Ferroblok refuerza la producción de CDR con la trituradora Bano Fury de Bano Recycling
Periodista especializado en información empresarial · Interempresas Media
20/10/2026
La evolución de las necesidades de tratamiento de Ferroblok —con sede en Valverde de Cervera, La Rioja— llevó a la compañía a invertir en una trituradora capaz de incrementar su capacidad de producción de combustible derivado de residuos (CDR) y mejorar la continuidad operativa. La Bano Fury se encarga de la trituración secundaria de residuos plásticos industriales y caucho, reduciendo materiales previamente triturados hasta aproximadamente 300 mm a una granulometría inferior a 30 mm. Félix Romano, gerente de Ferroblok, destaca la robustez del equipo, su accesibilidad para las operaciones de mantenimiento y su capacidad para trabajar con residuos heterogéneos como factores relevantes para mejorar el rendimiento de la instalación.
La capacidad de tratamiento de una planta de reciclaje no depende únicamente de las prestaciones nominales de sus equipos. La continuidad de funcionamiento, la facilidad para realizar operaciones de mantenimiento y la posibilidad de mantener una calidad homogénea del material procesado también condicionan el rendimiento de las instalaciones. Esta combinación de factores explica la decisión de Ferroblok de incorporar una trituradora Bano Fury, fabricada por Bano Recycling, para reforzar su actividad de producción de combustible derivado de residuos (CDR).
La inversión realizada por Ferroblok responde a una evolución de las necesidades de la empresa. En una primera etapa, Ferroblok trabajaba con cantidades relativamente pequeñas de plásticos industriales mediante un triturador diésel-eléctrico. La experiencia acumulada durante el funcionamiento de aquella máquina permitió identificar limitaciones relacionadas, principalmente, con problemas eléctricos recurrentes y con un diseño que dificultaba algunas operaciones de mantenimiento.
Posteriormente, la posibilidad de incrementar considerablemente la producción de CDR llevó a la compañía riojana a plantear una inversión de mayor alcance. El objetivo consistía en incorporar un equipo más robusto y fiable, preparado para trabajar de manera continuada en un entorno industrial y capaz de elevar la capacidad de tratamiento, al tiempo que reducía las paradas asociadas a las intervenciones de mantenimiento.
La elección de la Bano Fury respondió a unos requisitos definidos a partir de la experiencia previa de Ferroblok con maquinaria de otros fabricantes. La empresa buscaba una trituradora móvil sobre orugas, autónoma, con accionamiento diésel-hidráulico y capacidad para obtener de forma constante una granulometría inferior a 30 mm. La solución de Bano Recycling reunía estas condiciones y, además, ofrecía una construcción robusta y un diseño orientado a facilitar el acceso a los componentes y las operaciones habituales de mantenimiento.
La disponibilidad de la máquina, un factor determinante
Para Ferroblok, la productividad de una trituradora no se mide exclusivamente por las toneladas que puede procesar en una hora. La disponibilidad del equipo constituye otra variable fundamental, ya que las intervenciones de mantenimiento y las averías pueden interrumpir el proceso de tratamiento y limitar la capacidad efectiva de la instalación.
La accesibilidad a los componentes, la facilidad para realizar las revisiones habituales y la rapidez con la que pueden sustituirse los elementos de desgaste son aspectos que la empresa valoró especialmente durante la selección de la Bano Fury. La intención era reducir el tiempo necesario para las intervenciones y mejorar la continuidad de las operaciones, dos objetivos vinculados a la necesidad de responder a mayores volúmenes de residuos.
La relación entre producción y disponibilidad también condiciona la evaluación económica de la maquinaria. Ferroblok considera que el consumo energético debe analizarse conjuntamente con la producción obtenida y el tiempo durante el cual el equipo permanece operativo. Desde esta perspectiva, la variable relevante es el coste operativo por tonelada procesada, teniendo en cuenta el combustible, el mantenimiento y los elementos sometidos a desgaste.
Romano señala que la incorporación del equipo ha permitido aumentar considerablemente la capacidad de tratamiento y mejorar la organización de las operaciones de mantenimiento.
Desde los primeros contactos, la Bano Fury encajó con las necesidades identificadas para la instalación, tanto por sus características técnicas como por su configuración y facilidad de mantenimiento.
Trituración secundaria de plásticos industriales y caucho
Como hemos apuntado, la Bano Fury procesa actualmente residuos plásticos industriales y caucho destinados a la fabricación de CDR. Se trata de materiales con características diferentes y composiciones heterogéneas, que pueden presentar variaciones de densidad, forma y comportamiento durante la trituración. Esta diversidad exige mantener la estabilidad del proceso y conseguir una granulometría final homogénea pese a los cambios en la composición de los materiales de entrada.
Dentro de la línea de tratamiento de Ferroblok, la máquina desarrolla la etapa de trituración secundaria. Los residuos llegan previamente triturados, con un tamaño aproximado de 300 mm, y pasan por un segundo proceso que reduce su granulometría por debajo de 30 mm.
Esta reducción resulta determinante para la preparación del combustible que la empresa suministra a sus clientes. La homogeneidad granulométrica permite responder a los requisitos establecidos por las instalaciones industriales que utilizan combustibles alternativos. Por ello, la capacidad de mantener un resultado constante constituye uno de los criterios con los que Ferroblok valora el funcionamiento del equipo.
Romano destaca la versatilidad de la trituradora para trabajar con mezclas de plásticos y caucho de características distintas. Su configuración móvil sobre orugas y su funcionamiento autónomo mediante accionamiento diésel-hidráulico facilitaron la integración en la instalación existente, sin necesidad de acometer grandes modificaciones en la infraestructura.
