura, IA… La pregunta ya no es si una empresa puede automatizar, sino cuándo va a decidir hacerlo.
¿Qué señales indican que una empresa debería empezar a plantearse la automatización de sus procesos de soldadura?
Hay varios indicadores muy claros: cuando una empresa tiene dificultades para encontrar soldadores, cuando existen cuellos de botella en la producción o cuando se necesita aumentar su capacidad productiva sin incrementar proporcionalmente sus costes.
También es habitual que las empresas se planteen automatizar cuando buscan mejorar la calidad y la homogeneidad de las soldaduras o cuando necesitan reducir tiempos improductivos.
En general, si un proceso es repetitivo o tiene diferentes piezas cambiantes de series cortas, suele existir una oportunidad interesante para estudiar su automatización.
La falta de soldadores es una preocupación creciente en el sector. ¿Cómo puede ayudar la automatización a afrontar este desafío?
Es uno de los grandes retos que vemos en prácticamente todas las empresas que visitamos. Cada vez cuesta más encontrar profesionales cualificados y, además, el relevo generacional está siendo más lento de lo que el sector necesita. Es paradójico que una empresa tenga contratos firmados para llevar a cabo una producción contrata y no pueda afrontarla por no tener personal para llevarlo a cabo.
La automatización no quita trabajo, lo redistribuye. Los robots pueden asumir tareas repetitivas y de gran carga productiva, de exigencia física y desgaste, permitiendo que los soldadores aporten su conocimiento en trabajos de mayor valor añadido: preparación de piezas, supervisión o control de calidad, etc. Las empresas que entienden esta complementariedad obtienen excelentes resultados tanto en productividad como en organización del trabajo.
Cuando una empresa contacta con SynerBot por primera vez, ¿qué aspectos analizáis para determinar si un proyecto es viable y rentable?
Lo primero es entender el proceso productivo del cliente. Analizamos las piezas, los volúmenes de fabricación, la repetitividad del proceso, los tiempos de producción y los objetivos que persigue la empresa. Nuestro enfoque siempre es muy práctico. No buscamos implantar robots por implantar robots. Buscamos identificar oportunidades reales de mejora que aporten valor y generen un retorno claro para el cliente. Por eso somos muy rigurosos en la fase de análisis. La experiencia nos ha demostrado que una buena planificación es la base del éxito de cualquier proyecto de automatización.
¿Qué diferencia a SynerBot de una ingeniería o integrador de robótica convencional?
Probablemente nuestro principal valor diferencial es que procedemos del mundo de la soldadura. Formamos parte de un grupo con más de 80 años de experiencia desarrollando tecnología para este sector y conocemos en profundidad los procesos productivos de nuestros clientes. Hablamos el mismo idioma. Además, ofrecemos un servicio integral. Disponemos de ingeniería propia, fabricación, integración, formación y servicio técnico especializado. Esto permite que el cliente tenga un único interlocutor durante todo el proyecto y la tranquilidad de contar con un equipo que le acompaña antes, durante y después de la puesta en marcha. No solo automatizamos procesos. Ayudamos a nuestros clientes a mejorar su forma de producir.
Tras más de 150 proyectos ejecutados, ¿qué beneficios suelen percibir primero los clientes después de implantar una solución automatizada?
150 proyectos son los más representativos, pero existen muchos otros. Aunque siempre hay un proceso de consolidación inicial del proyecto, los primeros resultados suelen apreciarse muy rápidamente. Habitualmente vemos mejoras en la productividad, una mayor estabilidad en los tiempos de fabricación y una calidad de soldadura más uniforme. También es frecuente que las empresas descubran una mejora significativa en la planificación de la producción, ya que los procesos automatizados aportan una gran repetibilidad y previsibilidad. Como anécdota, nos encontramos con empresas que tienen parado su robot porque ha desarrollado un desempeño superior al esperado, mejorando sus expectativas productivas. El beneficio más importante es la tranquilidad de saber que disponen de una herramienta capaz de sostener su crecimiento futuro con mayores garantías.
Para terminar, ¿cómo imaginas la evolución de la automatización de soldadura en los próximos años y qué mensaje trasladarías a las empresas que todavía no han dado el paso?
La automatización seguirá creciendo porque responde a necesidades reales de la industria. Cada vez veremos soluciones más flexibles, más conectadas y más accesibles para empresas de todos los tamaños. Entornos de programación sin código, aprendizaje mimético, IA, gemelo digital, etc.
A las empresas que todavía están valorando dar el paso les diría que no vean la automatización como un reto, sino como una inversión en competitividad y sostenimiento industrial. Si ellos no lo hacen, alguien lo hará por ellos. Las compañías que empiecen a prepararse hoy estarán en una posición mucho más sólida para afrontar los retos productivos de los próximos años.































