La industria del reciclaje de RAEE y pilas aportó 1.400 millones de euros al VAB
La industria del reciclaje de RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) y pilas en España generó un impacto económico superior a los 1.400 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB) en 2024, manteniendo 8.600 empleos directos (24.300 a tiempo completo) y aportando más de 230 millones de euros en impuestos al Estado, tal como revela el VI Informe Anual Recyclia sobre tendencias en la industria del reciclaje de RAEE y pilas en España; un estudio que, publicado el 13 de noviembre de 2025 en Madrid, aborda la evolución socioeconómica del sector y el papel crucial del consumidor como eslabón clave en la economía circular en el país.
El informe, que se posiciona como el único del mercado que analiza anualmente la evolución de este sector en España, subraya la relevancia macroeconómica de la actividad de reciclaje de AEE y pilas. El sector obtuvo en 2024 un impacto económico superior a los 1.400 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB), con un “efecto multiplicador total de 2,7 euros en el conjunto de la economía española por cada euro generado”. La actividad mantuvo 24.300 empleos a tiempo completo —de los que 8.600 son directos— y realizó una “aportación fiscal al Estado de más de 230 millones de euros”.
En cuanto a recogida, el último dato disponible aportado por el estudio y correspondiente al año 2022, sitúa la recogida de RAEE en España en 416.200 toneladas, lo que supone un 0,7% más que en 2021. Este dato contrasta con el conjunto de la UE, donde se registró “un descenso del 1,4%”. El informe señala que estos resultados “refuerzan la necesidad de seguir impulsando la sensibilización ciudadana y de mejorar la accesibilidad a los canales de recogida para aprovechar todo el potencial de circularidad”.
El último dato disponible aportado por el estudio y correspondiente al año 2022, sitúa la recogida de RAEE en España en 416.200 toneladas, lo que supone un 0,7% más que en 2021.
Dinamismo del mercado de aparatos y pilas
En términos de generación de residuos por categoría, los grandes aparatos continuaron liderando la generación de RAEE en nuestro país en 2023, “aportando una de cada tres toneladas generadas”. Por su parte, los pequeños aparatos fueron “responsables del 29% del total de toneladas de residuos electrónicos generados ese mismo año”.
El mercado de aparatos mantuvo en 2024 un fuerte dinamismo con 1.316,5 millones comercializados, lo que representa un 20,6% más que en 2023. De esta cifra, 846,9 millones de unidades fueron de uso doméstico (30,8% de crecimiento interanual) y 469,6 millones de uso profesional (un 5,6% más). En el segmento doméstico, el informe destaca el tirón de dos categorías:
- Aparatos de informática y telecomunicación pequeños, que crecieron un 74,3% en unidades.
- Pequeños aparatos, que alcanzaron los 404,7 millones de unidades en 2024 y representaron el 17,3% del total.
Por lo que se refiere al mercado de pilas, baterías y acumuladores, también registró un crecimiento notable en 2024. Se comercializaron 740,5 millones de pilas portátiles, un 21,3% más que en 2023. Por su parte, las baterías de automoción alcanzaron los 10 millones de unidades (+20,2%) y las industriales, 6,2 millones (+19,2%).
El papel sociológico del consumidor ante el residuo electrónico
Según el informe, la gestión de RAEE no depende únicamente de la infraestructura de reciclaje ni del compromiso de los productores, sino también, “de forma decisiva, de los comportamientos, hábitos y motivaciones de los consumidores”. El estudio identifica dos factores sociológicos clave y, en cierto modo, contrapuestos: por un lado, “la creciente predisposición hacia un consumo más responsable y sostenible”; por otro, “la persistencia de patrones arraigados -como el apego a los dispositivos, la falta de incentivos o el desconocimiento de los canales de recogida- que aún frenan una circularidad plena”.
El estudio de Recyclia evidencia la dualidad del comportamiento de los usuarios: “una creciente predisposición hacia un consumo más responsable y sostenible, y al mismo tiempo, la persistencia de comportamientos arraigados, como el apego a los dispositivos o el desconocimiento de los canales de recogida, que aún dificultan la entrega adecuada en los puntos de recogida”.
De hecho, el 59% de los hogares españoles conserva ordenadores portátiles o tabletas que ya no utiliza, un dato que contrasta con el 60% de los consumidores que afirma estar dispuesto a pagar más por aparatos más sostenibles y fáciles de reparar. El informe señala que este último porcentaje es especialmente relevante, si se tiene en cuenta que la reparación puede reducir hasta en un 35% “el impacto ambiental de los pequeños aparatos eléctricos, como hervidores o electrodomésticos de cocina”. El estudio afirma que esta tendencia de los consumidores españoles está en línea con la registrada en el conjunto de la Unión Europea (59%), lo que refleja cómo los consumidores están “asumiendo un papel más activo en la cadena de valor de la sostenibilidad”.
Hacia un modelo circular con los ciudadanos en el centro
El informe señala asimismo que, a pesar de los avances normativos y de concienciación, las tasas de recogida siguen por debajo de los objetivos obligatorios. Aun así, el estudio de Recyclia destaca que, “en los dos últimos años, ha aumentado en dos puntos el porcentaje de hogares que se deshacen correctamente de sus equipos informáticos en desuso”: el 17% en el caso de los ordenadores portátiles y el 31% en el de los de sobremesa.
La Comisión Europea identifica la falta de información y de recompensas tangibles como los dos principales factores que limitan el reciclaje doméstico. Por ello, recomienda campañas de información sobre puntos de recogida, sistemas de devolución y beneficios ambientales y programas de recompra y bonificación.
El estudio de Recyclia destaca cómo el desafío de los residuos electrónicos no puede abordarse sin la participación de los consumidores, en línea con la Estrategia Española de Economía Circular 2030 y el Plan de Acción de Economía Circular de la UE. “El papel de los hogares adquiere mucha más relevancia a tenor de los datos que aporta el informe sobre los volúmenes de RAEE que se generarán en los próximos años en España”.
En este sentido, el estudio estima que en 2030 podrían generarse más de 848.000 toneladas de RAEE, a partir de los aparatos comercializados antes de 2024 en nuestro país. Las previsiones apuntan a que las siguientes fracciones serán las más relevantes en 2030:
- Grandes aparatos seguirán representando la fracción más relevante, con 263.678 toneladas previstas (31% del total).
- Pequeños aparatos (230.979 toneladas, 27%).
- Equipos de intercambio de temperatura (157.478 toneladas, 19%).
Por último, el informe de Recyclia advierte que los paneles fotovoltaicos experimentarán un crecimiento notable: si bien en 2023 apenas supusieron el 2% del total de residuos, “podrían alcanzar el 10% al cierre de la década, impulsados por el rápido despliegue de instalaciones solares y la progresiva entrada en fase de desecho de los primeros equipos instalados”.














