La Universidad del País Vasco propone una metodología para regular el impacto de la rehabilitación en el paisaje urbano
El grupo de investigación ‘XXArch’ de la Universidad del País Vasco (EHU) ha presentado en Donostia una propuesta metodológica orientada a regular el impacto de la rehabilitación de edificios en la transformación del paisaje urbano. El proyecto, desarrollado entre 2024 y 2025 con financiación del Gobierno Vasco, plantea una herramienta dirigida a los ayuntamientos para ordenar las intervenciones y preservar la identidad arquitectónica de los barrios ante el crecimiento de este tipo de actuaciones en el parque edificado.
El grupo de investigación de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) ‘XXArch’ (XX Architecture, Technical & Cultural Studies) ha presentado en el Centro Carlos Santamaría de la EHU, en Donostia, una propuesta metodológica destinada a regular la transformación del paisaje urbano derivada del auge de la rehabilitación de edificios en los últimos años.
La metodología es el resultado de un proyecto de investigación desarrollado entre 2024 y 2025, que contó con la subvención de la entonces Dirección de Planificación Territorial y Agenda Urbana del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. En el acto de presentación participaron los investigadores principales del proyecto, Leire Azcona e Iñigo Lizundia, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura; la vicerrectora del Campus de Gipuzkoa de la EHU, Juana Goizueta; el viceconsejero de Planificación Territorial y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Juan Carlos Abascal; el alcalde de Zarautz, Xabier Txurruka, en representación de EUDEL; y el secretario del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN), Mikel Díaz de Ilarraza.
En su intervención, el alcalde de Zarautz y representante de EUDEL, Xabier Txurruka, subrayó que “las importantes ayudas económicas dirigidas a mejorar la eficiencia energética de los edificios residenciales han activado el sector de la rehabilitación estos últimos años. Se ve mucho andamio. Las fachadas de nuestras viviendas están mutando de piel y esta metamorfosis está alterando, homogeneizando, casi sin querer, la fisonomía, la imagen compositiva y la identidad arquitectónica de las calles y plazas que habitamos. Por eso, es de agradecer el trabajo de la Facultad de Arquitectura que hoy se presenta, que nos será útil a los Ayuntamientos a la hora de abordar, de manera ordenada y sistematizada, el cuidado de la armonía visual y estética del paisaje urbano de nuestros pueblos y ciudades.”
Por su parte, el secretario del COAVN, Mikel Díaz de Ilarraza, señaló que “la transferencia a la sociedad y al ejercicio profesional del conocimiento generado en la universidad resulta fundamental. La investigación que hoy se presenta incorpora al debate sobre la rehabilitación energética una cuestión que con frecuencia ha quedado en un segundo plano: el impacto que estas intervenciones tienen sobre la identidad de nuestros barrios y el paisaje urbano. Además, ofrece a arquitectos y arquitectas, ayuntamientos y ciudadanía un marco compartido para abordar de forma más consciente las decisiones que condicionarán la transformación futura de nuestras ciudades”.
El objetivo del proyecto ha sido elaborar una herramienta que ayude a los equipos técnicos municipales a redactar instrumentos urbanísticos capaces de ordenar las intervenciones de rehabilitación en los edificios de sus municipios. Su finalidad última es contribuir a la protección, mejora y transformación consciente del paisaje urbano. “La rehabilitación del parque edificado se ha convertido en una prioridad. El envejecimiento de muchos edificios, sus patologías constructivas, las exigencias normativas en materia de eficiencia energética y accesibilidad, y las ayudas impulsadas por distintas administraciones han generado un crecimiento sin precedentes de este tipo de actuaciones.
Sin embargo, la necesidad de rehabilitar no debe ocultar una cuestión cada vez más visible: muchas intervenciones están modificando de forma profunda la imagen de nuestros barrios y ciudades. La incorporación indiscriminada de nuevas ‘pieles’ en las fachadas exteriores está alterando, en ocasiones de forma irreversible, la fisonomía de numerosos conjuntos edificados”, subraya el investigador Iñigo Lizundia.
Riesgos de homogeneización y pérdida de coherencia en la rehabilitación del parque edificado
Los edificios construidos durante las décadas de 1950, 1960 y 1970 son los más afectados por las intervenciones de rehabilitación. Debido a sus características constructivas y a sus carencias, concentran buena parte de las actuaciones de mejora energética, accesibilidad y reparación. “En la inmensa mayoría de los casos —explica la investigadora Leire Azcona—, la decisión sobre cómo intervenir queda en manos de cada comunidad de propietarios, sin que se valore suficientemente el efecto que esa actuación puede tener sobre el conjunto urbano. La falta de una regulación pública específica está favoreciendo la superposición de materiales, colores y soluciones constructivas muy diversas sobre las fachadas existentes. El resultado es una transformación desordenada del paisaje urbano y una progresiva pérdida de coherencia arquitectónica. Conviene recordar que el paisaje urbano no es solo una realidad física. También forma parte de la memoria de quienes lo habitan, genera sentido de pertenencia y contribuye a construir identidad colectiva”.
En este sentido, los investigadores de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la EHU identifican dos riesgos principales. Por un lado, la desconfiguración de conjuntos arquitectónicamente homogéneos mediante soluciones diferentes y aisladas para cada edificio. Por otro, la homogeneización de barrios caracterizados por su diversidad arquitectónica, como consecuencia de la aplicación de revestimientos similares condicionados por el mercado o por las modas del momento.
“No cabe duda de que la ciudad debe transformarse y evolucionar —afirman los investigadores—. Lo que se propone es que esa transformación sea consciente, argumentada y compartida entre todas las partes. La metodología desarrollada define un procedimiento para clasificar y valorar los edificios de cualquier conjunto edificado o barrio, y establece criterios de actuación ante futuras intervenciones rehabilitadoras, con el fin de evitar la pérdida de identidad del barrio, de sus valores arquitectónicos o de su contribución al paisaje urbano”, concluyen.
El viceconsejero de Planificación Territorial y Agenda Urbana, Juan Carlos Abascal, ha recordado que el Gobierno Vasco se adhirió al Convenio Europeo del Paisaje en 2009 y ha subrayado la relevancia del paisaje en ámbitos como la cultura, el medio ambiente, la cohesión social y la economía. Asimismo, ha señalado que el paisaje constituye una dimensión esencial del territorio y, por tanto, un elemento clave para su adecuada ordenación. Además, ha indicado que su importancia se manifiesta tanto en entornos urbanos como rurales; en áreas degradadas y de alta calidad; así como en espacios de reconocida belleza excepcional y en los paisajes más cotidianos.
En Euskadi, la mayor parte de las áreas de alto valor cuentan con instrumentos de protección sectoriales. Por ello, la Viceconsejería presta especial atención a aquellos paisajes que carecen de estas herramientas, como los barrios obreros construidos entre 1950 y 1975. En este sentido, ha destacado el interés en impulsar y subvencionar investigaciones que contribuyan a su mejor conocimiento y gestión. En este marco, durante el periodo 2024-2025 se respaldó la elaboración de una metodología para evaluar el grado de intervención en estos desarrollos residenciales.
La siguiente fase del proyecto, que se desarrollará durante los próximos dos años, estará orientada a la transferencia de la metodología a la sociedad. Para ello, se prevé trabajar con una serie de ayuntamientos que, mediante experiencias piloto, permitan analizar su viabilidad y avanzar hacia la elaboración de instrumentos urbanísticos capaces de regular la rehabilitación futura en sus municipios.
























