ACERTA ha elaborado una Guía Práctica que permite a las organizaciones verificar la información sobre emisiones
¿Cuándo necesita una empresa verificar su huella de carbono?
La diferencia es importante. Calcular la huella de carbono significa cuantificar las emisiones; verificar supone evaluar de manera independiente la información reportada, la metodología empleada y las evidencias que sustentan el resultado.
¿En qué situaciones puede ser necesaria la verificación?
No todas las empresas necesitan verificar su huella por los mismos motivos. La necesidad dependerá de su actividad, de los requisitos que le resulten aplicables y del uso que vaya a hacer de esa información.
Uno de los principales motivos son los requisitos regulatorios o administrativos. Determinadas obligaciones, registros o procedimientos pueden exigir que la información sobre emisiones haya sido previamente verificada por un tercero independiente.
También adquieren cada vez mayor importancia los requisitos de clientes y cadenas de suministro. Grandes compañías y empresas tractoras solicitan información ambiental a sus proveedores, lo que traslada progresivamente la necesidad de medir y acreditar las emisiones a otros agentes de la cadena de valor.
La huella de carbono también puede formar parte de los requisitos establecidos en determinadas licitaciones y procesos de contratación, así como de la información utilizada en el reporting y la comunicación climática de las organizaciones.
A ello se suma su utilización como base para establecer objetivos, compromisos y planes de reducción. Cuanto mayor es la relevancia de la información y el número de decisiones o terceros que dependen de ella, mayor importancia adquieren su fiabilidad y trazabilidad.
¿Cómo se verifica una huella de carbono?
La verificación de la huella de carbono no consiste únicamente en revisar el resultado final. El equipo verificador analiza cómo se ha obtenido ese dato y si la información y las evidencias que lo sustentan responden a los criterios establecidos.
El proceso comienza con una fase de planificación, en la que se analiza la organización, el objeto y alcance de la verificación y los posibles riesgos asociados a la información reportada. A partir de este análisis se determina qué información y evidencias será necesario revisar.
Durante la verificación se comprueban aspectos como los límites y alcances considerados, la metodología utilizada, los datos de actividad y consumos, las fuentes y factores de emisión, los cálculos realizados y la trazabilidad de las evidencias que respaldan la huella.
Si durante estas comprobaciones se identifican hallazgos importantes, estos se comunican a la organización, que dispone de un plazo acordado con el verificador para subsanarlos antes de la emisión de la declaración.
Una vez finalizada la evaluación, el proceso incluye la elaboración del informe y una revisión técnica independiente. Cuando el resultado es favorable, se emite la correspondiente declaración de verificación sobre la huella de carbono calculada.
En este ámbito se utilizan referencias reconocidas internacionalmente como GHG Protocol e ISO 14064 que establecen criterios para la cuantificación, el reporte y la verificación de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La verificación de la huella de carbono en el sector de la gestión de residuos
Las actividades de gestión, tratamiento y valorización de residuos presentan diferentes fuentes de emisión que deben identificarse y cuantificarse adecuadamente para disponer de una huella de carbono representativa de la actividad.
Además, en un sector en el que intervienen distintos operadores, existe un creciente intercambio de información ambiental entre los diferentes agentes de la cadena de valor, por lo que resulta especialmente relevante poder respaldar el origen y los datos utilizados en el cálculo.
Para empresas gestoras y otros operadores, disponer de información respaldada por evidencias facilita su utilización cuando debe comunicarse a clientes, Administraciones u otros terceros.
Las ingenierías y consultoras ambientales también desempeñan un papel relevante en la medición y gestión de la huella de carbono de sus clientes y pueden actuar como prescriptores de procesos de verificación independiente cuando una organización necesita acreditar la información reportada.
El valor de una verificación independiente
Cuando la información sobre emisiones debe utilizarse ante clientes, Administraciones u otros terceros, la verificación permite contar con una evaluación independiente de los datos y evidencias que sustentan la huella de carbono.
ACERTA es una entidad independiente de evaluación de la conformidad especializada en certificación, validación y verificación, con más de 20 años de experiencia. Su equipo de Cambio Climático está especializado en la verificación de la huella de carbono de organizaciones, proyectos y eventos, trabajando con estándares y metodologías reconocidos como ISO 14064 y GHG Protocol.
Para las organizaciones que quieran conocer con más detalle qué necesitan antes de iniciar el proceso, ACERTA ha elaborado una Guía Práctica para verificar la huella de carbono, que explica qué información preparar, cómo se desarrolla la verificación y qué ocurre en cada una de sus fases.
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