La vivienda, la descarbonización y la competitividad centran el debate sobre el futuro de la edificación
Periodista especializada en arquitectura y construcción · Interempresas Media
19/06/2026
Green Building Council ha reunido a más de 300 profesionales en su sesión estival de Sostenibilidad XL, un evento que se ha convertido en un espacio de análisis sobre cómo cumplir con las exigencias en materia de sostenibilidad en la edificación, poniendo énfasis en la realidad actual del sector para alcanzar la plena descarbonización a partir de 2050.
La Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcalá de Henares fue escenario de la sesión estival e itinerante de Sostenibilidad XL que organiza Green Building Council, ya que en diciembre (fecha todavía por confirmar) tendrá lugar la jornada anual en CaixaForum Madrid.
En esta ocasión, la jornada reunió a más de 300 asistentes entre representantes de la administración, la industria, la arquitectura y la investigación para abordar los grandes retos de la transición ecológica del sector de la construcción.
Precisamente, durante la sesión inaugural de la jornada, se puso de manifiesto la importancia de la “transmisión de conocimiento”, como reconocía Bruno Sauer, director de GBCE España.
Por su parte, Manuel de Miguel, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Alcalá de Henares reconocía que “este es un espacio clave ante retos contemporáneos, entre ellos sostenibilidad, pero desde una dimensión transversal ya no como una especialización. Garantizar el acceso a la vivienda con nuevas tecnologías es hoy en día imprescindible que haya contacto directo entre profesionales, empresas, organizaciones y administraciones”. Y añadía que “en un año especial por los 100 años de la muerte de Gaudí, la búsqueda constante de la belleza fue a partir de la comprensión de la naturaleza, pero, sobre todo, apostaba por la durabilidad de la arquitectura”.
Hacia esta misma dirección apuntaba Justo Orgaz, presidente de GBCE, quien reconocía que “las ciudades son complejas, pero hay que hacer un esfuerzo para mejorar el acceso a la vivienda, que supera el de las últimas décadas y nos obliga a entrar en una crisis social. La crisis ambiental ya la conocemos con un 43% de emisiones globales. La misión es clara: cambiar el sector edificación a un entorno más sostenible la jornada de hoy tiene este propósito con líderes en conocimiento, competitividad medioambiental e innovación”.
Finalmente, Albert Gassull, director de Espacio Público del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y último Premio GBCE, expuso otra variante para el sector: la salud. “La solución no solo es construir muchas viviendas y asequibles, sino que exista una posibilidad real de que las personas puedan vivir dignamente. La vivienda asequible no solo es una respuesta arquitectónica, sino que debe ser infraestructura para generar impactos más amplios porque ha cambiado la forma en que habitamos. No hay que imponer tipologías rígidas sino generar mayores espacios compartidos vivienda. Es posible vivienda pública de calidad y sostenible”.
Generación de debate y conocimiento
Tras esto, se celebraron varios encuentros profesionales en distintos espacios de la universidad 100% participativos bajo la premisa que la descarbonización de la edificación no es solo una necesidad, sino que el papel de la innovación debe ejercer de motor de competitividad.
Con la participación de expertos de distintos ámbitos, el objetivo era analizar cómo afrontar una transformación que ya no se percibe como una opción, sino como una necesidad estratégica para el futuro del sector. De este modo, en la sesión moderada por Bea de Diego, del Área de Desarrollo y Contenidos de GBCE, bajo el formato ‘fish bowl’ se expuso ‘¿Cómo establecer los límites a la huella de carbono de los edificios?’, que contó con la participación Antonio García, profesor titular del Departamento de Construcciones Arquitectónicas en la Universidad de Sevilla, Justo Orgaz, presidente de GBCE, Iñaki Alonso, CEO de sAtt y coordinador GTA de Sostenibilidad del COAM, Olatz Pombo, consultora sénior Sostenibilidad en Arup, Inés Idzikowski, directora de Descarbonización de AECOM para Europa, César Bartolomé, director de Tecnología de IECA yToni Escudé, miembro de la Junta Directiva de AUS-COAC.
