La Ofec ofrece alternativas sostenibles para fiestas tradicionales
Las ofrendas del Día de Muertos generan residuos de distinta naturaleza, como flores de cempasúchil, restos de alimentos, papel y elementos decorativos. La Organización en Favor de la Economía Circular mexicana (Ofec) señala que algunos de estos materiales pueden destinarse al compostaje, la recuperación de pigmentos o la reutilización. Para facilitar su aprovechamiento, la entidad propone cinco medidas relacionadas con la planificación de las compras, la separación de residuos y la elección de productos duraderos.
Cada año, millones de personas en México colocan ofrendas para honrar a sus seres queridos. Las flores de cempasúchil, el papel picado y los alimentos tradicionales forman parte de estos altares que representan la memoria y la identidad del país. Una vez terminadas las celebraciones, muchos de sus componentes se desechan y acaban mezclados con la basura, apuntan en una nota de prenas fuentes de la citada organización.
El cempasúchil, una opción para el compostaje
Entre los materiales que pueden recuperarse se encuentra la flor de cempasúchil. Si se recolecta adecuadamente y está libre de contaminantes, puede utilizarse en procesos de compostaje. La composta obtenida puede contribuir a mejorar el suelo, siempre que cumpla los requisitos de calidad necesarios. Asimismo, la extracción de pigmentos naturales para elaborar tintes y pinturas es otra de las alternativas que se exploran, aunque esta técnica depende de la viabilidad técnica, ambiental y económica de cada proceso.
Cinco medidas para reducir los residuos
La Ofec recomienda revisar los adornos antes de comprar otros nuevos, con el fin de limpiar, reparar y guardar aquellos que puedan utilizarse en próximas celebraciones. También aconseja planificar las cantidades de alimentos que se colocarán en las ofrendas para evitar desperdicios y aprovechar de forma segura los productos que sigan siendo aptos para el consumo, siempre que se respeten las condiciones de conservación e higiene.
En cuanto a los residuos, propone separar los materiales orgánicos de los reciclables y de aquellos que no pueden recuperarse, además de consultar las indicaciones de recogida de cada localidad. Para facilitar el tratamiento del cempasúchil, recomienda retirar previamente los alambres, las cintas y otros elementos que puedan interferir en el proceso, y buscar programas locales de acopio, compostaje o valorización. Por último, insta a priorizar los productos duraderos y reutilizables como los altares, evitar los artículos innecesarios de un solo uso y limitar las compras a lo necesario.










































