Cómo detectar y solucionar la humedad estructural antes de que afecte tu vivienda
Una de las principales causas de las malas condiciones de habitabilidad de los edificios es la humedad. De todos los tipos de humedades, la humedad estructural es la que mayores problemas puede causar, y se considera una ‘enfermedad’ relativamente común en viviendas y construcciones.
No solo deteriora los materiales y debilita la estructura del edificio, sino que también puede afectar la salud de quienes lo habitan. Detectarla a tiempo y actuar con rapidez es clave para evitar daños mayores y costosas reparaciones.
Si sospechas que tu casa podría estar afectada, recomendamos acudir a una empresa de humedades con experiencia, capaz de realizar un diagnóstico profesional y aplicar el tratamiento adecuado desde la raíz del problema.
No obstante, a lo largo de este post te vamos a explicar qué es la humedad estructural y cómo detectarla para combatirla. ¡Presta atención!
- ¿Qué es la humedad estructural?
La humedad estructural se produce cuando el agua se infiltra en los elementos portantes del edificio como muros, cimientos, forjados o pilares.
A diferencia de otros tipos de humedad como la condensación o las filtraciones superficiales, la humedad estructural compromete la estabilidad de la construcción, ya que penetra y debilita el interior de los materiales de carga.
- ¿Cómo detectar la humedad estructural en la vivienda?
La detección precoz es esencial para evitar daños irreversibles. La principal causa de aparición de las humedades estructurales es la capilaridad. No obstante, aprovechamos a continuación, para explicarte otras causas que pueden indicar la presencia de humnedad estructural en tun hogar:
- Desprendimiento o abombamiento de los revestimientos. Cuando los muros interiores empiezan a mostrar zonas con la pintura levantada, el yeso hinchado o la cerámica despegada, es señal de que el agua ha penetrado por detrás.
- Manchas en muros, paredes o fachadas. Las manchas que no se secan, especialmente en paredes en contacto con el terreno, indican ascenso capilar o filtraciones desde el subsuelo.
- Olor a humedad constante. Un olor característico, incluso en zonas bien ventiladas, puede revelar la presencia de humedad invisible a simple vista.
- Aparición de hongos o moho. Aunque es un signo común en muchos tipos de humedad, cuando aparecen en muros portantes o estructuras, puede estar relacionado con problemas más profundos.
- Fisuras o grietas en la estructura. Aunque no siempre están relacionadas con la humedad, si se combinan con otros signos, podrían ser una consecuencia directa del debilitamiento estructural por agua.
Las filtraciones por capilaridad pueden tener su origen en una terraza que no desagua correctamente, en un jardín o en cualquier otra zona en la que se pueda acumular agua.
En el caso de las humedades estructurales, la filtración se produce directamente desde el suelo, por eso afecta directamente a los cimientos y pone en riesgo la estructura del edificio.
Por lo tanto, para identificar el problema con rapidez, es importante controlar estas señales para poder actuar cuanto antes.
- Cómo actuar ante la sospecha de humedad estructural
Si detectas alguno de los síntomas anteriores es importante no subestimarlos. El primer paso que debes hacer es buscar ayuda de un profesional para que realicen un informe y elabore un proyecto de impermeabilización, teniendo en cuenta las características propias del terreno y los daños en el edificio.
Evita aplicar soluciones superficiales como pintura antihumedad o deshumidificadores, ya que solo ocultan el problema sin resolverlo.
- Soluciones profesionales a la humedad estructural
Las soluciones a este tipo de humedad requieren intervención especializada. Entre las técnicas más comunes utilizadas por empresas especializadas se encuentran:
- Barreras contra la humedad por capilaridad.
- Sistemas de drenaje perimetral o subterráneo.
- Impermeabilización de muros enterrados.
- Rehabilitación estructural.
Todas estas intervenciones deben ser realizadas por técnicos especializados, ya que un mal tratamiento puede empeorar el problema o trasladarlo a otras zonas de la vivienda.
- Importancia de actuar a tiempo
Uno de los errores más comunes ante la humedad estructural es esperar a que el problema se haga visible o afecte gravemente a la estructura. El agua actúa de forma silenciosa y progresiva, y cuando el daño es evidente, las soluciones suelen ser más costosas y complejas.
Además del deterioro estructural, la humedad también puede afectar a tu salud. Ambientes húmedos favorecen la proliferación de ácaros, moho y bacterias que provocan alergias, problemas respiratorios e incluso afecciones crónicas.
La humedad estructural no es un problema estético, sino una amenaza real para la integridad de tu vivienda. Detectarla a tiempo y confiar en especialistas es la mejor manera de evitar complicaciones mayores. Si notas señales de humedad persistente en muros o estructuras, no lo dejes pasar.
Contacta cuanto antes con una empresa de humedades que pueda evaluar tu situación y aplicar una solución profesional y definitiva.








