FER alerta del riesgo de limitar las exportaciones de metal reciclado en la UE
La Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) advierte de que limitar las exportaciones de metales recuperados sin crear una demanda suficiente dentro de la Unión Europea (UE) podría perjudicar al reciclaje europeo. La organización cuestiona el proyecto de acto delegado asociado al Reglamento (UE) 2024/1157 sobre traslados de residuos, que plantea limitar la exportación de metales férricos y no férricos a la mayoría de los países no pertenecientes a la OCDE. FER reclama al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que defienda una modificación de la propuesta ante las instituciones europeas.
La Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) ha trasladado su preocupación a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental por el posible impacto de la propuesta sobre el mercado de metales reciclados. Según la organización, la chatarra metálica recuperada debe considerarse una materia prima secundaria estratégica para la industria y no un residuo del que simplemente haya que deshacerse.
El planteamiento de FER parte de una situación concreta: Europa produce más metal reciclado del que consume. Si se restringen los mercados exteriores sin generar previamente suficiente demanda en la UE, la organización advierte de que podrían acumularse materiales, reducirse los precios y disminuir la rentabilidad de las empresas recuperadoras. Esta situación, a su vez, podría afectar a la capacidad europea de reciclaje.
Los recicladores europeos producen cada año alrededor de 100 millones de toneladas de acero reciclado y 6,2 millones de toneladas de aluminio reciclado. Aproximadamente el 80% de estos materiales se consume dentro de Europa, mientras que una parte necesita compradores en mercados internacionales.
FER recuerda que estos materiales ya han sido recuperados, clasificados y preparados para reincorporarse a procesos industriales. Por ello, impedir su comercialización en determinados mercados no garantiza que encuentren automáticamente compradores dentro de Europa.
Ion Olaeta, presidente de FER, señala que “No se puede cerrar una puerta sin abrir otra; si Europa quiere aumentar el reciclaje, necesita garantizar que los materiales recuperados tengan un mercado donde ser utilizados”.
Alicia García-Franco es la directora general de FER.
Más demanda para reforzar la circularidad
La Federación cuestiona que limitar las exportaciones sea suficiente para aumentar el consumo europeo de materias primas secundarias. Según FER, la respuesta pasa por generar demanda mediante mayores requisitos de contenido reciclado, contratación pública circular, incentivos a la utilización de materiales recuperados y unas condiciones industriales que permitan competir a las empresas europeas.
La organización considera que la competitividad de la industria metalúrgica europea está condicionada por elevados costes energéticos, regulatorios, administrativos y de inversión. Por ello, reclama a la Comisión Europea actuaciones sobre estas causas estructurales para reducir costes y mejorar la posición de la industria europea frente a terceros países.
En este contexto, FER advierte también de que el cierre de mercados podría frenar futuras inversiones en instalaciones, tecnologías y capacidad de tratamiento del sector reciclador. La organización sitúa este riesgo en un momento en el que la UE busca reducir su dependencia de materias primas vírgenes y reforzar su autonomía estratégica.
El presidente de FER recuerda que “La economía circular no termina cuando se recupera un residuo; termina cuando ese material vuelve a utilizarse”.
La Federación reclama que cualquier regulación tenga en cuenta la naturaleza de los materiales, los procesos de tratamiento a los que han sido sometidos y las condiciones ambientales de las instalaciones receptoras. Si existen problemas vinculados a determinadas instalaciones o destinos, FER considera que deben abordarse mediante controles y garantías ambientales adecuados para cada instalación, en lugar de establecer restricciones generales que afecten a todos los operadores y mercados.
Controles específicos frente a restricciones generales
FER reclama asimismo que las exigencias ambientales se apliquen con criterios homogéneos a lo largo de toda la cadena de valor y que se tenga en cuenta la competencia que soporta la industria europea frente a productos y materiales procedentes de terceros países.
La Federación advierte de una posible paradoja: limitar la circulación internacional de materiales reciclados puede dificultar los propios objetivos europeos de circularidad. El metal reciclado reduce la necesidad de materias primas vírgenes y, en numerosos procesos, disminuye el consumo energético asociado a la producción primaria. Pero para que el reciclaje sea viable necesita una industria capaz de comprar el material y mercados que permitan comercializarlo.
Alicia García-Franco, directora general de FER, señala que “Si queremos que las empresas inviertan en reciclar más, necesitamos que reciclar sea económicamente viable”. La Federación considera que la política europea debería actuar prioritariamente sobre los factores que limitan actualmente la competitividad de la industria recicladora: costes energéticos, cargas administrativas, inversión y falta de demanda estable de materiales reciclados.
FER pide a España que defienda al sector ante Bruselas
Ante la propuesta sometida a participación pública, FER ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que defienda ante las instituciones europeas una modificación del tratamiento previsto para los metales férricos y no férricos.
La Federación considera necesario evitar una prohibición generalizada de las exportaciones y establecer un sistema que permita diferenciar entre materiales, destinos e instalaciones. Su propuesta pasa por garantizar el cumplimiento de los requisitos ambientales sin poner en riesgo el funcionamiento del mercado europeo de materias primas recicladas.
Para FER, Europa necesita aumentar el reciclaje y el uso de materiales recuperados, pero restringir la salida de estos materiales no garantiza por sí mismo una industria circular más fuerte. La organización sostiene que la prioridad debe ser impulsar la demanda y crear las condiciones para que la industria europea pueda incorporar más materias primas recicladas en sus procesos productivos.
Sin una demanda suficiente, FER advierte de que limitar las salidas de materiales recuperados puede terminar debilitando el reciclaje europeo en lugar de reforzarlo.











































