Stadler culmina en Amorebieta-Etxano la modernización integral de la planta de envases ligeros de BZB
Stadler Anlagenbau GmbH completó la modernización integral de la planta de clasificación de envases ligeros de Bizkaiko Zabor Berziklategia (BZB) en Amorebieta-Etxano, Bizkaia, inaugurada el 27 de enero. Tras la intervención, la infraestructura ha aumentado su capacidad gracias a la automatización y la digitalización de la instalación mediante tecnologías de nueva generación que permiten afrontar futuras exigencias normativas y de mercado.
La actuación refuerza una relación de casi 25 años entre ambas entidades. La planta original de BZB, puesta en marcha en 2002, fue “la primera instalación de clasificación llave en mano” de Stadler en España, un proyecto que marcó el inicio de su implantación estable en el país. Casi un cuarto de siglo después, BZB volvió a confiar en la compañía alemana para renovar completamente la infraestructura existente, en lugar de reubicarla, con el fin de maximizar el uso del edificio original e incorporar las tecnologías de clasificación más avanzadas, destacan en una nota de prensa fuentes de la multinacional alemana.
BZB es una sociedad público-privada formada por Garbiker, dependiente de la Diputación Foral de Bizkaia, y Trienekens País Vasco. La entidad está especializada en la recogida, clasificación y tratamiento de residuos de envases domésticos y comerciales, una actividad que, según la propia organización, desempeña un papel clave en el impulso de la economía circular en Bizkaia.
Una alianza que se consolida con la renovación tecnológica
La modernización tuvo un valor simbólico para Stadler, al tratarse de la actualización de su primer proyecto llave en mano en el mercado español. El director internacional de Ventas de Stadler, Carlos Manchado Atienza, subrayó ese vínculo histórico: “Esta planta tiene un significado muy especial para mí. Fue el primer contrato de planta completa que firmamos en España, cuando yo era distribuidor de Stadler. Haber podido firmar hoy la nueva planta de BZB como parte del equipo Stadler es un verdadero orgullo”.
Desde BZB, el director general para Euskadi, Pedro Goicoechea, vinculó la inversión con la estrategia a medio y largo plazo de la entidad. “La modernización de nuestra planta es transformadora para BZB. Nos permite aumentar la eficiencia y recuperar más materiales, y nos posiciona para afrontar futuros retos y cumplir con nuestros objetivos de sostenibilidad”.
La decisión de modernizar la instalación existente obligó a trabajar dentro de las limitaciones físicas de un edificio ya operativo. Según el proyecto, esto exigió una planificación detallada y soluciones de diseño compactas, que derivaron en una planta “altamente eficiente y moderna” cuyo rendimiento supera ampliamente al de la instalación anterior.
La definición de los criterios de clasificación se realizó en coordinación con Ecoembes, que participó como socio del sistema en la planificación y ejecución del proyecto. BZB expresó su agradecimiento “a todo el equipo de Ecoembes” por la colaboración prestada durante el desarrollo de la actuación.
Más capacidad, más automatización y mayor control operativo
La nueva planta elevó la capacidad de tratamiento de 3 a 8 toneladas a la hora (t/h), lo que supone más que duplicar el rendimiento de la instalación original. La modernización de la planta permite procesar una amplia gama de envases ligeros y generar fracciones de salida de alta calidad, entre ellas PET, PEAD, PP, PS, dos calidades de film y metales férricos y no férricos.
El proceso comienza con un alimentador automático y una etapa de pre-trituración destinada a abrir las bolsas y regular el flujo de residuos. Un trómel divide el material en tres fracciones por tamaño, que se tratan de forma independiente mediante separadores balísticos Stadler, sistemas magnéticos e inductivos y clasificadores ópticos NIR de alto rendimiento. Una vez clasificados, los materiales se transportan a los distintos bunkers y se prensan para su envío a recicladores.
La instalación incorpora cintas reversibles para desviar el material según las necesidades operativas, sensores de nivel de bunker y señales automáticas de cambio de contenedor. Todo el proceso está supervisado por un sistema de control centralizado que garantiza, según el proyecto, “la máxima transparencia y un alto nivel de control operativo”.
En comparación con la planta de 2002, la nueva configuración reduce de forma significativa la intervención manual y optimiza el aprovechamiento del espacio. Estas mejoras se traducen en menores costes operativos, un aumento de la eficiencia global y mejores condiciones de trabajo para los operarios.
Digitalización, mantenimiento predictivo y objetivos ambientales
Uno de los elementos más innovadores de la modernización es la integración de Stadlerconnect, la plataforma digital de la compañía para la supervisión y el mantenimiento de plantas. La instalación de BZB es “la primera en España” que incorpora Stadlerconnect Predictive Maintenance, un sistema que permite monitorizar de forma continua el estado de los equipos y aplicar estrategias de mantenimiento proactivo orientadas a maximizar la disponibilidad.
Desde el punto de vista ambiental, la modernización refuerza los objetivos de sostenibilidad y economía circular de la planta. El aumento de la precisión en la clasificación y de las tasas de recuperación reduce la cantidad de residuos destinados a vertedero o a disposición final y facilita que un mayor volumen de materiales vuelva a la cadena de valor como materias primas secundarias. La mejora de la eficiencia energética por tonelada procesada completa el balance medioambiental del proyecto.
El calendario de ejecución fue otro de los hitos del proyecto. El montaje se prolongó durante tres meses y medio y la puesta en marcha concluyó a finales de octubre, dos meses antes de lo previsto inicialmente, un resultado que ambas partes atribuyeron a la coordinación estrecha entre Stadler y BZB.
Satisfacción del cliente y proyección a largo plazo
La entrega de la planta modernizada fue recibida con satisfacción por parte de BZB. Pedro Goicoechea destacó el cumplimiento de plazos como un indicador de la relación entre las organizaciones: “Finalizar el proyecto antes de lo previsto demuestra la solidez de nuestra alianza con Stadler y su compromiso con la excelencia. La modernización nos permite estar listos para los próximos desafíos y seguir prestando un servicio de clasificación de residuos de alta calidad a la región”.
Por su parte, Carlos Manchado Atienza quiso reconocer el papel del socio industrial: “Quiero agradecer sinceramente a todo el equipo de Trienekens País Vasco y Trienekens Alemania y, en especial, al Sr. Joachim Domrös, director general de Trienekens, su extraordinaria profesionalidad durante todo el proceso de negociación e instalación. Todo se llevó a cabo de forma fluida y eficiente; ha sido un verdadero placer trabajar con ellos”.
Con un alto grado de automatización y la incorporación del mantenimiento predictivo, la planta de BZB queda preparada para alcanzar una “excelencia operativa a largo plazo”. Para Stadler, el proyecto funciona como escaparate tecnológico y como símbolo de continuidad entre “la primera planta llave en mano” que construyó en España y “la próxima generación de instalaciones inteligentes y digitalizadas”.






