Uno de los temas clave, como reconocía Inés, es “poder comparar opciones de diseño en fase tempranas para tomar decisiones adecuadas” huyendo de “estimaciones y apostando por verificaciones” como añadía Olatz. La digitalización está abriendo grandes caminos en sectores estratégicos y, como se lamentaba, “hay que evitar datos de baja calidad y pueda lastrar hija de ruta de la descarbonización” para la “democratización de los datos basado en la veracidad”, comentaba Iñaki.
Para ello, debe existir una colaboración transversal dentro del sector y porqué no, como en el caso del Reino Unido, la colaboración voluntaria entre instituciones y organismos para alcanzar este proceso de cocreación y establecer los límites para la reducción de la huella de carbono.
Pero, ¿cómo se puede hacer? Actualmente, el CTE ha superado una fase de revisión en la cual se establecen penalizaciones a los materiales, sin embargo, durante la sesión no solo se recordó que el sector ya dispone de herramientas suficientes para comenzar a medir y comparar el impacto ambiental de los proyectos desde las fases iniciales de diseño, como los DAP, sino que se recomendaba que esos límites fueran ampliados durante el ciclo de vida de la edificación, a la vez que se deberían incorporar bonificaciones a las empresas que trabajan en pro de la descarbonización, ya que la emergencia climática es real y debe existir una colaboración entre administraciones, fabricantes, proyectistas y promotores apareció como un requisito indispensable para alcanzar los objetivos climáticos marcados para 2030 y 2050.
Además, la reducción del carbono embebido en los materiales se convertirá en uno de los principales campos de actuación durante la próxima década. Los expertos reclamaron una mayor calidad y transparencia en los datos ambientales, así como la armonización de metodologías de cálculo que permitan comparar soluciones de manera objetiva. También insistieron en la necesidad de formar a arquitectos, ingenieros, promotores y constructores para facilitar la adopción de estos nuevos criterios.
¿Cuánto cuesta descarbonizar?
La dimensión económica de la transición ecológica protagonizó otra de las mesas más concurridas. A partir de un estudio impulsado por la Plataforma para la Descarbonización de la Calefacción y el Agua Caliente, se analizó el volumen de inversión necesario para transformar el parque edificado español.
Según explicó Jeannette Bain Scott, la inversión acumulada hasta 2050 podría superar los 632.000 millones de euros. Una cifra que, lejos de interpretarse únicamente como un coste, fue presentada como una inversión en calidad de vida, resiliencia y competitividad.
Junto a ella también participaron Joaquim Arcas, director ejecutivo de Cíclica; Claudia González, directora asociada de Green Finance Institute España; y Luis Irastorza, vicepresidente de GBCE, con Dolores Huerta, directora general de GBCE como moderadora.
Los participantes coincidieron en que el verdadero debate debe centrarse en las consecuencias de no actuar. El aumento de las temperaturas, la pobreza energética, los problemas de salud derivados de edificios ineficientes o el incremento de las desigualdades sociales fueron algunos de los factores mencionados durante la sesión.
Adenás, se recordó que cerca del 17% de las viviendas españolas tienen dificultades para mantener una temperatura adecuada durante el invierno. La conclusión compartida fue que la emergencia climática debe abordarse como una cuestión ambiental, pero también social y económica que puede conllevar a desigualdades.
Y pese a que la Plataforma puso de manifiesto el coste de actuación, sin lugar a dudas, esta cifra se vería incrementada ante la inactuación tanto pública como privada.
Pero no se puede olvidar que es un sector atomizado, donde a certidumbre sigue un aspecto clave tanto para fabricantes como propietarios de viviendas.
