UCI identifica diez tendencias que marcarán la rehabilitación energética de edificios en 2026
UCI, especialista en financiación sostenible de la vivienda, alerta de que 2026 será un año clave para la rehabilitación energética de edificios, marcado por el cierre del marco Next Generation EU y la entrada en vigor de la nueva Directiva europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), factores que transforman la rehabilitación en un proceso regulado, rentable y orientado al ahorro energético.
La rehabilitación energética de edificios entra en 2026 en una fase decisiva. Tras varios años en los que las ayudas europeas han impulsado el ritmo del mercado, el sector afronta el último tramo de ejecución del marco Next Generation EU, con fechas límite especialmente relevantes: en numerosos programas, la ejecución y justificación final de actuaciones se vincula a hitos que culminan durante 2026 y, en muchos casos, con fecha máxima de ejecución el 30 de junio de 2026.
Este cierre marca un punto de inflexión: la rehabilitación energética deja de depender principalmente de la subvención y pasa a estar impulsada por el cumplimiento normativo, la descarbonización del parque residencial y la preservación del valor inmobiliario.
En paralelo, la nueva Directiva europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, Directiva (UE) 2024/1275) refuerza el marco regulatorio europeo hacia el objetivo de edificios de cero emisiones, y España avanza en su despliegue nacional mediante instrumentos como el Plan Nacional de Rehabilitación Energética (PNRE 2026), que sitúa la reducción de la demanda energética como prioridad.
El sector afronta el último tramo de ejecución del marco Next Generation EU, con fechas límite especialmente relevantes: en numerosos programas, la ejecución y justificación final de actuaciones se vincula a hitos que culminan durante 2026, en muchos casos con fecha máxima de ejecución el 30 de junio. Este cierre marca un punto de inflexión: la rehabilitación energética deja de depender principalmente de subvenciones y pasa a estar impulsada por normativa, descarbonización y preservación del valor inmobiliario.
La nueva Directiva europea EPBD (UE 2024/1275) refuerza los objetivos de edificios de cero emisiones, mientras que España avanza mediante instrumentos como el Plan Nacional de Rehabilitación Energética (PNRE 2026), centrado en la reducción de demanda energética.
Diez tendencias clave
En este contexto, UCI identifica las diez tendencias clave que marcarán la rehabilitación energética de edificios en 2026:
1. Normativa como factor clave
El marco normativo europeo y nacional aumenta los niveles de exigencia técnica. Rehabilitar ya no es solo una mejora voluntaria, sino una actualización del edificio a estándares actuales y futuros, reforzando la planificación integral de las actuaciones.
2. Cierre del ciclo Next Generation EU: ‘última llamada’
2026 concentra el tramo final de los programas Next Generation EU. El sector se prepara para un escenario posterior con posibles nuevas ayudas, más orientadas a financiación, incentivos o colaboración público-privada, donde el ahorro energético, el confort y la revalorización del inmueble serán los motores principales.
3. Envolvente térmica: la actuación con mayor retorno energético
Fachadas, cubiertas y tratamiento de puentes térmicos seguirán siendo las intervenciones más transformadoras, según el PNRE 2026 y criterios técnicos actuales, por encima de actuaciones parciales o aisladas.
4. Accesibilidad como prioridad social y patrimonial
La eficiencia se combina con accesibilidad: instalación de ascensores, mejora de itinerarios y eliminación de barreras arquitectónicas, especialmente en viviendas con población envejecida, aumentando habitabilidad y valor del inmueble.
5. Fin de las ‘obras cosméticas’
Pintar o embellecer deja de ser suficiente. Las actuaciones deben incorporar ahorro energético real: aislamiento, estanqueidad, control solar y mejora de instalaciones, cumpliendo normativa y mejorando calificación energética de forma demostrable.
6. Industrialización y sistemas ‘off-site’
Se consolidan técnicas industrializadas, como fachadas ventiladas prefabricadas, módulos técnicos y soluciones off-site, que permiten reducir tiempos, residuos y molestias a vecinos, especialmente en edificios habitados.
7. Rehabilitación como inversión
El enfoque se traslada a la inversión patrimonial: ahorro energético, reducción de demanda, mejora de confort y retorno en valor de mercado, convirtiendo la rehabilitación en una decisión estratégica y no solo en un gasto.
8. Comunidades de propietarios como protagonistas
Con un parque residencial envejecido y estructura de propiedad dominada por comunidades, el acompañamiento profesional y la coordinación técnica-administrativa serán determinantes para evitar bloqueos y garantizar el éxito de las actuaciones.
9. Autoconsumo y comunidades energéticas
Se espera crecimiento de instalaciones renovables colectivas, pero solo tras una reducción de demanda energética efectiva. La secuencia técnica recomendada: envolvente → instalaciones → generación.
10. Eficiencia energética y valor inmobiliario
La calificación energética condiciona el mercado y la financiación: edificios ineficientes pierden atractivo y aumentan costes futuros, mientras que la rehabilitación energética mejora competitividad y acceso a mejores condiciones financieras.
“La rehabilitación energética ya no es una opción a medio plazo, sino una decisión necesaria para garantizar el confort, la viabilidad y el valor de los edificios. 2026 es el año en que termina el impulso excepcional de ayudas y comienza una etapa en la que la normativa, el ahorro real y la planificación financiera serán la verdadera palanca del mercado”, señala Laura Visier, directora de Rehabilitación de UCI.


















