GCA Architects transforma la sede de MoraBanc en Andorra
GCA Architects ha completado la renovación integral de la sede central de MoraBanc en Andorra, reinterpretando la arquitectura vernácula local y adaptando el interior a criterios contemporáneos de sostenibilidad, confort y eficiencia espacial. El proyecto, inspirado en las bordas tradicionales, incorpora materiales nobles como el roble, optimiza la entrada de luz natural mediante un lucernario y reorganiza los espacios para mejorar la conectividad y la experiencia de uso, convirtiendo el edificio en el primero en Andorra con certificación LEED Platinum.
GCA Architects ha completado la renovación integral del interior de la sede central de MoraBanc en Andorra, un edificio emblemático ubicado en uno de los principales ejes urbanos del Principado. El proyecto parte del inmueble original, reinterpretándolo desde la arquitectura vernácula local y tomando como referencia las bordas, las tradicionales casas de montaña andorranas reconocidas por su uso intensivo de madera, su solidez constructiva y su atmósfera cálida y acogedora.
Esta lectura contemporánea de la tradición se traduce en un interior completamente renovado, que convierte la sede en el primer y único edificio de Andorra con certificación LEED Platinum. La intervención forma parte de una estrategia global de MoraBanc que incluye oficinas de menor escala, sucursales en todo el territorio andorrano y sedes corporativas en Barcelona, Madrid y Miami, compartiendo todas ellas un lenguaje arquitectónico común que refuerza la identidad de la marca mediante coherencia espacial, calidad ambiental y una experiencia de uso centrada en el bienestar de los usuarios.
Renovación y sostenibilidad
En la sede central de MoraBanc, la intervención del estudio se centra en una reorganización completa del interior, con el objetivo de abrir los espacios, mejorar la conectividad entre áreas y maximizar la entrada de luz natural a través de un lucernario. El patio interior se convierte en un elemento central de relación y articulación del edificio, favoreciendo una lectura continua del espacio y equilibrando transparencia e intimidad.
El proyecto se inspira en las bordas tradicionales de Andorra, trasladando sus principios constructivos al interiorismo corporativo. El roble se convierte en el material protagonista, aportando calidez táctil, serenidad visual y una estética atemporal. La selección de materiales nobles, duraderos y reciclables refuerza el compromiso con la sostenibilidad y la calidad a largo plazo. En las plantas inferiores, las zonas comunes y de restauración se diseñan como espacios de encuentro, promoviendo la interacción y una forma más humana e informal de habitar el edificio corporativo.
En la sede central la intervención del estudio se centra en una reorganización completa del interior, con el objetivo de abrir los espacios, mejorar la conectividad entre áreas y maximizar la entrada de luz natural a través de un lucernario.
La optimización de las instalaciones, junto con un sistema de iluminación cuidadosamente controlado, permite adaptar el ambiente a distintos usos y horarios, incrementando el confort de los usuarios y reduciendo el impacto ambiental. El proyecto concibe la arquitectura interior como una herramienta para construir cultura corporativa, donde la identidad de la marca se experimenta a través del espacio, más allá de su representación visual.
Con esta renovación, GCA Architects reafirma su capacidad de reinterpretar su propia arquitectura, adaptándola a los estándares actuales de sostenibilidad, bienestar y experiencia espacial, sin perder la esencia del edificio original y reforzando su vínculo con el contexto cultural y paisajístico de Andorra.



