Sostenibilidad y competitividad, dos conceptos inseparables
La relación entre sostenibilidad y competitividad europea centró otro de los debates clave de la jornada. Los participantes coincidieron en que ambos conceptos deben entenderse como elementos complementarios y no como objetivos contrapuestos. Entre ellos se encontraban Luis Irastorza, vicepresidente de GBCE, Leyre Echevarría, Head of ESG en CBRE, Valentín Alfaya, director de Sostenibilidad en Ferrovial; y Esther Soriano, directora general Saint-Gobain Solutions.
En este sentido, Esther Soriano defendió que la sostenibilidad constituye una oportunidad para reforzar la autonomía económica y energética europea, además de convertirse en un potente vector de innovación. Por su parte, Valentín Alfaya destacó que las estrategias empresariales vinculadas a la sostenibilidad están generando nuevas oportunidades de negocio y eficiencia operativa, aunque advirtió sobre los riesgos derivados de una excesiva carga burocrática en la aplicación de determinadas políticas comunitarias.
Durante la mesa también se abordó la creciente competencia internacional en sectores industriales estratégicos y la necesidad de que los productos sostenibles fabricados en Europa puedan competir en igualdad de condiciones con las importaciones procedentes de mercados con menores exigencias ambientales.
Innovación para reducir la huella ambiental
La última parte de la jornada estuvo dedicada a proyectos innovadores que buscan acelerar la descarbonización del sector. Entre ellos, destacó la presentación de tecnologías de captura y almacenamiento de carbono aplicadas a la fabricación de cemento desarrolladas por Heidelberg Materials, capaces de almacenar CO₂ procedente de la producción de clínker en depósitos geológicos submarinos de Noruega.
También se mostraron avances en impresión 3D aplicada a la construcción mediante materiales de bajo impacto ambiental, con formulaciones basadas en cal, tierras y materiales reciclados que permiten reducir residuos y emisiones asociadas al cemento convencional por medio de Additive Spaces.
Especial interés despertó el proyecto de fachada biológica desarrollado por la investigadora Rosa Cervera, basado en el uso de microalgas capaces de capturar CO₂ y generar oxígeno. Tras más de un año de funcionamiento en un proyecto piloto desarrollado junto al Ayuntamiento de Alcorcón, la iniciativa ha demostrado la viabilidad de integrar procesos biológicos en la envolvente arquitectónica como herramienta complementaria de mitigación climática.
También participaron Felipe Pich-Aguilera, arquitecto y co-fundador de PichArchitects, quien expuso uno de sus proyectos tecnológicos en fachada; y Sebastián Molinero, director de Andimac, quien mostró los beneficios de la logística inversa.
Un cambio estructural para todo el sector
Más allá de las soluciones tecnológicas concretas, la principal conclusión de Sostenibilidad XL fue la necesidad de abordar la transición ecológica desde una perspectiva sistémica. La sostenibilidad ya no se limita a mejorar la eficiencia energética de los edificios, sino que afecta a la forma de proyectar, construir, financiar, habitar y gestionar el entorno construido.
Y es que la cuestión residencial volvió a aparecer al final de la jornada con la intervención de Javier Burón, director gerente de Nasuvinsa, quien defendió la vivienda protegida como una auténtica infraestructura social. Para el experto, resulta imposible plantear una transición ecológica justa sin garantizar previamente el acceso a la vivienda. Asimismo, destacó la importancia de reforzar la colaboración público-privada, impulsar la rehabilitación del entorno rural y desarrollar estrategias adaptadas a las distintas realidades territoriales del país.
Con esto, la jornada evidenció que la transformación del sector dependerá de la capacidad de coordinar a todos los agentes implicados, desde administraciones y promotores hasta fabricantes, distribuidores, proyectistas y usuarios finales. Un reto de enorme complejidad, pero también una oportunidad para redefinir el modelo de vivienda y construcción sobre bases más resilientes, inclusivas y sostenibles.