Además del incremento de capacidad, el gerente de Ferroblok destaca que la combinación de robustez, accesibilidad y flexibilidad ha contribuido a mejorar el rendimiento global de la instalación. La empresa puede afrontar mayores volúmenes de material y mantener una granulometría final homogénea, dos aspectos relacionados con su capacidad para responder a las necesidades de los compradores de CDR.
La recuperación de metales férricos de las escorias
La actividad de Ferroblok incluye también el tratamiento de escorias de fundición que contienen principalmente materiales férricos. La compañía recupera estas fracciones metálicas mediante procesos de separación para destinarlas posteriormente a valorización.
Esta recuperación cumple dos funciones dentro del proceso. Por una parte, permite aprovechar una fracción metálica que puede reincorporarse al circuito productivo como materia prima secundaria, favoreciendo el aprovechamiento de los recursos presentes en los residuos tratados.
Por otra, la separación de los elementos metálicos resulta necesaria para garantizar la calidad de la propia escoria. Reducir su contenido metálico constituye uno de los requisitos para que el material pueda destinarse a sus aplicaciones posteriores.
Aunque la Bano Fury descrita por Ferroblok está dedicada a la trituración secundaria de plásticos industriales y caucho para producir CDR, la recuperación de metales férricos forma parte de la actividad de valorización de residuos de la empresa. Ambas líneas reflejan la diversidad de materiales que gestiona y la importancia de adaptar los procesos a las características y al destino de cada fracción.
En el caso de las escorias, la valorización requiere separar los componentes aprovechables y obtener un material que reúna las condiciones necesarias para su utilización posterior. En la producción de CDR, el objetivo pasa por conseguir un combustible con una granulometría adecuada y homogénea. En ambos casos, el control del proceso y la adaptación de los equipos a las características de los residuos son elementos relevantes para alcanzar el resultado buscado.
Asistencia técnica y colaboración con el fabricante
La experiencia de Ferroblok con Bano Recycling no se limita a las características constructivas de la trituradora. La compañía valora también la relación directa con el fabricante y su disposición a conocer las necesidades de la instalación, los materiales procesados y las particularidades de la actividad.
En este contexto, Romano destaca especialmente la implicación de Laura Minotto, Sales Project Manager de Bano Recycling, con quien mantiene una comunicación orientada a analizar sus necesidades y valorar diferentes soluciones a medida que evoluciona el negocio. La empresa riojana considera que este acompañamiento permite abordar los problemas desde el conocimiento de la aplicación concreta en la que trabaja la maquinaria.
La asistencia técnica y el servicio posventa tienen una importancia especial en las plantas de reciclaje, donde una parada imprevista puede afectar directamente a la producción. Contar con un fabricante accesible, familiarizado con el funcionamiento de sus equipos y capaz de aportar soluciones constituye, según Romano, un valor añadido en la relación comercial.
Romano considera a Bano Recycling algo más que un proveedor de maquinaria y plantea la relación como una colaboración tecnológica que puede prolongarse en futuros proyectos. Esta perspectiva está relacionada con su intención de continuar ampliando la variedad de materiales gestionados y mejorar progresivamente su capacidad de tratamiento.
La experiencia con la Bano Fury se integra así en una estrategia en la que la selección de tecnología debe responder a las necesidades actuales de producción, pero también permitir abordar nuevos volúmenes de trabajo. Las características ya apuntadas (fiabilidad, la flexibilidad y la facilidad de mantenimiento) son cualidades que Ferroblok vincula con su capacidad para mantener unos costes de producción competitivos en un sector que trabaja con residuos industriales de composición variable.
"Uno de nuestros principales objetivos es seguir optimizando los procesos de preparación de combustibles alternativos, aumentando nuestra capacidad de tratamiento y producción, mejorando la separación de materiales y garantizando una mayor calidad y homogeneidad del producto final”, declara Romano
Más capacidad y homogeneidad para los combustibles alternativos
La inversión tecnológica forma parte de la evolución de la compañía riojana desde sus inicios, periodo durante el cual ha ampliado progresivamente tanto la variedad de materiales gestionados como su capacidad de tratamiento. Ferroblok pretende mantener esta trayectoria mediante la optimización de los procesos de preparación de combustibles alternativos, el incremento de la capacidad de tratamiento y producción, la mejora de la separación de materiales y el control de la calidad y homogeneidad del producto final.
Paralelamente, la empresa estudia nuevas oportunidades para ampliar su actividad a través del tratamiento y la valorización de diferentes corrientes de residuos industriales. Su objetivo es incorporar soluciones tecnológicas que permitan desarrollar procesos más eficientes y sostenibles, manteniendo la adaptación de los equipos a las características de los materiales y a las exigencias de sus aplicaciones posteriores.
La experiencia con la Bano Fury sitúa la disponibilidad operativa, la facilidad de mantenimiento y la estabilidad granulométrica entre los criterios que Ferroblok considera esenciales al seleccionar maquinaria de tratamiento. En una actividad condicionada por la heterogeneidad de los residuos y por los requisitos de calidad del material final, la inversión no se limita a aumentar la capacidad instalada: también busca que la producción pueda mantenerse de forma continuada y responder a las necesidades de los clientes.
“Poder acceder fácilmente a los componentes, realizar los mantenimientos habituales y sustituir los elementos de desgaste con rapidez es fundamental para reducir los tiempos de parada”, destaca el gerente de Ferroblok, Félix Romano










































